A estas alturas, la sostenibilidad ya es un concepto plenamente asentado en las agendas de las marcas de coches. Sin embargo, cada fabricante ‘se lo ha tomado’ a su propia y particular manera. Maneras que, por otra parte, curiosamente tienen mucho que ver con sus rasgos más característicos.
Por ejemplo, las firmas alemanas han aprovechado la coyuntura para elevar el listón tecnológico, implementando diversas soluciones en sus fábricas. Las japonesas, por su parte, se han centrado en la energía renovable. Y luego está Fiat, que… ha preferido realizar toda una ‘declaración de intenciones’.
En un acto único, realizado en su mítica fábrica ‘Lingotto’, la firma italiana ha presentado su particular ‘manifiesto verde’. Y su ‘párrafo principal’ tiene mucho que ver con la vegetación, pues el otrora circuito oval de pruebas que acogía el tejado de este edificio es ahora el ‘jardín colgante’ más grande de Europa.
Una ‘casa’… con jardín propio
Denominada ‘Pista 500’, se trata de un espacio -obra de Benedetto Camerana y Cristiana Ruspa- que reúne ejemplares de flores, arbustos y plantas autóctonos, los cuales pueden cambiar en función de la estación del año. Situado a 28 metros de altitud, esta flora constituye un ‘pulmón’ que limpia el aire sobre los tejados de Turín.

No obstante, la emblemática azotea no ha perdido por completo su función original. Aún es posible dar una vuelta completa al trazado, el cual ha visto redimensionado sus márgenes para convertirse en un circuito apto para eléctricos, bicicletas y patinetes. Asimismo, ofrece áreas para la práctica del yoga y la meditación, así como una ‘zona fitness’.
Junto a la nueva ‘pista’, el Lingotto acogerá desde este momento la ‘Casa 500’. Este espacio ejercerá como un museo dedicado a preservar y divulgar la historia del icónico modelo, desde sus orígenes -a finales de los años cincuenta- hasta el presente 500e -el primer eléctrico puro-.















