Prueba a fondo

Ford Puma ST Line X

Ford revive con el Puma una denominación que significa -por encima de todo- 'pensar diferente'. Y, aunque ya no se trate de un vistoso cupé... la historia se repite con su reinterpretación de lo que es un 'crossover'.

Imagen frontal del Ford Puma ST Line X

Qué debes saber sobre el Ford Puma:

Que regresa un emblema de la Ford moderna. El primer Puma surgió en 1997 bajo la forma de un cupé de pequeño tamaño, aprovechando el ‘tirón’ de este singular formato en la época -tuvo como gran rival, por ejemplo, al Opel Tigra-. Basado en la plataforma del urbano Fiesta, llegó a ser considerado como el mejor automóvil de tracción delantera de su tiempo. La actual iteración cambia radicalmente de concepto, apostando por un formato ‘crossover’ de cinco puertas.

Que cuenta con opciones ‘Eco’. Nuestra unidad equipaba el motor 1.0 Ecoboost con 155 CV. En esta configuración, dicho propulsor cuenta con la ayuda de un sistema microhíbrido de 48 voltios. Su acción se hace notar, tanto en los arranques desde parado como en las deceleraciones. Concretamente, en estas últimas el efecto regenerativo se manifiesta con una ‘contundencia’ inusitadamente destacada.

Que no se priva de tecnologías. El acabado ST Line X es el segundo más completo de la gama -sólo la variante ST se sitúa por encima-. Casi todo en él es de serie: control de crucero, mantenimiento del carril, frenada automática de emergencia, navegación conectada, un equipo de audio de alto rendimiento… Aun así, quedan opcionales muy interesantes como el detector de ángulo muerto o el portón con apertura eléctrica. Nuestra unidad incorporaba la mayoría de extras, incluyendo la espectacular pintura ‘Desert Island Blue’ que cuesta 727€. En total, uno idéntico te saldría -promociones incluidas- por unos 28.629€ según el configurador web.

«Las lágrimas de los puristas -por el desaparecido cupé- les impiden disfrutar del nuevo Puma, un ‘crossover’ fiel a su ideal deportivo y cuya tecnología no ‘enturbia’ las sensaciones»

Hay marcas que, simplemente, no llegarán jamás a dominar el arte del ‘pensamiento lateral’. Sus equipos de márketing ya ‘salen a la calle’ sabiendo que deberán inventar para sus productos las cualidades disruptivas que los ingenieros no supieron -o no pudieron- conferirles por la vía técnica. Sota, caballo y rey. Y ahí están esos coches que, como los grandes diarios, se venden todos los días en volúmenes mareantes. Todos conocemos ya qué compañías funcionan de este modo.

Pero, por el contrario, otras marcas están obligadas a asumir ese ‘pensar distinto’ como una forma de vida. Porque, cuando intentan parecerse a las anteriores -presión del mercado manda-, el público les da la espalda. Por muy bien hechos que estén sus coches, las masas sólo ven en ellos ‘más de lo mismo’. Y, al final, esa ‘represión’ de su carácter termina por sembrar una hecatombe en sus cifras de ventas.

Así podríamos condensar, en un sólo párrafo, los últimos veinte años de trayectoria de Ford. La firma del óvalo arrancó el nuevo milenio con ganas de elevar la calidad de sus productos… hasta que los malos números trajeron consigo la añoranza de sus ‘felices noventa’: la época en que rompieron todos los moldes con su ‘New Edge’.

A esta corriente de ‘diseño orgánico’ pertenecía el primer Puma. Un ‘hit’ que aunaba, como grandes virtudes, la deportividad y la practicidad. Un pequeño cupé, en definitiva, que no renunciaba a ser el coche ideal -por ejemplo- para una pareja de recién casados, o para jóvenes ‘singles’ con aspiraciones. Y que logró enquistarse en el imaginario de una generación de entusiastas.

Imagen posterior del Ford Puma ST Line X

Desde el anuncio de su regreso en 2019, los puristas lamentan profundamente el hecho de que Ford utilizara el formato SUV para recuperar este mítico felino. Ignoran que sus lágrimas por el cupé perdido les impiden disfrutar de un ‘crossover’ único, que se mantiene fiel a su ideal de dinamismo… y logra, de paso, que la tecnología no se entrometa en las sensaciones.

Ayudas: están ahí… pero ‘te dejan hacer’

Comenzamos por el control de crucero inteligente. Funciona con mucha suavidad, y aprovecha la generosa entrega del Ecoboost a bajas revoluciones para recuperar muy dignamente la velocidad en las marchas más largas.

Es, también, bastante prudente con las distancias de seguridad que mantiene, dejando un gran espacio incluso en el ajuste de mayor proximidad al vehículo precedente. Y, como sorpresa adicional, no cae en la ‘tentación’ de aplicar un frenazo repentino si otro vehículo se ‘infiltra’ por delante del nuestro.

La cámara del parabrisas proporciona su ‘ojo’ al sistema de mantenimiento de carril, y lee las líneas de la calzada con suma rapidez y precisión. Esta ayuda aplica una sutil corrección sobre el volante, pero tendrás que ‘pisar’ contundentemente los márgenes o -incluso- empezar a rebasarlos si quieres notarla. Ello no resta un ápice de utilidad, pues sigue preservando -en todo momento- una amplia separación con cualquier otro vehículo que transite por los carriles vecinos. Simplemente, te deja ‘jugar’ con la trazada.

Control de crucero del Ford Puma ST Line X

Una breve anotación: a diferencia de nuestra prueba con el Focus, no hallamos aquí el complemento que permitía en aquél mantener el centro del carril. Una oportunidad perdida para acercar un potencial ‘superventas’ como el Puma a la semiautonomía.

Pero sigamos ahora con su ‘capacidad sensorial’. Ésta comienza en los detectores de ángulo muerto, muy bien calibrados y capaces de captar motocicletas -salvo aquellas que pasen demasiado alejadas-. Por ‘rizar el rizo’, tal vez funcionarían aún mejor si los conos de detección tuvieran mayor profundidad: cuando se ilumina el testigo, el otro vehículo ya suele estar a la altura de las puertas traseras.

Como punto negativo, los retrovisores son algo más pequeños de lo acostumbrado. Y nos extraña, ya que Ford no es -precisamente- una marca que suela ‘racanear’ con el tamaño en estos elementos…

Los sensores de proximidad -presentes de forma integral- permiten apurar bastante las distancias y, a diferencia de modelos anteriores, están calibrados con la mesura adecuada y ya no devuelven ‘falsas alarmas’ al roce de la hierba. Si buscas más precisión te alegrará saber que, en la posición de ‘pitido continuo’, apenas quedarán unos 5 cm antes del rozar con el obstáculo.

Interior del Ford Puma ST Line X

El complemento ideal es una cámara de visión trasera con buena calidad y dos niveles de ‘zoom’ disponibles a un toque de botón. Y, aunque no sería necesario -por las reducidas dimensiones del Puma-, no estaría de más que Ford se atreviera a introducir una vista en 360º. Algunos de sus rivales ya lo han hecho…

El Park Assist, por su parte, presenta claroscuros. Tarda algo más de lo deseable en encontrar el hueco, y debes fijarte primero en el tipo de espacio que buscas -lineal, batería…- para seleccionar la modalidad de la maniobra antes de comenzarla. Eso sí, una vez en marcha, es muy sencillo y agradable de utilizar con la transmisión manual -no así con el cambio automático opcional-.

A la hora de abandonar la plaza, se muestra algo ‘perezoso’: según encara la salida, el sistema te devuelve el control sobre el volante. Esto -que quizá confunda a los conductores menos avezados- es una razón de peso para no utilizarlo con frecuencia. La segunda es el botón que lo activa, alejado del salpicadero y agrupado en un ‘mazo’ entre los asientos delanteros.

Modo Sport del Ford Puma ST Line X
Modo Resbaladizo del Ford Puma ST Line X
Modo Pista del Ford Puma ST Line X

En lo tocante a los modos de conducción, son los mismos que ofrecen sus ‘hermanos’ Kuga y Explorer: ‘Normal’, ‘Eco’, ‘Sport’, ‘Resbaladizo’ y ‘Pista’. Cabe destacar que, mientras el ‘Sport’ deja notar su afinada respuesta del acelerador y demás mandos, la posición ‘Eco’ amplía sensiblemente el cálculo de la autonomía sin volverse por ello desagradable al manejo. No es el coche con los ‘cambios de humor’ más marcados… pero, desde luego, tampoco son simples decoraciones.

El portón trasero de nuestra unidad era eléctrico, con una función ‘manos libres’ que reacciona enseguida al movimiento del pie. No obstante, creemos que en un acabado tan completo como este ST Line X debería ofrecerse de serie, y no como una opción que -dicho sea de paso- no es barata -624€-.

Otra ausencia reseñable -por comparación con su competencia- es el freno de estacionamiento eléctrico… pero, siendo francos, el carácter dinámico del coche nos invita a concederle una bula en este detalle. Al menos, la palanca está bien rematada y se acciona con firmeza.

Tecnología interior: un avance que hacía falta

En el habitáculo del Puma, Ford se las ha apañado para crear un ambiente ciertamente diferenciado del Fiesta, del cual toma el salpicadero. Mucho cuero, algo de ‘carbono’ y no pocas costuras en rojo no consiguen distraer nuestra atención de la auténtica novedad: el ‘Virtual Cockpit’.

Virtual Cockpit modo Normal del Ford Puma ST Line X
Virtual Cockpit Sport del Ford Puma ST Line X

Es toda una primicia en la marca… y les ha quedado muy bien para ser, efectivamente, su primer panel de instrumentos de esta clase. Presenta una estética clásica de ‘relojes virtuales’ -velocímetro y cuentavueltas-, que no asustará a los conductores veteranos. Alrededor de éstos, muestra información gráfica suficiente para conocer el estado de las ayudas a la conducción o las señales -de velocidad, adelantamiento…- captadas por la cámara frontal.

Ahora bien, no es perfecto del todo. Una muestra: el agradable detalle del termómetro del refrigerante contrasta con la inexplicable ausencia de un indicador de carga de la batería del sistema microhíbrido.

Como mayor defecto podríamos mencionar que le falta algo de ‘profundidad’. Es decir, que no brinda la posibilidad de ‘reflejar’ en su pantalla información propia del sistema multimedia como -por ejemplo- el mapa del navegador. En lugar de eso, un botón en el volante descubre un pequeño menú con ‘macros’ para ejecutar instrucciones concretas -«cambiar a FM», «calcular la ruta hasta casa»…-. Lo que sí muestra, en cambio, es la información del equipo de audio, como la reproducción en curso o la emisora sintonizada.

Home del SYNC 3 del Ford Puma ST Line X
Menú principal del SYNC 3 del Ford Puma ST Line X

Pasamos al sistema multimedia SYNC 3, con cierto pesar por el pequeño paso atrás que parece haber dado. No en materia de funciones -pues no ha perdido ninguna-, pero sí en estética y fluidez. A lo largo de la prueba, la ‘suite’ experimentó repetidos ‘congelamientos’ de corta duración en la selección de menús. Un problema puntual, que seguramente desparecería con una simple actualización.

En nuestra opinión, la presentación de esta última versión ‘se pasa’ de minimalista, consiguiendo modernizar su aspecto -al hilo del que exhiben sus rivales- a costa de una apariencia neutra y monocorde que no se arregla con los diferentes fondos que permite elegir. El ‘modo noche’ trae la apoteosis, bañando los gráficos -que no están nada mal, ojo- en un tono azul poco convincente.

Eso sí, cuando el sistema funciona bien, salen a relucir las mismas virtudes de siempre: una navegación ágil, y un muy buen asistente vocal que sigue mejorando con cada versión. Tampoco falla -en materia de conectividad- la compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, si bien dos puertos USB -y ambos, en la parte delantera- pueden volverse insuficientes con facilidad.

Reproducción de audio en SYNC 3 del Ford Puma ST Line X

Como de costumbre, reservamos nuestro último rincón para hablar de audio. Y nos ha encantado comprobar que Bang & Olufsen no se ha conformado con ‘emplastar’ la instalación ya presente en el Fiesta. Sobre tan buena base, la del Puma añade dos nuevos ‘tweeters’ específicos, rediseñados con un encastre de mayor tamaño para asegurar un efecto envolvente aún más marcado.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Imagen del nuevo Ford Puma 2020 en color azulPaquete Tech*1.351€Muy bien
Imagen tres cuartos delantero Ford Puma ST 1Faros full Led dinámicos935€Muy bienTÚ DECIDES
Imagen tres cuartos delantero de un Ford Puma grisTecho panorámico1.039€BienNO
Imagen del salpicadero del Ford PumaPaquete Invierno**572€BienTÚ DECIDES
Imagen de unos cachorros en el maletero de un Ford PumaPortón ‘manos libres’624€Muy bien

*Paquete compuesto por: Detector de ángulo muerto, sistema precolisión, Park Assist y cámara de visión trasera.
**Paquete compuesto por: Asientos delanteros calefactados, parabrisas térmico y volante calefactado.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
7.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8.5
TECNOLOGÍAS DE CONFORT
7.5
TECNOLOGÍAS DE ENTRETENIMIENTO
8
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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