Primer contacto

500: la nueva ‘era eléctrica’ del mito Fiat

La firma italiana se lo juega todo: su modelo superventas se convierte en un eléctrico 'de capricho'. Y aspira a triunfar en este nuevo segmento. ¿Qué armas utilizará para lograrlo?

Imagen de varios Fiat 500

Entre los diseñadores de automóviles, suelen darse dos grupos: aquellos que evocaron los sueños del público… y aquellos que materializaron la respuesta a sus necesidades. Dante Giacosa pertenecía al segundo.

En la década de los cincuenta sus compatriotas demandaban un coche práctico y asequible, que pudiera aguantar sin queja el peor de los tratos y afrontar casi cualquier tarea que hiciese falta acometer. Todo ello, en una Italia que aún no había terminado de recuperarse por completo tras la Segunda Guerra Mundial.

Sus lápices dieron forma al Fiat 500, que en 1957 pondría en marcha su pequeño motor bicilíndrico por primera vez. Y, quizá por el hecho de aparecer en el momento justo, todo el país transalpino se unió a su ritmo tranquilo y bamboleante.

Caravana de Fiat 500 N por las calles de Turín

‘Piano, piano, si va lontano’. Lejos llega quien con calma marcha, y el caminar del 500 le llevó a convertirse -toda vez que su condición utilitaria fue quedando en segundo plano- en un objeto de culto. Versiones como la ‘L’ de 1968 lo situaron -junto a las Vespa y Lambretta- entre los iconos de la ‘dolce vita’. A todo ello, la magia de Carlo Abarth añadiría la capacidad de correr y triunfar.

En 1972, la última unidad de 500 R abandonaría la cadena de montaje de Termini Imerese -en Palermo- con la satisfacción de una misión cumplida. ‘Il Cinquecento’ cedió el testigo a la siguiente generación de urbanos y abandonó las calles… para estacionar en los corazones.

Objeto de -casi- eterno deseo

Ya en el nuevo milenio, Fiat encontró en el 50 aniversario del modelo original el caldo de cultivo ideal para el lanzamiento del 500 que hemos conocido hasta ahora. Desde el principio se situó como un coche ‘de capricho’ en todas sus facetas… salvo en la del precio.

El resto de la historia, probablemente, la conoces ya: con el espejo de su eterno rival -el Mini-, este distinguido urbanita se ha mantenido durante más de una década como el producto más redondo -y no nos referimos a sus formas- y rentable de su grupo. Sin embargo, la acuciante necesidad de la electrificación -y la presión de la competencia- han obligado a los turineses a realizar un cambio radical de filosofía.

Presentación del Fiat 500 en Madrid

Recientemente, la filial española de la marca nos convocó en Madrid con objeto de revelar el futuro que le espera a nuestro pequeño amigo. El nuevo Fiat 500 es su gran apuesta para un segmento -el de los urbanos eléctricos ‘chic’- que acaba de nacer como quien dice. Pero, antes de quedarnos ‘a solas’ con él, recibimos una auténtica ‘master class’ acerca de sus aspectos más destacados.

Sin miedo a quedarte ‘tirado’

Empezando por la parte técnica, se confirma lo ya sabido: será completamente eléctrico. Quien desee -por tanto- un 500 a combustión deberá recurrir al modelo actual… el cual todavía permanecerá un cierto tiempo en el catálogo.

El caminar del 500e queda en un propulsor con dos variantes de potencia: 95 y 118 CV. Ambos se benefician de una batería de 42 kWh -firmada por Samsung- para lograr una autonomía de 320 km según el estándar WLTP. Esta impresionante cifra pude ‘estirarse’ -según Fiat- hasta los 450 km en circulación puramente urbana.

Otro punto interesante es el cargador embarcado. Único para toda la gama, dispone de una capacidad de carga de hasta 85 kW, los cuales puede aprovechar gracias a la opción de corriente continua -y su enchufe CCS-Combo 2-. Fiat calcula que, en el supuesto de recarga más habitual –del 20% al 80%-, este método rápido necesitaría apenas media hora.

Si quieres sacarle todo el partido al 500, la clave está en sus modos de conducción. Mientras que el ‘Normal’ actúa como cualquier vehículo similar, el ‘Range’ introduce la activación automática del ‘one-pedal’. Dicho mecanismo permite aumentar y reducir el ritmo de la marcha con tan sólo pisar -o soltar- el acelerador. Su efecto se nota con contundencia en esta última acción, llegando -a bajas velocidades- a parar en seco el coche en muy pocos metros.

Panel de instrumentos del Fiat 500

No obstante, el más innovador es el denominado ‘modo Sherpa’. Éste emplea los datos de la navegación para calcular la manera más segura de llegar a tu destino antes de quedarte sin energía. Posteriormente, desconectará automáticamente todos los órganos eléctricos prescindibles -climatización, asientos térmicos…- y limitará la velocidad máxima a 80 km/h.

Y es que ‘llegar a casa’ está plenamente garantizado. Cuando la carga de la batería alcanza los más bajos porcentajes, el modo ‘Turtle’ se activa como medida de emergencia. La velocidad se reduce al mínimo para permitirte alcanzar el punto de carga más cercano.

‘Jugando’ con la ciudad

Ya solos frente al 500, comenzamos por atestiguar que se trata de un coche más ‘accesible’ que su antecesor. Sin cerraduras a la vista, una pequeña pulsación bajo la concha del tirador abre la gran puerta del conductor. Más adelante -cuando demos por finalizada la prueba-, un sofisticado botón en la cara interior nos permitirá abrirla de nuevo para salir. El acceso y arranque sin llave es algo ya ‘manido’ en los coches actuales… pero aquí cobra un inusitado -y encantador- protagonismo.

En marcha, nos damos cuenta de lo mucho que también han avanzado el resto de tecnologías de este modelo. Fiat nos asegura que todos los asistentes a la conducción del 500 trabajan en perfecta armonía. Y no son pocos: control de crucero adaptativo, asistente de centrado de carril, frenada automática de emergencia, detector de ángulo muerto, lector de señales de tráfico… ‘Trasteando’ con cada uno de ellos, queda patente su calificación como vehículo ‘semiautónomo’ de Nivel 2.

Pasan los kilómetros, y caemos sin remedio en la ‘trampa’ de familiaridad que nos tiende el 500. Su conducción, tan sencilla y agradable, invita a ‘atacar’ cada obstáculo del recorrido urbanita propuesto. Resaltos ‘montañosos’, paradas en doble fila, glorietas, semáforos a punto de cerrarse… Un simple golpe o suelta de ‘gas’, y dejamos atrás cualquier amenaza con una sonrisilla ‘culpable’ en los labios; al más puro estilo de la ‘dolce vita’.

Como único punto negativo, creemos que la posición de conducción continúa siendo ligeramente más elevada de lo habitual. No es molesto -como sí lo era en su antecesor-, pero está claro que este rasgo ya forma parte de la ‘idiosincrasia’ del coche.

Por desgracia, el escaso tiempo de prueba nos obliga a pasar ‘por encima’ del muy interesante sistema multimedia UConnect 5. Éste cuenta con un ‘display’ panorámico de 10,25 pulgadas, denominado internamente -y a mucha honra- ‘Cinerama’. Su software sigue los pasos de lo ya visto en el Alfa Romeo Stelvio, con una estructura de menús completamente modular.

Pantalla Cinerama del Fiat 500

Entre las funciones que pudimos examinar, el navegador dio muestras de su gran agilidad. Igualmente, el asistente vocal -que responde a la voz de “¡Oye Fiat!”- proporciona un diálogo natural, y una rápida respuesta a los comandos. Por último, la conectividad aporta una interesante sorpresa: podrás utilizar Android Auto o Apple CarPlay sin cables.

Termina la prueba y, a pesar de que su brevedad nos impide recabar datos precisos sobre el consumo de energía, sí hemos percibido una gran sensación de frugalidad: tras unos 20 km, el indicador de carga del panel de instrumentos apenas ha variado un 4%.

Un segmento naciente

Por arriesgado que pueda parecer este movimiento comercial -y filosófico- de Fiat, algo están haciendo bien. Sus ‘archienemigos’ de Mini ya cuentan con un Mini Electric que, de nuevo, será su gran rival. Y, desde el Lejano Oriente, el Honda e es el tercero en discordia de una moda incipiente, surgida al calor de la idea de ‘movilidad eléctrica cuqui’.

Centros comerciales, urbanizaciones, puertas de colegios, zonas de oficinas… Los campos para esta nueva batalla ya están listos. Pero el 500 parte con ventaja: su gran aprovechamiento energético le ayudará a distinguirse como el último combatiente en pie… mientras sus oponentes suplican por un enchufe libre.

Sus otras armas serán sus posibilidades de personalización: tres acabados con orientaciones bien diferenciadas. Mientras que el ‘básico’ Action se orienta a un público juvenil, el intermedio Passion marca un compromiso razonable entre tecnología y estética. Si lo que quieres es disfrutar de todo lo que el modelo puede ofrecer, la elección obligada es el más completo Icon, terminación presente en la unidad probada.

Imagen lateral del Fiat 500 Trepiuno

A partir del 500 Passion, es posible combinar cada acabado con cualquiera de las tres carrocerías: berlina, cabrio o el curioso ‘3+1’, el cual ofrece una portezuela lateral para facilitar el acceso a la parte trasera.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Imagen en carretera del nuevo Fiat 500 eléctricoFiat Co-Driver1.500€Muy bien
Imagen tres cuartPack ‘Magic Eye’1.000€Bien
imagen interior del nuevo Fiat 500 3+1Pack Invierno400€BienTÚ DECIDES
imagen exterior del nuevo Fiat 500 3+1Pack Style300€BienNO

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.