Pues sí: aunque ha pasado más desapercibida de la cuenta, nos encontramos en un año de ‘Exposición universal’. Arrancó en octubre en Dubái y, como de costumbre, las grandes potencias del mundo aprovecharon la ocasión para exhibir su mejor rostro.
Desde la última década, las miradas de reojo -y de cierta preocupación- se posan en China. El gigante asiático, tras años de esfuerzo, se acerca a su coronación absoluta como la meca de la tecnología. Especialmente, en lo referente a la automoción: sus marcas autóctonas son ya -casi en su totalidad- mastodónticas corporaciones multinacionales.

Junto a otras empresas, SAIC Motor -uno de los principales grupos del sector- ha querido tomar parte en la delegación de su país. Y su última propuesta ha acaparado la atención de los presentes. No por su nombre –‘Kun’– sino por todo lo que nos han dicho que este ‘concept’ podría hacer.
Fantasía sobre ruedas -o no tanta-
Para empezar, hablamos de una estilizada ‘berlina-cupé’, con una gran superficie acristalada y dos únicas -y amplias- puertas en ‘ala de gaviota’. Evidentemente, goza de un sistema de propulsión eléctrica, tal y como mandan los cánones del momento. Y, como ‘plato fuerte’, aseguran desde la marca que posee conducción completamente autónoma.

A partir de ahí, el SAIC Kun presenta una panoplia de tecnologías -casi- más propia de la ciencia-ficción. Por ejemplo, mientras dejas que se ‘conduzca’ automáticamente, dispones de una interfaz holográfica para gestionar la información y el entretenimiento: noticias, música o, incluso, películas y series. Todo ello, mientras reposas con la absoluta comodidad de un asiento flotante con gravedad cero. También es igualmente curiosa una opción que permite recargar la batería mediante un proceso que emula la fotosíntesis.
Por si esto fuese poco, algunos de los bocetos aportados por SAIC llegan todavía más lejos, sugiriendo que el Kun podría ‘transformarse’ para funcionar como un sumergible… o una aeronave. Muchos propósitos, sin demasiados datos técnicos -se desconoce el número de motores que equipa, su potencia o la autonomía-. ¿Llegaremos a ver algo de todo esto en los coches ‘de calle’ de este consorcio chino?















