Tal y como ya vienen proponiendo -¿o deberíamos decir, augurando?- algunas voces versadas en la materia, el mundo tras el coronavirus podrá beneficiarse de la conducción autónoma para realizar con seguridad -y sin riesgo de contagios- transportes ligeros y repartos de paquetería.
Ello abre la posibilidad de que, si ya teníamos centenares de proyectos así en todo el mundo, ahora se multiplicarán todavía más. Y es posible también que algunos constructores de automóviles también tengan algo que decir… y no sólo en forma de prototipos.
Uno de los primeros en ‘mover ficha’ podría ser un rival inesperado: Karma Automotive -la anteriormente conocida como Fisker- continúa el camino de renovación que iniciara el año pasado bajo la batuta de sus nuevos propietarios. Tras compartir su visión del futuro de los superdeportivos, ahora presentan un ‘concept’ mucho más realista: una furgoneta que bien podría llevarte la compra a casa pasado mañana.
Adaptable a cada necesidad
Bajo la denominación ‘E-Flex’, la compañía californiana busca ofrecer una alternativa ‘de última milla’ para las ciudades cuyos centros urbanos no permiten el acceso de vehículos de combustión.
Concebida -por tanto- como eléctrica desde el principio, la furgoneta L4 E-Flex podrá equipar esquemas de dos o cuatro propulsores así como diferentes paquetes de baterías, un cargador embarcado para carga rápida o la funcionalidad de rango extendido. Según el comunicado de la marca, será posible configurar la L4 E-Flex de hasta 22 maneras distintas.
Sin embargo, más allá de sus capacidades mecánicas, el foco del interés por este vehículo radica en que posee un nivel de autonomía 4 en la escala SAE. Esto último quiere decir que, si bien todavía necesita mandos para un ‘conductor de emergencia’, éste no necesitaría hacer nada en condiciones normales, pues la furgoneta es capaz de circular por sí sola.
Tal proeza la consigue porque emplea la plataforma AGX Pegasus, la supercomputadora desarrollada por la división Drive de Nvidia. Cuenta con dos procesadores Xavier y dos GPUs de la línea especial Tensor Core.
En el exterior de la furgoneta, un conjunto de sensores -con tecnología de WeRide- abarcan todo lo que la rodea, y la mantienen localizada en tiempo real. No en vano la inmediatez es vital en esta clase de tecnologías y, por ello, todo este hardware permite a la IA que ‘conduce’ realizar hasta 320 billones de operaciones por segundo.















