Prueba a fondo

CarLab: Honda Civic e:HEV, ¿El mejor híbrido del momento?

Honda acaba de cumplir 75 años y el Civic lleva más de la mitad de ese tiempo siendo el portaestandarte de esta marca japonesa. Ahora, en su undécima generación, es más tecnológico y premium que nunca. Por eso, nada mejor que probarlo.

Imagen Honda Civic Tres cuartos delantero

Qué debes saber del Civic de la prueba

Que es la decimoprimera generación de este modelo. Actualmente es un compacto disponible únicamente en carrocería de cinco puertas y que es el primero con tecnología híbrida. Como detalle curioso, el coche ha estado varios meses retirado del configurador de la marca en España, por problemas para suministrar las suficientes unidades; sin embargo, en la actualidad vuelve a estar disponible, si bien el precio respecto al momento de comercialización del modelo ha subido -como casi todos los vehículos del mercado- en torno a 4.000 euros.

Que hemos probado la versión Sport: Es la intermedia de la gama y tiene un precio de 37.200 euros al contado o de 36.100 euros si lo financias con la marca. Por debajo se emplaza la variante denominada Elegance, con un precio de 35.000 euros, incluyendo promociones, y por encima queda ubicada la versión Advance, que sale por 39.500 euros. Aparte de las diferencias de equipamiento o algún detalle estético, los tres modelos son idénticos. Y luego, por encima estaría emplazado el exclusivo Civic Type-R, que con sus 320 CV y su apariencia deportiva tiene un precio de casi 62.000 euros.

Que el Civic Sport tiene un buen equipamiento de serie: De hecho, incluye elementos como los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, el sistema multimedia con pantalla de 9″, el control de velocidad adaptativo, la cámara de visión trasera, un cargador inalámbrico para móviles, conectividad con Android Auto y Apple Car Play, acceso y arranque manos libres, airbags frontales, laterales, de cortina y de rodilla para conductor y pasajero, llamada de emergencia, aviso de colisión frontal, sistema de aviso y mantenimiento dentro del carril, lector de señales de tráfico, alarma, freno de mano eléctrico, climatizador bizona, espejos eléctricos y plegables, radio digital, Bluetooth, volante multifunción, cuatro tomas USB, selector de modos de conducción…

Como curiosidad, más que opciones lo que ofrece este modelo son accesorios, como puede ser el pack de iluminación ambiental en colores blanco o rojo -con precios de 1.325 euros, una cantidad considerable- o diferentes packs deportivos para el exterior.

Que la actual generación del Civic es… híbrida, al menos en esta variante. Eso significa que lleva un motor principal, que es un 2.0 de gasolina y cuatro cilindros con 143 CV, combinado con dos motores eléctricos 184 CV, con una potencia combinada de 184 CV. Este modelo tiene una velocidad máxima auto-limitada a 180 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos. En cuanto a los consumos, la cifra media homologada por la marca es de 4,8 litros cada 100 km, siendo el depósito de combustible de apenas 40 litros. Por supuesto, cuenta con la etiqueta ‘ECO’ en el parabrisas.

Por dimensiones, casi no es un ‘compacto’; de hecho, hablamos de un modelo que tiene una longitud de 4,55 m y una anchura de 1,80 m con una considerable distancia entre ejes de 2,73 m de largo. Dispone de cinco plazas, un maletero de 410 litros -hasta 1.220 si se abaten los asientos traseros- y con un peso de 1.442 kilos.

El Civic quiere dar el salto para convertirse en alternativa a los compactos premium. ¿Lo consigue por calidad, tecnología… y cómo eso repercute en el precio?

Lanzar un nuevo modelo al mercado automovilístico es una tarea que supone un gran esfuerzo desde múltiples puntos de vista. Desde un punto de vista de la ingeniería, desde un punto de vista económico -ya que supone una gran inversión-… incluso, también es un gran desafío desde un punto de vista de marketing. Y es que es un reto mayúsculo, porque tienes que lanzar un vehículo que irá destinado a un mercado donde seguramente ya existen multitud de alternativas al producto que tú has desarrollado.

Por lo tanto, tiene mucho mérito la historia del Civic: una de las de mayor tradición en todo el mundo, ya que ha cumplido 51 años y se ha convertido en uno de los cinco modelos más vendidos de la historia del automóvil, con cerca de 28 millones de unidades vendidas.

En 2022 se presentaba lo que era la decimoprimera generación del Civic; como decimos, un vehículo con una historia que solo pueden igualar contados modelos, como un Volkswagen Golf. Respecto al Honda que protagoniza nuestra prueba, a esta generación ‘número 11’ le tocaba dar un gran salto en el aspecto tecnológico y más concretamente en la tecnología relacionada con las mecánicas.


Ojo, no es un factor que se le haya dado mal a Honda -de hecho, el anterior Civic tenía unas mecánicas espectaculares: 1.0 y 1.5 de referencia-, pero tenía que adaptarse a los nuevos tiempos en los que se habla de eficiencia, etiquetas ECO y restricciones de uso. Por eso, se ha adoptado un sistema híbrido auto recargable, nuevo en este coche pero similar al que ya ofrecía el CR-V.

De esta forma, también la marca japonesa cumplía con su objetivo de que ya en la actualidad toda su gama de vehículos estén electrificados de alguna forma. Lo que vamos a comprobar nosotros en esta prueba es si esa parte mecánica del Civic de la décimo primera generación es satisfactoria pero también si el resto del coche ha evolucionado y si sigue siendo un vehículo especial dentro del segmento de los compactos con los que compite para ver si sigue manteniendo esa personalidad que le ha hecho especial durante todas estas.

A la izquierda, el Civic de la décima generación; a la derecha, el nuevo modelo.


Comenzando por el exterior, cabe recordar que las últimas dos generaciones anteriores a ésta del Civic ya eran vehículos que destacaban por un tamaño exterior considerable, por lo que ya no es tan adecuado llamarles compactos. Y es que si te pones a pensar, con sus 4,5 m de longitud, este coche mide lo que hasta hace poco tiempo medían vehículos como un BMW Serie 3 o un Mercedes Clase C y, por supuesto, le saca un buen palmo a competidores -en teoría directos- como un Renault Mégane o un Volkswagen Golf.

Centrándonos en lo que es la apariencia, lo cierto es que cuando vimos las primeras imágenes de este nuevo Civic parecía que iba a ser demasiado clásico y sencillo, sobre todo si tenemos en cuenta de dónde viene este modelo, que ha sido especialmente llamativo durante los últimos 20 años.

Sin embargo, lo cierto es que al natural el coche luce muy bien, tiene un aspecto elegante e, incluso, esa parte trasera tan prolongada y tan inclinada le da un toque deportivo. Esto es aún más evidente en la versión Sport que hemos analizado, que dispone de unas bonitas llantas en color negro a lo que hay que sumar el color cristal profundo de la unidad de pruebas -800 euros-.


Por lo demás, este Civic tiene una mayor distancia entre ejes, también es más bajito y, como decimos, parece más premium; la marca lo define como suave y minimalista y lo cierto es que es una definición bastante acertada.

Por lo demás, se intuye que el modelo dispone de una muy buena aerodinámica -la marca no facilita el dato-, a pesar de no recurrir a soluciones que la marca ya domina, como los espejos retrovisores virtuales -que en este modelo son convencionales- o las manecillas clásicas en las puertas -que no van enrasadas-.

Tecnológicamente hablando, el Honda dispone de un dispositivo de acceso y arranque manos libres en el que, a modo de anécdota, lo que más destaca es el poco sonido que producen los seguros de las puertas tanto cuando se abren como cuando se cierran. También dispone de faros de LED, que son capaces de cambiar de forma automática de luces cortas a largas… pero si quieres tecnología matricial tienes que decantarte por el acabado superior denominado Advance.

Un aspecto del que no solemos hablar del exterior de los coches tiene que ver con los materiales empleados en su carrocería y, en este caso, destaca la propia marca que el enorme portón trasero del Civic está fabricado en resina para resultar ligero… aunque aun así resulta bastante pesado, seguramente también porque la luneta posterior de plástico tiene un tamaño considerable.

Además, se han empleado soldaduras láser en zonas del techo, concretamente en la parte donde ese elemento se une con las puertas, así que los clásicos vierteaguas aquí aparecen muy bien disimulados. En lo relacionado con las cámaras, solo encontraremos una, que va situada en la parte trasera… pero no un conjunto de cámaras perimetrales.

Para finalizar con el exterior, dos curiosidades; la primera, es que la tapa del depósito no necesita de un mando en el interior del vehículo para desbloquearse, sino que simplemente basta con hacer bascular la tapa. Y, por otro lado, quien lo desee como pack de accesorios disponibles en concesionario, existe la posibilidad de personalizar el exterior del coche con elementos de apariencia en fibra de carbono, para darle una apariencia más diferenciada.

salpicadero del Honda Civic


En cuanto al interior, antes de centrarnos en la tecnología que incluye hay que decir que el primer aspecto que te llama la atención es la calidad alcanzada en esta generación del Civic. No te sorprende por el hecho de que antes los Honda estuviesen mal hecho, sino porque en este vehículo parece que lo han dado todo y cualquier botón o cualquier mando que acciones tiene el tacto, el peso y la solidez adecuados.

Es como si la marca hubiese puesto a trabajar a gente en cada uno de los mandos del vehículo para conseguir el mejor resultado y se podría decir que el aspecto final y la valoración en este punto está a la altura de los mejores, lo cual incluiría a los vehículos de categoría premium.

El interior del Civic se ha vuelto ahora más minimalista por estilo; por decirlo de alguna forma, contrasta la apariencia de su interior con la que ofrecen otros modelos franceses, que parecen haberse diseñado para llamar la atención. En el caso del Honda, este vehículo no impacta ni te sorprende… sino que parece pensado para que pases muchos años en el interior del vehículo y siempre te sientas a gusto.

Verás que no abusa de las pantallas tampoco de la superficie táctiles, que hay un sistema multimedia pero no es exageradamente complicado y el climatizador mantiene sus mandos tradicionales.


Quizá lo que más llama la atención sea la consola central, aunque esto ya lo hemos visto en otros Honda recientes. En esa consola no hay una palanca clásica para el cambio automático, sino unos botones que quizá no conforman el sistema más intuitivo, pero sí que despeja esta zona y define esa personalidad sencilla y muy agradable del vehículo. Junto a él, el selector de modos de conducción -drive mode- y el mando del freno de mano eléctrico.

Como sucede en otros modelos japoneses, el equipamiento de serie es cerrado… lo que quiere decir que si quieres más tecnología que en el acabado Sport que estamos probando, tienes que decantarte por el Advance y pagar 4.000 euros más. De hecho, aunque es la primera vez que en un Honda puede llevar un cuadro de mandos digital de 10 pulgadas… solo puede llevarlo esa versión tope, conformándose el que hemos analizado con una versión mitad analógica, mitad digital con un display de 7″.


Es cierto que ‘da el pego’, pero si te aproximas al instrumentación verás que solo la parte izquierda es una pantalla… que eso sí incluye mucha información entre la que no puede faltar datos y gestión de toda su parte híbrida. Es un cuadro mínimamente personalizable, y sus cambios de apariencia dependen, principalmente, del modo de conducción seleccionado.

Otro elemento que echamos de falta en esta variante -sobre todo si eres un melómano- y que, de nuevo, tienes que irte a la versión Advance es el excelente equipo de sonido Bose con 12 altavoces. Por concluir con las impresiones del interior, hay que decir que su volante multifunción no cae en las típicas modas de volantes achatados y es completamente redondo -y con una empuñadura magnífica, por cierto-.

En cuanto a la seguridad pasiva, este coche dispone nada menos que de 11 airbags de serie, pues están incluidos hasta los airbags de rodilla para conductor y pasajero, aparte de uno central situado entre los dos asientos delanteros que es el que hace el número impar y cuya misión es evitar que las cabezas de conductor y copiloto golpeen entre sí en caso de sufrir un accidente con el vehículo.

Al igual que en el exterior, en este interior se puede elegir un pack de accesorios centrado en lo que es la iluminación ambiental en dos tonalidades, rojo o blanco, pero que sale muy caro pues cuesta unos 1.300 euros.

Multimedia: Puede que el tamaño sí que importe

Y vamos ya con la parte multimedia, es decir, con el conocido como Honda Connect. Empezando por lo menos positivo, estamos ante un sistema que es prácticamente igual que el de un Honda Jazz o un Honda HR-V, siendo el Civic un vehículo de superior categoría que podría haber contado con una pantalla de mayor tamaño -mide 9″-.


Con todo, a partir de aquí llegan las buenas noticias. En primer lugar, esa pantalla se encuentra muy a mano y bien situada para consultarla de un vistazo. Siendo una pantalla táctil, no faltan los mandos físicos… de tal forma que la curva de aprendizaje del sistema es bastante sencillo.

Además, entre esos mandos físicos hay un botón para volver a la pantalla anterior -back- y otro para regresar al menú principal -home- que siempre se agradecen para agilizar el manejo, lo mismo que la presencia de unas ruedecitas.

El sistema engloba lo ‘típico’, es decir, navegación -de serie-, telefonía, fuentes de sonido, ajustes y todo lo relacionado con el funcionamiento de la parte híbrida de este modelo -dentro del menú denominado ‘Flujo de potencia’. Es un dispositivo que, además, cuenta con su propia red wifi para los pasajeros -eso sí, siempre que contrates un pack de datos-; también puedes acceder, desde esta pantalla, a un manual ‘virtual’ del propietario, aparte del ‘físico’ que está dentro de la guantera.

En cuanto a la conectividad, destacaríamos que puede recibir actualizaciones remotas, que se puede vincular con una aplicación en el móvil -para conocer a distancia su ubicación, abrir o cerrar las puertas…- qué te puedes descargar gratuitamente en tu teléfono desde las tiendas oficiales. Por supuesto, es un sistema compatible con Android Auto y Apple Carplay, y además cuenta con cuatro tomas USB -aunque solo una es para datos- y todas están a la vista sin ningún tipo de tapa.

Y en relación a lo que tiene que ver con la privacidad, puedes comprobar lo que se puede hacer desde el menú de ‘ajustes generales’, luego vas a ‘sistema’ y finalmente a ‘configuración del uso compartido de datos’: desde allí, puedes activar que el vehículo comparta o no datos con tu aplicación en el móvil, por ejemplo. Si en ese mismo menú te desplazas un poco más abajo, te encontrarás la opción de ‘restablecimiento de fábrica’.


Cuando estás en esta opción, puedes pensar al leer el mensaje que te aparece en pantalla que solo sirve para restablecer ajustes del sistema, como el brillo, el volumen… pero hay una última frase categórica que habla de ‘se eliminarán todos los datos personales’.

Por cierto, este dispositivo no tiene reparo en mostrar sus ‘interioridades’; de hecho, puedes acceder a ellas a través del menú de ‘sistema’, luego en ‘información detallada’ y finalmente en ‘app manager’: ahí podrás ver lo Android que es el dispositivo por dentro, ya que se pueden ver las aplicaciones y carpetas que tiene el sistema, comprobar su tamaño e, incluso, llegar a detenerlas, como en cualquier teléfono móvil, si así lo deseas.

Finalmente, decir que este coche -como la gran mayoría de vehículos del mercado- tiene su toma OBD-II situada debajo del salpicadero, en la zona del conductor, y que es de color blanco, por lo que resulta accesible y fácil de localizar.

Híbrido, pero… ¿tan Honda como nos gustaría?

Durante más de medio siglo, Honda y en especial este Civic se han hecho famosos por el rendimiento de sus motores. Si hacemos un rápido y ligero repaso, nos vendrán a la memoria sus propulsores 1.6 de los años 80 y 90, que eran auténticas obras de ingeniería que se ganaron muchos adeptos y entusiastas… que mantienen a día de hoy.

También recordamos la etapa cuando llegó el primer diésel, un 1.7 ‘prestado’… para más tarde ofrecer un 2.2 CDT-i, el primer motor de gasóleo desarrollado y fabricado por la propia marca y que se caracterizaba tanto por su llamativo sonido como por su rendimiento excelente. Ya más cercanos en el tiempo, cómo olvidar los 2.0 turbo de los Civic Type-R más recientes.

Pues bien, ahora hay que sumar a la historia propulsora del Civic la tecnología híbrida. Es cierto que ya hace unos años hubo -aunque con un carácter muy minoritario- un Civic con el apellido IMA que contaba con una hibridación bastante suave.

Sin embargo, en el caso del actual modelo, hablamos de un coche que dispone de un motor principal 2.0 gasolina de 142 CV a los que suman dos propulsores eléctricos -con la potencia suficiente para mover el coche durante mucho tiempo; a diferencia de otros híbridos, eso es así porque la mecánica de gasolina también puede usarse de manera más constante para recargar la batería- para ofrecer una potencia total de 184 CV.

Imagen tres cuartos trasero honda Civic

A eso hay que añadir una batería de un kWh de capacidad para un peso total de este vehículo que ronda la tonelada y media, que no está mal para sus dimensiones y tecnología. Por rendimiento, la velocidad máxima es de 180 km/h que, como en otros híbridos, auto-recargables no es el dato que más destaca… pero sí que es buena la aceleración, con un 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.

En este aspecto, Honda resulta de lo más honesta, porque dice que ese valor de aceleración varía -aunque sea por muy poco- del nivel de acabado, de tal forma que si eliges un Civic con la terminación Elegance, que lleva unos neumáticos un poquito más estrechos, la aceleración mejora en una décima.

Lo más importante para la mayoría de usuarios es, sin lugar a dudas, el consumo… y en este modelo es muy bueno, ya que la marca declara una cifra media oficial de cinco litros a los 100 km; que es plenamente realista -sobre todo en el uso del día a día-; e, incluso, si ‘te empeñas’ en conducir de una forma muy suave, podrás acercarte al entorno de los cuatro litros.

¿Y qué se siente al conducir este modelo? Pues tenemos buenas noticias y es que, a pesar de ser un híbrido, sigue siendo un modelo que también es un Honda, lo que quiere decir que tiene cierto carácter y espíritu deportivos y que, incluso, suena bien.

También contribuye a esa buena sensación el hecho de que las suspensión tengo una puesta a punto perfecta, que la dirección sea muy directa con apenas dos vueltas de volantes, que el cambio automático ‘imite’ que sube y baja de marcha -aunque, en realidad, no lo haga- y que la percepción a bordo sea la de un vehículo de calidad muy suave silencioso. En definitiva, es de los coches de etiqueta ECO en este segmento que mejor resultado ofrece en su conjunto.

Hablaremos ahora de las ayudas a la conducción. Aquí lo bueno es que sea cual sea la versión del Civic que elijas, viene de serie con el pack denominado Honda Sensing, que es una suite que agrupa todas las tecnologías y ayudas que puede ofrecer una marca como Honda.

Imagen exterior Honda Civic

Por ejemplo, dispone del control de velocidad adaptativo, pero ahora en este Civic con un radar en la parte delantera que ofrece una vista muy afilada y puede ver más allá y por lo tanto reaccionar con más prontitud, hacerlo con más tiempo… y, en definitiva, tener un comportamiento más humano.

Puedes notarlo en varias situaciones pero, por ejemplo, lo percibes con mucha claridad cuando te aproximas a un vehículo que va más lento por delante de ti, te cambias de carril y ves que el dispositivo recupera la velocidad establecida de forma muy rápida.

Además, a velocidades de hasta 60 km/h puede actuar con el dispositivo de mantenimiento y centrado en el carril, para que en tráfico denso, el vehículo casi pueda conducir por sí solo… aunque cabe recordar que no hablamos en ningún caso de un vehículo autónomo, pero sí que es capaz de librarte de mucho trabajo y quitarte estrés cuando el tráfico es muy pesado.

Por lo demás no faltan los asistentes conocidos, como el lector de señales de tráfico o el de alerta de presencia de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores. De este último, destacar que tiene unos sensores de mayor calidad que son capaces de captar lo que sucede a distancias, por detrás del vehículo, del entre cinco y 30 metros.

La conclusión es que el Honda Civic ha superado en mucho a su antecesor, que ha cambiado su concepto y que se ha convertido en un modelo únicamente híbrido en cuanto a las versiones que componen el núcleo de la gama. Lo destacable aquí es que, aunque sea un modelo híbrido hay que resaltar que Honda haya sabido mantener su carácter, su exclusividad y su puntito de deportividd.

Pero si eso no es suficiente para ti y quieres algo realmente racing y radical, sigues teniendo la disponibilidad de las versiones Type-R -eso sí, mucho más caras que en anteriores generaciones-, así que cada uno puede elegir lo que quiera.

Centrándonos en nuestro protagonismo solo decir que es, posiblemente, el mejor híbrido entre los de su segmentos. La cuestión es que el precio final es algo elevado, por el hecho de que no hay versiones básicas, no hay acabados poco completos y no hay motores pequeños. Así que podríamos decir que, aún siendo un coche caro, la cifra está justificada.

Lo suyo es compararlo con su principal rival, el Toyota Corolla GR Sport 200h, que es un poco más potente y tiene unas proporciones exteriores más pequeñas, pero con un precio final que es casi 3.000 euros más barato -gracias a sus mayores promociones-. A cambio, el Honda tiene una mejor imagen y también es más coche por ser más largo.

Por otro lado, también es verdad que con el salto experimentado por esta generación del Honda, se aproxima mucho a modelos premium, como un Audi A3 o un BMW Serie 1, respecto a los cuales el modelo japonés es claramente más barato a igualdad de equipamiento de serie.

¿Quieres ver la prueba en vídeo del Civic?

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
7.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8.5
TECNOLOGÍAS DE CONFORT /ENTRETENIMIENTO
7.5
PARTE MULTIMEDIA
7
APP
7.5
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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