Si en los albores de la automoción cada constructor supervisaba escrupulosamente el origen y montaje de cada componente mecánico, hoy en día -por el contrario-, el ensamblaje se ha convertido en una de las actividades más monótonas en las cadenas de producción. Un ‘milagro’ -por decirlo así- fruto de la estandarización y las concentraciones industriales.
Precisamente, sobre economías de escala, Volkswagen tiene para llenar varios libros de texto. Pero, ahora, toca pasar de página. La revolución digitalizadora que sacude el sector automotriz les obliga a aplicarse en un terreno otrora desconocido. Y es que, mientras la electrónica de sus modelos fue lo suficientemente sencilla, sus fábricas se limitaban a instalar el ‘hardware’ adquirido a terceros. Nada parecido a su situación actual, donde los ‘extras’ más demandados son funcionalidades por ‘software’ que, con frecuencia, no son sencillas de programar.
Así pues, las marcas se ven obligadas -por los ritmos del mercado- a transformarse en desarrolladoras de programas. Los de Wolfsburgo, por la parte que les toca, aseguran que ya es su principal factor de diferenciación frente a la competencia.
El mismo juego… con otras reglas
Así opina el CEO de la división de Turismos de VW, Ralf Brandstätter: «La digitalización ha cambiado las reglas del juego. Electrificación, productos definidos de software, nuevos modelos de negocio y conducción autónoma: estas cuatro grandes fuerzas impulsan el desarrollo futuro de los vehículos».

Estas ideas están llegando a la dinámica de la marca gracias a su nueva estrategia global, denominada ‘Accelerate’. Ésta entiende el desarrollo del software automotriz como una cadena de pasos de programación que no debe ‘romperse’. Ello implica comenzar por establecer un departamento acorde, que ellos llaman ‘Software House’.
Aquí, a la manera de una ‘startup’ de Silicon Valley, no existen complicadas jerarquías ni comités ejecutivos. Todas las decisiones se toman rápidamente y de forma sencilla entre los mismos equipos de programadores.

Sus resultados ya están en la calle, concretamente en la novedosa gama ID. de modelos eléctricos, la cual cuenta con la nueva arquitectura electrónica de la marca. Se denomina ‘E3’, y simplifica la presencia de ECUs, unificando varias de ellas en un ‘ordenador’ que actúa, a su vez, como ‘servidor’, facilitando las comunicaciones internas entre los componentes electrónicos del vehículo. Al mismo tiempo, son también receptores de las actualizaciones ‘over the air’, las cuales reciben e instalan en cuestión de minutos si están estacionados en una zona de buena cobertura 4G o 5G.















