Hackerstyle

¿Qué películas -de hackers y coches- se merecen un Oscar?

Ya se conocen cuáles son las películas más destacadas del año. Pero nosotros... no estamos de acuerdo, y te proponemos otras que se lo merecen más.

Imagen de una Sala de Cine
Image by Alfred Derks from Pixabay

En la madrugada del lunes, la Academia de Hollywood -como cada año por estas fechas- dio su veredicto sobre los Premios Oscar. Una vez más, las populares estatuillas doradas han determinado cuáles han sido las películas e intérpretes del año.

En esta ocasión, una cinta sobre automovilismo se ha ganado un hueco entre las galardonadas: ‘Le Mans ’66’ -distribuida en España bajo el título de ‘Contra lo imposible’- ha conseguido el reconocimiento al mejor montaje y a la mejor edición de sonido.

Ambos respaldan las mayores virtudes del film. No en vano sus exquisitos planos-secuencia, cargados de adrenalina y emotividad, son buenos merecedores del primero. Y el mimo empleado en la ‘voz’ de cada motor bien ha valido el segundo: el canto del ‘malvado’ Ferrari 330 P, el borboteo de los carburadores ingleses… Incluso el Porsche 356 de los primeros minutos suena ‘a bóxer’. Y, por supuesto, el Ford 427 del GT40 -como buen protagonista- acalla a todos los demás con su rugido por encima de las 7.000 RPM.

No obstante se trata de dos premios de menor calado, los cuales dejan fuera otros puntos fuertes de la película como, por ejemplo, la misma historia de esfuerzo y superación que motivó la pugna real entre Dearborn y Maranello. Da la sensación de que el mundo del cine está, poco a poco, abandonando su pasión por el automóvil. Y en HACKERCAR hemos querido ofrecerles unas sugerencias -de ayer, hoy y siempre- para motivar a los cineastas a recuperar su buen gusto por los coches y la tecnología.

‘The Italian Job’ (2003)

Sí, lo sabemos: ya te hablamos en un artículo similar sobre la cinta original de 1969, protagonizada por un imperial Michael Caine. Sin embargo, ahora nos centraremos en su ‘remake’, estrenado en 2003 y que sustituye Turín por una Los Ángeles igual -o más- congestionada.

Y es que los años pasan… pero el procedimiento del golpe que llevan a cabo Charlie Croker -interpretado aquí por Mark Wahlberg– y su banda sigue siendo el mismo: millones de dólares en oro a través de un atasco de tráfico.

Mientras el Profesor Peach -Benny Hill- se limitaba a interferir en los sistemas de control de la ciudad italiana, su contrapartida Napster -encarnado por Seth Green- logra, en menos de cinco minutos, convertirse en el dueño y señor de todos los semáforos del sur de California. Y todo en tiempo real, mientras permanece sentado en su rincón. Una vez más, todo se reduce a la conexión entre los vehículos y las infraestructuras, la cual nunca está exenta de sufrir vulnerabilidades.

‘A Todo Gas 8’ (2017)

Empecemos por dejar un punto en común: esta popular saga -dedicada a la acción por la acción- no pasará a la historia por la calidad de sus guiones. Sin embargo, una de sus últimas entregas tomó como premisa algo que bien podría ser la pesadilla de esta redacción.

El eterno héroe Dom Toretto -indisociable ya de Vin Diesel- se ve aquí acosado por una alocada y habilidosa cracker -Charlize Theron-, quien no duda en lanzar centenares de coches conectados directamente sobre las cabezas de los protagonistas. De momento, no se ha dado una situación así en la realidad. Pero, si no securizamos nuestros vehículos, el día menos pensado…

‘Luna Negra’ (1986)

Terminamos con una película ‘de culto’. Sam Quint -encarnado por Tommy Lee Jones- es un reputado ladrón de secretos a sueldo del FBI. Su última misión ha sido un éxito, pero le persiguen… y debe ocultar la información robada en algún sitio.

Finalmente, el escondite resulta ser el paragolpes trasero de un coche muy especial. A partir de ese momento, su camino por recuperar el botín le llevará a cruzarse con una mafia de ladrones de vehículos, quienes han puesto su mira sobre el mismo objetivo.

Conocido como ‘Black Moon’, el espectacular prototipo -que da nombre a la cinta- tiene todo lo que necesita un coche de hoy en día: ‘cero emisiones’ -pues funciona con agua mineral-, mucha tecnología -en un panel con miles de botones- e, incluso, un modo de ‘velocidad absurda’ que lo catapulta al instante por encima de los 300 km/h.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.