Prueba a fondo

CarLab: Ford Focus 1.0 ST-Line X, probamos su tecnología en un ‘último baile’

Quizá lo primero que pienses es... ¿Me interesa comprar un modelo que pronto será 'historia' de una marca? Pues la respuesta en el caso del actualizado Focus es muy clara: Sí. Y es que por diseño, comportamiento, precio o tecnología no vas a encontrar opciones mucho mejores en el mercado.

Imagen tres cuartos delantero Ford Focus

Qué debes saber del Focus de la prueba

Que en cuanto a motorización de gasolina, es el nivel inferior: En concreto, incluye un propulsor 1.0 turbo de tres cilindros con 125 CV, que combinado con un sistema microhíbrido le permiten conseguir la etiqueta ECO de la DGT. En esta versión se combina con un cambio manual de seis velocidades.

Que hemos probado la versión de cinco puertas, pero quien lo prefiera puede elegir la variante familiar o Sportbreak que, eso sí, sale 2.180 euros más cara, si bien aporta un extra de practicidad, debido a que su maletero pasa de 392 a 635 litros. Por otro lado, si prefieres una variante con cierto aspecto de SUV, el Focus es de los pocos urbanos que se comercializa con una variante denominada Active, con una serie de accesorios que le dotan de cierto aspecto aventurero y que respecto al ST Line X que estamos probando, supone un incremento de precio de unos 1.500 euros.

Que en su versión de cinco puertas, el coche mide 4,39 m de largo, por 1,82 m de ancho -o 1,97 si se tienen en cuenta los retrovisores- y 1,45 m de alto. El peso de esta versión es de 1.349 kg. Como alternativas, en el mercado existen modelos similares, como el Opel Astra, el VW Golf, el Kia Ceed o el Peugeot 308, entre otros muchos.

Con esta mecánica tiene una velocidad máxima de 200 km/h, mientras que la aceleración de 0 a 100 km/h la hace en 10,2 segundos. El consumo medio declarado para esta versión es de 5,3 litros cada 100 km, combinado con un depósito que ofrece una capacidad de 53 litros -a modo de curiosidad, el diésel dispone de 47 litros-.

Si buscas una versión más potente y con cambio automático, entonces puedes fijarte en la variante 1.0T EcoBoost, pero de 155 CV y que solo se vende asociada a ese tipo de transmisión, con siete velocidades, siendo el precio final unos 3.400 euros superior, que se puede considerar una cantidad razonable.

Que la versión analizada cuenta con la terminación ST-Line X; supone un incremento de precio de unos mil euros respecto al ST-Line ‘normal’. El precio del modelo que hemos conducido, incluyendo las promociones de la marca, es de 27.220 euros y entre su equipamiento de serie se incluyen elementos como el sistema multimedia con pantalla multimedia de 13″, climatizador bizona, Bluetooth, espejos eléctricos y plegables, cámara de visión trasera, cuadro de mandos digital con pantalla de 12,3″, cargador inalámbrico para teléfonos móviles, acceso y arranque manos libres.

Entre las opciones, puede incluir una tapicería de cuero por 1.900 euros, un sistema de proyección de datos en el parabrisas -HUD- por 450 euros, los faros delanteros de led adaptativos por 950 euros, el llamado paquete tecnológico por 600 euros -que incluye elementos como el lector de señales de tráfico o el control de velocidad adaptativo-, el paquete parking por 250 euros, el denominado ICE Pack 70 con el equipo de audio B&O por 400 euros, los asientos con certificación AGR y múltiples reglakes por 779 euros, el techo panorámico por 1.098 euros, el paquete de invierno por 450 euros, el sistema de llamada de emergencia por 99 euros, la alarma por 284 euros o el gancho de remolque desmontable por 699 euros.

Sucesor de los Escort y Orion, el Focus ha conseguido en cuatro generaciones y 25 años convertirse en el ejemplo perfecto de compacto de precio razonable y con todo lo necesario

El Focus está de aniversario y, de hecho, en 2023 ha cumplido sus primeros 25 años en el mercado, es decir, ha alcanzado su bodas de plata. Un tiempo suficiente para convertirse en uno de los compactos más reconocidos del mercado. Y, además, ha sido un digno sucesor de los míticos Ford Escort y Orion.

Con 25 años recién cumplidos, podría pensarse que en un mercado, como el del automóvil, donde hay coches con medio siglo -o más- de historia, el Focus todavía le quedan una larga vida comercial por delante… pero, en realidad, Ford ya le ha puesto fecha de caducidad: será en el año 2025. Esto es así, porque Ford, en mercados exteriores a lo que es su país de origen -Estados Unidos- está tendiendo a una ‘americanización’ de sus gamas: es decir, reemplazar turismos ‘clásicos’ por otros de tipo SUV.

Así, a este modelo le va a ocurrir lo que le ha pasado a otros productos recientemente, como puede ser el Ford S-Max, el Galaxy, el Mondeo o, incluso, el Ford Fiesta, que nos han dicho adiós en los últimos tiempos. En el caso del Focus, también va a desaparecer -o va a sufrir una profunda reformulación- el concepto que representa este vehículo de compacto clásico, de tamaño más o menos manejable con una serie de características que definen a los vehículos de esta categoría.

No sabemos el nombre ‘Focus’ va a desaparecer, pero es muy probable que, de mantenerse, sea para bautizar a un modelo de tipo SUV y, seguramente, sistema de propulsión eléctrico. En cualquier caso, aunque el Ford Focus se vaya a jubilar y le queden, más o menos, dos años de trayectoria comercial hay que reconocer que el fabricante de Detroit le está procurando una jubilación anticipada de lo más agradable. Nos referimos a que, aún sabiendo que el producto lo terminará retirando de su catálogo de producto, eso no le está impidiendo a Ford ‘mimar’ mucho a este modelo.

La mejor demostración es que no ha dudado en seguir actualizándolo desde el punto de vista tecnológico. Así, esta generación del modelo, que ya es la cuarta -aparecida en 2018-, recibió durante el 2022 su primer lavado de cara y ese restyling afectó, sobre todo, a la parte multimedia y de info-entretenimiento, sumando una tecnología que, de hecho, no está disponible ni siquiera en algunos de los mimados SUV que hay dentro de la marca, como el Puma o el Kuga; Nos referimos al sistema multimedia SYNC-4 y su enorme pantalla… que fue, sin duda, la principal novedad que recibió este modelo hace meses. Nosotros, habituados a probar este tipo de tecnologías, nos vamos a centrar en ese dispositivo.

Pero antes de comentar todas sus características, vamos a detallar también algunas cosas de nuestro protagonista. El Focus que estamos probando es la versión con el motor de gasolina 1.0 turbo de tres cilindros y 125 CV -el multipremiado Ecoboost- que, en este caso, se combina con el acabado ST Line y con el paquete X-Line, es decir el acabado más completo… si desconectamos las deportivas -y mucho más caras- versiones ST.

De este coche probado, también hay que decir que se trata de la variante de cinco puertas, aunque también si lo prefieres puedes elegirlo con carrocería familiar, que cuesta unos 1.200 euros más y que, como es lógico, aporta un plus de practicidad y de maletero. A día de hoy, solo hay dos carrocerías disponibles en la gama actual de Focus; lejos quedan aquellas años en los que podías elegir este modelo en variantes de tres puertas, sedán de cuatro puertas o, incluso, hubo un coupé-cabrio de techo retráctil que prácticamente te permitía disponer de dos coches en uno. Lo que hoy queda… son las carrocerías que más demanda tienen el mercado.

Este Focus de cuarta generación apareció en los mercados en el año 2018 y durante 2022 recibió su primer restyling, que es el que ves en las foros. Aparte de lo relacionado con la parte multimedia, otra de las mejoras que fue introducida en este compacto fue la llegada de motores con sistema de micro hibridación; es decir, ahora mismo en la gama del Focus puedes encontrar una versión como la que hemos probado que, gracias a la tecnología de 48 voltios, dispone de las ventajas de la etiqueta ECO que luce en el parabrisas.

Hay cosas muy interesantes respecto a nuestra versión y es que tenemos una variante mecánica de 125 CV, pero hasta no hace mucho tiempo existían distintas combinaciones dentro de la gama Focus. Por ejemplo, este coche tiene un cambio manual de seis velocidades, pero si lo deseabas también lo podías elegir con un cambio automático de siete velocidades que suponía un notable incremento de precios de unos 2.600 euros aproximadamente. También es curioso que este mismo motor estuvo disponible sin el sistema de micro hibridación y parecía estar destinada a un sector como el de las flotas, porque realmente no compensaba al costar prácticamente lo mismo que su hermano ‘ECO’.

Si consideras que este motor 1.0 125 caballos se te puede quedar un poquito corto, lo que sí continúa ofreciendo la propia marca es una variante de este mismo motor, pero con 155 CV que solo se ofrece con cambio automático y que sale unos 3.400 euros más cara que la de inferior potencia.

En todo caso, centrándonos en el motor de nuestra prueba, su rendimiento no ha cambiado mucho en estos últimos años -se vende desde 2018-, ya que sigue siendo un coche con una velocidad máxima de 200 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 10 segundos, pero los consumos resultan un poco más ajustados que antes. Este motor siempre ha tenido un rendimiento muy bueno, pero la versión que hemos probado nos ha demostrado que, en circunstancias normales de uso, puede rozar los seis litros e, incluso, siendo muy cuidadosos puedes ver cifras que empiezan por cinco en el ordenador de a bordo.

Respecto al modelo anterior, lo cierto es que hay una cosa que no ha cambiado y resulta una de las cualidades que siempre ha caracterizado al Ford Focus; nos referimos al hecho de que se trata deun coche muy agradable de conducir, que va muy bien en carretera y que aunque no sea un tema fundamental en las pruebas de HackerCar, es justo reconocer que este coche, sin ayuda de muchas tecnologías aplicadas a su chasis, es capaz de conseguir un rendimiento muy bueno.

No dispone de suspensión regulable, no cuenta con dirección activa ni ofrece algún complejo sistema que distribuya mejor el par motor entre cada una de las ruedas para mejorar su eficacia. No tenemos, en definitiva, muchas sofisticaciones… pero, aún así, el resultado que consigue es francamente bueno. Es uno de sus vehículos que tiene un tacto de conducción ligero, no excesivamente filtrado -aunque bien amortiguado-, muy directo gracias a su dirección muy precisa… y, en conjunto, queda claro que el propio bastidor resulta realmente eficaz.

Posiblemente, el Focus haya experimentado uno de los mayores ‘crecimientos de pantalla’ experimentados por un modelo al sufrir un restyling y no un cambio generacional completo

Digamos que la única sofisticación desde el punto de vista de la conducción es el selector de modo de conducción, que permite elegir entre tres configuraciones posibles: una más deportiva, una más cómoda y un nivel intermedio. ¿Y qué pasa con los asistentes a la conducción? En ese aspecto, el coche también se mantiene vigente. En este caso esta condicionado por dos factores; el primero, que estamos hablando de una versión con cambio manual, y eso hace que ciertas ayudas a la conducción -como el control de velocidad adaptativo- no puedan ofrecer todas sus funcionalidades. Y en segundo lugar, para ver de todo lo que es capaz este modelo tienes que invertir 600 euros en un pack con todas las ayudas posibles -más otros 250 euros si también quieres el aparcamiento asistido-.

Pasando al interior de este modelo es donde vamos a ver los cambios más evidentes que ha sufrido; como hemos comentado, tienen que ver con las tecnologías… que es algo que no deja de evolucionar en todos los nuevos vehículos que van llegando al mercado en los últimos años. En el caso del Focus, básicamente podríamos ejemplificarlo en las dos grandes pantallas que luce el salpicadero: la del cuadro de mandos -que es totalmente digital- y, como no, en la del sistema multimedia: mejorado ampliado y potenciado.

Antes de centrarnos en el sistema multimedia, en el llamado SYNC-4, hay que destacar el hecho de que esa enorme pantalla, que es totalmente nueva, ha hecho que varíe lo que es la fisonomía general del propio salpicadero- Hasta ahora, lo que era el interior de cuarta generación antes de este restyling destacaba porque incluía en la consola central una serie de mandos tanto para controlar la pantalla del dispositivo multimedia que llevaba la anterior generación, como para lo relacionado con la climatización.

imagen del salpicadero del Ford Focus

En ese sentido, ahora el vehículo se ha simplificado en cuanto a número de mandos y los que quedan se concentran principalmente en el volante multifunción… más algunos botones bajo la pantalla -como el de arranque del motor, el que sirve para desconectar el start/stop, el de activación del aparcamiento automático…- o el que acciona el freno de mano eléctrico, situado cerca de la palanca del cambio.

Tecnológicamente hablando, no se le pueden poner pegas a este modelo… que, aunque se renovó en 2022, básicamente sigue siendo un coche que vio la luz en el año 2018, es decir, ya cuenta con cinco añitos; pero se pueden ver elementos que siguen plenamente vigentes.

Encima del salpicadero, por ejemplo, dispone de un dispositivo HUD de proyección de datos en el parabrisas; es cierto, puede que no sea el más sofisticado ni tenga la realidad aumentada que empiezan a implementar otros modelos de tamaño similar, pero es un dispositivo de esos que sirven para presumir delante de nuestros conocidos.

También tenemos un cargador inalámbrico para teléfonos móviles que dispongan de esa tecnología y el Ford también puede llevar un sistema de audio firmado por Bang&Olufsen, que apenas cuesta 400 euros, pero ya es un dispositivo que suma 10 altavoces y con una calidad de sonido bastante buena: una opción, por lo tanto, recomendadísima -seas melómano o no-.

Luego entre los elementos opcionales que nos resultan curiosos… destacaríamos un pack que hace pensar que este coche parece muy bien preparado para una utilización invernal; por eso, la marca ofrece por unos 450€ un pack que incluye calefacción en elementos como el volante, los asientos delanteros y también el parabrisas. Una ayuda que también es muy útil de cara a que ese cristal no se empañe en los días en los que hay más contraste entre la temperatura exterior e interior en el coche.

Vamos ahora a hablar del dispositivo multimedia SYNC-4, que es la versión más evolucionada de los sistemas multimedia de la marca norteamericana… si exceptuamos el sistema con pantalla vertical que ya puedes encontrar en el Mustang Mach-e o que llevará la nueva generación del Explorer.

Aquí tenemos una pantalla que es muy grande: ha crecido mucho, ya que en el Focus anterior al rediseño, apenas tenía ocho pulgadas y ahora estamos hablando de cerca de 13 pulgadas, que equivale unos 35 cm en diagonal. Por aspecto, no hay más que verla: Es un ‘pantallón’, siendo de las más grandes de la categoría. Lo cierto es que su apariencia, las tipografías, los menús o los colores recuerdan mucho a lo que eran los sistemas anteriores, pero aquí todo está hecho más a lo grande y en ese sentido, todo resulta bastante fácil de acceder y manipular.

El Focus más conectado -de la historia-

Antes de contaros qué cosas se pueden controlar desde este gran aglutinador de funciones, hay que decir que estamos hablando de un vehículo plenamente conectado y, además, hay distintas funciones que así lo demuestran. Os vamos a contar los tres de ellas.

Por un lado, el Focus ofrece el Ford Streaming, un servicio del que puedes disponer en este dispositivo y que permite acceso a funciones relacionadas con plataformas de música, emisoras de radio en Internet y también con algunas funciones de entretenimiento para que los viajes sean un poquito más amenos y llevaderos.

Luego también tienes lo que es el ‘Ford secure’, que es una forma interesante para que el vehículo esté controlado en el sentido de que si alguien intenta robarlo o, de hecho, lo han sustraído, cuentes con información útil para tenerlo localizado y resulte más fácil dar con su paradero, compartiendo esa información con los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

También dispone de Ford Pass Connect, que es la forma en la que este vehículo se puede comunicar con su propietario a través de una aplicación en el teléfono móvil que te descargas de forma gratuita… y que sigue siendo tan completa como siempre; por lo tanto, una de las grandes virtudes que ofrece el Focus que es el hecho de ofrecer una aplicación muy buena y que no supone un coste para ti como usuario -cuando otras tienen un coste adicional una vez pasado cierto tiempo desde que estrenaste el vehículo-.

Pero volviendo al dispositivo en sí, lo primero que llama la atención es que no encuentras un menú principal excesivamente vistoso o evidente. Lo más parecido que ofrece es una opción en la que se combinan, en la misma pantalla, algunas de las funciones que se ofrecen, como puede ser la navegación, las fuentes de sonido, la telefonía y una serie de accesos directos entre ellos, el que tiene que ver con los ajustes.

Como decíamos antes, una de las cosas que ha conseguido este dispositivo es simplificar el salpicadero y eso es porque desde el restyling, esta pantalla incluye las funciones del climatización, que dejan de ser botones físicos y pasan sus funciones a estar embutidas en la parte inferior de la pantalla. Posiblemente, dichas funciones no sean más cómodas o rápidas de manejar que antes, pero le dan ese aire sofisticado al vehiculo. Eso sí, el manejo del climatizador tiene alguna peculiaridad.

Por ejemplo, si quieres ajustar lo que es la temperatura o velocidad del ventilador, lo lógico es que es que sirvieran un solo toque en la pantalla para cumplir con ese propósito, pero en realidad compruebas que necesitas dos toques al mismo botón: uno para activar la función y otro para, sobre un gráfico vertical desplegable, elegir la mayor o menor intensidad del ventilador quizá hubiera sido más fácil tenerlo simplemente tenerlo en acceso directo para hacer esa función sin tener que esperar un nuevo menú.

Luego tenemos los accesos ya conocidos a otras funciones habituales, como la navegación -cuyas indicaciones sobre el mapa ahora se consultan mejor, gracias a la pantalla más grande- y el funcionamiento del dispositivo se puede catalogar, en general, de bastante fluido… salvo por alguna transición no del todo ‘elegante‘, como la que tiene lugar cuando, si quieres tener pantalla compartida, despliegas el menú situado a la derecha -por ejemplo, para visualizar las fuentes de sonido junto con la navegación-.

Con todo, la transición en sí es bastante rápida y no se puede catalogar en ningún caso de lento al dispositivo; es más, parecen haberse solucionado los problemas de retraso en la respuesta del los pecaba el anterior Focus.

Desde el sistema multimedia también podemos acceder a otras funciones interesantes; de hecho, desde el menú llamado ‘funciones’ es posible acceder al selector de modos de conducción, que cuenta con tres posibilidades y que afectan aspectos del vehículo como pueden ser la respuesta del acelerador o el tacto de la dirección.

Otra de las cosas a las que afecta el modo de conducción que elijas es el aspecto que presenta el cuadro de mandos: Así, al escoger el modo deportivo, la instrumentación tendrá un aspecto más rácing,con colores más rojizos. En el modo ECO, se tiende a usar colores verdes, mientras que en el modo ‘normal’ predomina el azul característico de los Ford.

Otras cosas que se pueden controlar desde la gran pantalla son los ajustes de los asistentes a la conducción: No solo se pueden activar o desactivar dichos asistentes: También se muestra información para saber en qué consiste cada una de dichas ayudas, lo cual es una forma de tener información del coche sin recurrir al manual de instrucciones clásico que lleva en la guantera.

En cuanto a los ‘ajustes’, también encontraremos cosas interesantes relacionadas con la privacidad del coche. Se mantiene, por ejemplo, el modo ‘Valet’, que es una forma de bloquear el sistema multimedia generando una clave mediante código PIN de cuatro cifras, como lo harías en la pantalla de un teléfono móvil.

Otro detalle ‘cíber’ también, dentro de los ajustes en este vehículo, es la posibilidad de hacer un restablecimiento de las funciones del módem a los ajustes de fábrica. Por otro lado, también podemos hacer un reinicio general o un reinicio de lo relacionado con la conectividad del vehículo. Para ver que estamos ante un vehículo plenamente conectado, no hay más que comprobar las diversas opciones que nos plantea este dispositivo multimedia.

Así, por un lado, tenemos las actualizaciones de software, que ahora -en esta nueva gama del Focus- el coche puede recibir de forma automática si tú lo seleccionas… algo que siempre es deseable, ya que las actualizaciones suelen incorporar mejoras en el rendimiento del dispositivo, además de algún que otro parche de ciberseguridad.

También es un coche muy conectado porque permite crear una zona Wi-Fi a bordo del vehículo a cambio de que tú contrates un pack de datos para que, entre otras cosas, los pasajeros que viajen a bordo cuenten con un punto donde conectarse a Internet y no hacer uso de sus propios datos. Además, el propietario cuenta con bastantes opciones relacionadas con esta zona wifi como, por ejemplo. gestionar los dispositivos que están conectados, que es un detalle de seguridad para ver quién se está conectando a nuestra red wifi; también podemos ver los datos de los que estamos haciendo uso y también cuenta con un pequeño tutorial para saber cómo se pone en marcha toda la tecnología relacionada con el Wi-Fi a bordo del coche.

Para finalizar en este menú de los ajustes, si entras en lo que es ‘conectividad’, verás que puedes acceder a lo que llaman ‘funciones del vehículo conectado’; si lo haces, comprobarás que es posible -si lo deseas-activar o desactivar opciones, como la de compartir el análisis del vehículo. Es decir, al final dejarás de compartir ciertos datos del coche y a cambio de que tú cedas una serie de funciones que el Focus no tendrá disponibles, el vehículo no compartirá información y estarás ganando un punto en lo relacionado con la privacidad.

Para concluir con el dispositivo, hay tres cosas que nos han parecido bastante llamativas: Lla primera es que SYNC-4 es posible conectarlo con el asistente virtual de Alexa, de tal forma que si también tienes uno de estos dispositivos en casa, habrá ciertas acciones que podrás ejecutar desde el vehículo y que tengan su reflejo en tu casa si dispones de algún tipo de dispositivo conectado y que esté vinculado con Alexa home.

La segunda, es que ahora el coche también viene con un asistente de voz natural, que se activa diciendo ‘OK Ford’. La tercera, es que en este modelo puedes configurar una de las segundas llaves que incluye -denominada ‘MyKey’- y asociarla a una serie de limitaciones o restricciones de uso en el vehículo como, por ejemplo, las relacionadas con la velocidad máxima o con el volumen del equipo de audio.

De esta forma, la persona que vaya a utilizar el coche con esa llave, se encontrará con esas restricciones activas; algo que puede ser útil si el coche solo dejas a un aparcacoches o a tu hijo o hija. Puede ser el típico perfil de un padre que le deja su coche por primera vez a sus hijos y no quiere que ‘se desmanden mucho’ con él.

En definitiva, a pesar de que hemos visto que el Focus tiene fecha de caducidad- en principio va a desaparecer en el año 2025-, quizás resulta lógico preguntarse por el interés que puede tener un modelo que va a estar descatalogado dentro de un tiempo. Pero lo cierto es que este modelo sigue siendo uno de los mejores compactos que puedes encontrar a día de hoy en el mercado español.

Es un automóvil muy equilibrado, muy interesante y creemos que se merece la oportunidad de tener un ‘último baile’, pensando que es un producto perfectamente utilizable el día a día que, además, ofrece una serie de características notables. Y, por otro lado, desde el punto de vista tecnológico hemos visto que, aunque ya tenga una edad en el mercado, se conserva muy bien y prácticamente incluye todos los dispositivos que se le exigen a un coche dentro de este segmento.

Pero, como siempre, para saber si un coche es realmente bueno no solo hay que analizarlo individualmente, sino en comparación con lo que su competencia y en este caso hay bastante rivales. cómo no. en el segmento de los compactos. Aunque es cierto que algunos rivales ‘se ha dado de baja’, la categoría sigue estando bastante nutrido y continúa habiendo muchas opciones entre las que elegir.

Del modelo analizado, hay que decir que la unidad probada tiene un precio aproximado de 27.200 euros, teniendo en cuenta las promociones de la marca y en el momento de realización de esta prueba. ¿En qué posición le deja eso… al analizar su competencia? En primer lugar, toca referirse a otro superventas muy conocido, que es el Renault Mégane, que tiene una versión equivalente que es la 1.3 turbo gasolina, un poquito más potente, con 140 CV y un nivel de acabado muy completo y deportivo -Techno Fast Track- y que es un rival directísimo si tenemos en cuenta que cuesta 27.127 euros con las promociones incluidas… es decir, prácticamente lo mismo que el Ford.

Imagen tres cuartos trasero Ford Focus

Otro rival muy directo es el Seat León, que disponía, desde hace bien poco, de una equilibrada versión 1.5 turbo de 130 CV, que con el acabado FR XL Vision salía por un precio de 26.868 euros, es decir, un poquito más barato que el foro punto a cambio su motor no disfruta de la etiqueta eco en el parabrisas.

Subimos el nivel y nos vamos al Volkswagen Golf, que ya podríamos considerarlo semipremium o casi premium y veremos por qué, ya que la versión equivalente lleva un motor 1.5 de 130 CV con el acabado R-Line. Aquí ya empieza a haber diferencias importantes de precio, pues este Golf está situado en los 35.205 euros -financiando con la marca, como en sus rivales- y hablamos de casi 8.000 euros más que el Ford Focus.

Y vamos a finalizar con dos modelos más, de procedencia muy dispar. Por un lado, una de las que pueden ser las sorpresas del cemento como es el Hyundai i30, que en la versión 1.0 turbo de 120 CV y también dotada de un sistema micro híbrido, ese modelo con el acabado Tecno tiene el precio más ajustado de todos estos modelos, ya que se quedan apenas 24.000 euros, con la promoción de la marca.

Y finalizaremos con uno de los últimos y recién llegados al segmento de los compactos, como es el Peugeot 308, que tiene una versión 1.2 turbo de 130 CV que no dispone de la etiqueta ECO, pero si viene asociada en exclusiva a un -excelente- cambio automático de ocho velocidades; este coche francés tiene un precio de 30.300€.

Así que, en definitiva, estamos viendo que el Ford se emplaza en la zona más baja en cuanto a la competencia; no sabemos realmente cuál va a ser el futuro del Focus, pero lo cierto es que si te encaja por precio, por tamaño interior y consideras suficientes las prestaciones que ofrece, pues lo cierto es que puede ser una opción muy interesante dentro de la categoría.

¿Quieres ver la opinión del experto hacker, Enrique Serrano, sobre este modelo?

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
8
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
7.5
TECNOLOGÍAS DE CONFORT /ENTRETENIMIENTO
7.5
PARTE MULTIMEDIA
8.5
APP MÓVIL
8
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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