Hackerstyle

¿Los cupés durarán otros sesenta años?

Por mucho que las modas cambien al automóvil, la máxima expresión del placer de conducir nunca tendrá más de dos puertas. En esta disciplina, Mazda acumula una gran experiencia.

Imagen de perfil del Mazda Cosmo Sport 110 S

Como buen universo que es, la automoción posee infinidad de ‘esquinas’. Pero no todas son iguales, pues cada una de ellas debe su aspecto a los caminos que confluyen para formarlas.

También, todo depende de la perspectiva del espectador. Si nos dejamos llevar por la pasión, sabremos al instante cuál de todas es la más bella. Y es que, allí donde el arte se junta con la pura emoción de conducir, habitan los coches que -de verdad- merecen ser disfrutados. Hablamos, por supuesto, de los cupés: la fórmula perfecta para disfrutar cada kilómetro al volante.

Muchos serán los ejemplos que te vengan a la mente. Cada uno de ellos -por supuesto- diferente a los demás, pues el arte admite toda clase de expresiones. Pero con un contenido común: diseño, dinamismo, prestaciones… y, también, su ración de tecnología.

En el nombre de las estrellas

Además de modelos, podríamos hablar de muchas marcas. Pero nos centraremos en una que mantiene una estrecha -y curiosa- relación con este concepto: Mazda. La firma de Hiroshima empezó su andadura en las cuatro ruedas con un cupé… aunque, a decir verdad, de pretensiones modestas. Con sólo 2,96 m de largo, el R360 se convirtió -en la década de los sesenta- en uno de los ‘kei cars’ más deseados.

No obstante, si quería ‘salir’ al mercado mundial, la marca japonesa necesitaba una ‘tarjeta de presentación’ contundente. La encontró a mediados de ese mismo periodo, en 1964. Prácticamente en el centro de la acción del Salón de Tokio, Mazda descorrió la cortina para mostrar al orbe su gran propuesta.

Su alargada carrocería -en forma de hueso de sepia- compartía protagonismo con su motor rotativo, toda una revolución de la época. Las formas de la primera y el sonido del segundo se unían -en perfecta armonía- creando un auténtico ‘cohete espacial’ que viajaba hacia un futuro mejor. Así fue el debut del Cosmo Sport, un modelo que colocó a Mazda en el mapa de la industria automovilística global.

A partir de aquel momento, el catálogo de la marca guardaría siempre un hueco para los cupés. ‘Hijos’ todos ellos del mismo progenitor, algunos optaron por continuar su línea de estilo y placer de conducción -como el Luce R130 o el 929-. En cambio, la saga ‘RX’ exploró las posibilidades de los motores Wankel para crear su propia estirpe deportiva.

Imagen del Mazda Eunos Cosmo

Treinta años después, Mazda rindió un sentido homenaje a su primer cupé deportivo. En 1990, el Eunos Cosmo lucía una estética algo más acorde con su época que su ancestro, sin que ello le impidiera acaparar igualmente las miradas. Bajo el capó albergaba el motor rotativo más grande jamás construido, con doble turbo y hasta tres rotores, que se disputaban los 2.000 cc de la cámara interior para ofrecer 280 CV. Todo ello acompañado por la última tecnología del momento como -por ejemplo- un navegador integrado con pantalla táctil.

Con él concluyó, a finales de 1995, la legendaria saga Cosmo. Pero, aún hoy, la tradición cupé de Mazda pervive en modelos como el MX-5 RF. Su techo rígido permite disfrutar de un largo viaje ‘espirituoso’ en busca de la carretera perfecta. Placer que, por otro lado, es irremediablemente eterno.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.