Cuando hace 26 años que Audi se decidió a ofrecer un coche urbano dentro de su gama -para responder al Mercedes Clase A y, de alguna forma también al Mini de BMW-, lo hizo con un vehículo peculiar, tanto por diseño, con su estilo de minivolumen, como por su construcción en aluminio, material nada habitual en modelos de ese tamaño -3,8 m de largo-.
Y aunque en muchos aspectos era un vehículo sorprendente -por ejemplo, su bajísimo peso por debajo de la tonelada y excelente aerodinámica le permitía que incluso en su versión básica de 75 CV ofreciese muy buenas prestaciones-, no llegó a cuajar porque su diseño no entusiasmaba y, además, era un vehículo que era más caro que cualquier otro urbano, incluyendo su rival de Mercedes.
Todo esto hizo que el coche no tuviese un sucesor y que su lugar lo ocuparan las diversas generaciones y carrocerías del Audi A1, un urbano más ‘tradicional’ que sí que logró cuajar mejor entre la audiencia. Ahora, curiosamente, es el Audi A1 el que va abandonar el catálogo de la marca alemana y el A2 es el que va a regresar. Para algunos quizá sea una jugada un tanto osada, y más si se tiene en cuenta que, salvando las lógicas distancias, este nuevo A2 va a recurrir, de nuevo, al formato ‘monovolumen’ en una época en la que están más de moda los modelos de tipo SUV. Sin embargo, conociendo al detalle el producto, hay motivos suficientes para creer que allí donde fracasó el antiguo A2, el nuevo modelo puede si no triunfar, al menos jugar un papel más que decente.
Es cierto que el diseño recuerda al estilo de aquel primer A2, con sus pasos de rueda muy marcados, una luneta trasera partida en dos -una vez más, ha primado el estilo sobre la visibilidad-, una altura mayor que la de un urbano convencional… Sin embargo, el nuevo modelo es mucho más ‘coche’; de hecho, mide 4,32 metros de largo, con una distancia entre ejes de 2,77 metros. También es más aerodinámico, con un excelente Cx de 0,24 que bate con claridad al también buen dato de 0,28 que ofrecía su antecesor.
Para conseguir ese registro tan bueno se ha recurrido a soluciones originales, pero quizá un tanto discutibles, como las minimalistas manecillas de las puertas, a modo de pequeños salientes que por muy originales que resulten, quizá no sean la mejor opción en caso de tener que abrir una puerta desde fuera en caso de emergencia.
El sistema de iluminación está muy cuidado -con la posibilidad de equipar unos faros matriciales que permiten circular sin deslumbrar ni a los que vienen de frente ni a los que circulan por delante nuestro-, la gama de colores a elegir es muy amplia, hay tamaños de llantas que pueden llegar hasta las 20″… y, como en todos los Audi, quienes lo deseen podrán elegir un pack S-Line para darle al vehículo un aspecto más deportivo.
Por dentro, el nuevo A2 apuesta por un planteamiento completamente distinto al de su antecesor. El habitáculo es claramente más amplio, gracias a la combinación de una arquitectura muy ‘vertical’ y a elementos como el gran techo panorámico de cristal, de 1,6 m², que inunda de luz el interior y cuenta con tratamiento específico contra rayos UV.
El diseño se articula alrededor del denominado Softwrap, una superficie continua revestida de tejido que recorre salpicadero, puertas y parte trasera, creando un ambiente cálido y homogéneo. La marca también introduce una nueva filosofía de materiales: más de 300 componentes están fabricados con materiales reciclados y más de 100 emplean materiales posconsumo, incluidos elementos del interior como los tejidos de los asientos opcionales o partes del propio Softwrap.
La consola central se ha liberado al trasladar el selector de marchas a la columna de dirección, lo que permite integrar una base de carga inductiva para dos smartphones compatible con el estándar Qi 2.2, con refrigeración activa -algo que se agradece, particularmente en los iPhone- y hasta 25W de potencia. El sistema de fijación Fidlock, incluido de serie, aporta modularidad mediante anclajes magnéticos que permiten sujetar portabebidas, bolsas o accesorios específicos con un simple clic. En cuanto a capacidad, el maletero ofrece 396 litros ampliables a 1.336 litros con los asientos abatidos.
La parte tecnológica está dominada por el MMI panoramic display, que combina el cuadro de mandos digital de 11,9 pulgadas y la pantalla táctil curvada de 12,8 pulgadas para la parte multimedia, ambas orientadas hacia el conductor. Puede añadirse un head‑up display de realidad aumentada y un sistema de iluminación ambiental con hasta 30 colores y una tira led frontal con animaciones de bienvenida.
En sonido, la gama va desde un sistema básico de siete altavoces hasta un equipo del especialista Sonos de 660 W y 14 altavoces. Por concluir con el interior, comentar que es buena idea la presencia de mandos y botones ‘convencionales’ -como los empleados en el volante-, pero que no se entiende muy bien la ubicación tan baja del mando que activa o desactiva el audio y el botón del warning.
En el apartado mecánico llega el gran cambio respecto al A2 original: el nuevo modelo es exclusivamente eléctrico. Utiliza motores síncronos de imanes permanentes APP350 o APP550, siempre con propulsión trasera, y se ofrece con cuatro niveles de potencia: 170, 190, 231 y 326 CV; es posible que te suenen esos datos, porque este modelo está directamente emparentado con las últimas evoluciones de los Cupra Born y VW ID.3 Neo -no solo las mecánicas, también la plataforma que ya es una ‘veterana’-. Las prestaciones van desde los 8,8 segundos en el 0‑100 km/h del básico hasta los 5,7 segundos del más potente. La velocidad máxima es de 160 km/h en las tres versiones menos potentes y 200 km/h en la de 326 CV.
La gama contempla tres baterías: 52 y 61 kWh con química LFP y diseño cell‑to‑pack, y una de 84 kWh NMC para las variantes superiores. La autonomía máxima alcanza los 646 km en el A2 e‑tron de 231 CV. La carga rápida admite potencias de 100, 105 o 183 kW según la batería, con tiempos de 10‑80% entre 24 y 29 minutos. Además, el modelo incorpora carga bidireccional con funciones V2L y V2H.

En cuanto al apartado dinámico, el A2 e‑tron ofrece suspensión ‘clásica’, deportiva o con amortiguación controlada -las dos últimas en opción-, cuatro modos de conducción y hasta cuatro niveles de frenada regenerativa, incluido el modo one‑pedal. La dotación de asistentes es muy amplia, con ACC, cámara trasera, asistente de frenada de emergencia y maniobra evasiva, además de opciones como ayuda avanzada al aparcamiento, cámaras 3D o aparcamiento remoto.
La gama estará disponible para pedido en otoño de 2026 y las primeras entregas llegarán en diciembre. Los precios en España parten de 37.760 euros para el A2 e‑tron de 125 kW y 52 kWh; 41.460 euros para la versión de 61 kWh; 47.360 euros para el 170 kW con batería de 84 kWh; y 56.640 euros para el 240 kW, disponible exclusivamente con el acabado Black Line. Esto es a falta de conocer posibles descuentos y subvenciones, pues de lo contrario las tarifas son de auténtica marca premium y muy elevadas, aproximándose a las de su hermano mayor el Q4 e-tron.














