Como si de un experimento sociológico se tratase -y con triste final-, el ocaso de los monovolumen sobrevino cuando éstos se alejaron de su filosofía fundamental: ser prácticos y asequibles.
Así, la mayoría de modelos que fueron lanzados entre 2007 y 2010 -los de la crisis anterior-, lo hicieron con unos precios demasiado elevados para las economías de las familias numerosas.
Poco a poco, estos MPVs fueron desapareciendo en favor de los SUV. Pero no así su demanda de practicidad y versatilidad. Desde entonces, muchas marcas le han dado un giro copernicano a sus comerciales ligeros para atenderla mejor. Entre los de mayor tamaño, Mercedes-Benz lo hace con su Clase V… y le va bien, a tenor de las cifras de ventas.
Ahora, la firma de Stuttgart planea repetir este éxito… en un formato algo menos ‘voluminoso’. Por ello, han dado marcha atrás en el diccionario para registrar una nueva denominación: la Clase T.
El primero de una nueva familia
Del mismo modo en que sus nuevos todo caminos complementan el apartado ‘offroad’ que encabeza el mítico Clase G, esta futura furgoneta hará lo propio en su terreno. Según lo que se desprende del reciente comunicado de la marca, tendrá un tamaño contenido. Y, por encima de todo, será muy versátil: desde Mercedes quieren ganarse el corazón de las familias… pero también el de quienes necesiten un vehículo así para sus aficiones. ¿Alguien dijo ‘surf’?
A causa de esto último, es muy probable que el Mercedes Clase T estrene diversas soluciones técnicas que permitan una gran modularidad interior. Y, por supuesto, es de esperar que integre todas las ventajas conectadas del MBUX, el conocido sistema multimedia de la estrella con inteligencia artificial.
Lo que sí conocemos es una primera silueta -en la imagen-, y un importante dato: su plataforma se empleará también en la próxima iteración del Citan, la furgoneta que mantiene la marca -desde 2012- en estrecha colaboración con Renault. Dicho acuerdo -según los alemanes- se mantendrá con este nuevo modelo.















