Muy pronto, la Ley de Seguridad Vial china contará con un capítulo específico para los vehículos de conducción autónoma. Y es que esta solución de movilidad dio un aviso muy serio en abril, cuando cientos de coches de la app Baidu se quedaron parados en Wuhan en plena calle. En algunos de ellos, los usuarios se quedaron encerrados durante el incidente, si bien se saldó sin víctimas. El suceso llevó a las autoridades a paralizar la concesión de nuevos permisos de nivel 4 durante tres meses y a empezar a concederlos de nuevo de forma muy gradual. Nadie dio explicación alguna sobre lo ocurrido.
El proyecto de modificación de la Ley de Seguridad Vial ya ha superado la revisión del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular del país. Nueve capítulos con 170 artículos que dejan las responsabilidades claras en caso de infracción. No obstante, la aprobación de las modificaciones sigue su proceso y todavía no existe una fecha de entrada en vigor de los cambios con el nuevo capítulo incorporado.
A cada uno, lo suyo
La normativa china distingue inequívocamente entre los conceptos de conducción autónoma y ayudas al conductor. Si un accidente se produce mientras la función de conducción autónoma se encuentre activada, la responsabilidad corresponderá al fabricante o importador. Pero, si lo único activado era una ayuda a la conducción, el peso del código de circulación caerá sobre el conductor.
Por supuesto, aparte de esta distinción, la modificación de la ley de Seguridad Vial incluye definiciones precisas de vehículo autónomo y conducción asistida. Además, especifica claramente las condiciones que se deben dar para que a los vehículos autónomos se les permita circular por la vía pública. Para las autoridades chinas, no se trata simplemente de poner límites a los coches autónomos, sino de encontrar el equilibrio entre la seguridad vial, el desarrollo tecnológico de la industria y la eficiencia en el tráfico.
La situación en la industria
Los vehículos con tecnologías de conducción autónoma de nivel 2 representan el 70,5% de las ventas en China en lo que llevamos de 2026. Para el nivel 3 y el nivel 4 máximo, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino ya tiene listo un nuevo estándar que entrará en vigor desde julio de 2027.
El año pasado, China prohibió los anuncios que usaran el término «autónomo» o similares para sistemas de nivel 2. Fue la consecuencia del accidente mortal con un Xiaomi SU7 en uno de esos modos asistidos. La norma incluye multas de hasta un millón de yuanes -unos 130.000 euros- por ese tipo de afirmaciones. Esta medida obligó a Tesla a rebautizar su sistema ‘Full Self-Driving’ como «Conducción Inteligente Asistida».
Algunos fabricantes, como BYD, se adelantaron a la nueva ley y ya prometen garantías de costear los daños por accidentes provocados por sus sistemas de asistencia a la conducción. El sistema «God’s Eye» de BYD, exclusivo para unidades comercializadas en China, es la respuesta de la marca al Autopilot de Tesla. Cuenta con cámaras de alta definición, sensores LiDAR en 3D y chips con una gran potencia de cálculo. Su modelo de inteligencia artificial se basa en la información aportada por más de 2,65 millones de vehículos.














