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Así hablarán los coches entre sí… y sobre qué charlarán

Las comunicaciones vehiculares definen un nuevo sistema de comunicaciones de corta distancia entre vehículos de diferentes fabricantes.

Una mujer sentada sobre la arena y apoyada sobre su coche
Foto: The Lazy Artist Gallery, de Pexels.

Desde los inicios de la automoción, este sector no ha dejado de invertir su esfuerzo en el desarrollo de nuevas tecnologías dirigidas a la seguridad y al confort de sus usuarios, como los sistemas SAP, ABS, ESP y un largo etcétera.

Estos sistemas de seguridad, que se han ido introduciendo como nuevas opciones para proteger a los ocupantes, se han convertido, finalmente, en estándares de obligada implementación para los nuevos modelos de vehículos que aparecen actualmente en el mercado.

Todas las nuevas tecnologías de monitorización de los parámetros y comunicaciones con la red terrestre se acentúan ahora con la aparición de vehículos dotados de una mayor inteligencia y capacidad de sensorización y procesamiento.

Es el inicio de nuevas tecnologías, como V2G, V2V o V2I (de vehículo a red; a vehículo; y a infraestructura, respectivamente). Los propios coches eléctricos son capaces de comunicarse con la red eléctrica para indicarle sus características y necesidades de carga. Lo hacen mediante protocolos como V2G (Vehicle to Grid). Algunas de estas tecnologías son inalámbricas, como V2V, y otras son alámbricas como V2I o V2G.

La introducción de las comunicaciones de radiofrecuencia abre un amplio abanico de posibilidades a la industria de la automoción. En la actualidad, muchos vehículos incorporan sistemas conectados a Internet, que ofrecen funciones de seguridad y monitorización del estado técnico y parámetros de funcionamiento. Entre las funciones de seguridad, figuran algunas como la detección de accidentes, conexión con un centro de alarma para la llamada automática a un centro de emergencias, localización en caso de robo, desconexión remota del vehículo si fuera necesario, etc.

Nuevas funcionalidades aún por descubrir

La gran cantidad de nuevas funcionalidades del vehículo conectado están todavía por descubrir. De hecho, forman parte de la investigación actual que se introducirá paulatinamente en los nuevos vehículos en los próximos años. Si a las capacidades de comunicación le sumamos la inteligencia introducida en forma de algoritmos para la toma de decisiones y la inclusión de las nuevas capacidades que presenta en la actualidad la inteligencia artificial, las posibles funcionalidades a inventar se disparan.

Una de las principales aplicaciones en las que invierten los fabricantes de vehículos es en la seguridad de sus ocupantes y la capacidad de evitar o minimizar las consecuencias de una colisión. Esa es una de las principales razones para justificar un sistema de comunicaciones de corto alcance de vehículo a vehículo.

El hecho de que dos vehículos puedan «hablar» entre si, servirá entre otras futuras aplicaciones, para comunicar condiciones desfaborables en la circulación, accidentes en la vía, obstáculos, preferencias de paso, semáforos, control de crucero, control de velocidad, aviso de obras en la calzada, paso de un vehículo de emergencia…

Además, si un vehículo no estuviera conectado a Internet y otro cercano sí lo estuviera, el primero podría utilizar al segundo para transmitir una notificación de estado pública o una alarma de emergencia, mediante el segundo.

El sistema se verá complementado con nodos fijos en la carretera. Imaginamos que un semáforo, un radar de velocidad o las propias señales de tráfico jugarán un papel importante en este tipo de redes.

Implementado por cualquier fabricante

Sin embargo, al tratarse de un sistema que comunicará vehículos de diferentes fabricantes y tecnologías, es preciso que se desarrolle en forma de estándar abierto. Esto permitirá que pueda ser implementado por cualquier fabricante. 

En la actualidad, se trabaja en un sistema de comunicaciones V2V (vehicle to vehicle) que transmite en la banda de 5,9 GHz. Esta ofrece un ancho de banda de 75 MHz en total y una distribución de 7 canales disponibles. La capa física utilizada es la misma que en Wi-Fi 802.11a utilizando modulación OFDM.

Cada uno de esos vehículos está la red como un nodo de comunicaciones. Además existen otra serie de nodos terrestres, como los semáforos, las señales, etc. Toda esta red de nodos, cubierta de una capa de inteligencia, formaría una Sistema de Transporte Inteligente (ITS). Aquí se manejaría comunicaciones públicas (broadcast) y privadas (unicast).

El principal organismo encargado del diseño y la regulación de estos nuevos estándares es el IEEE (Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, por sus siglas en inglés). El estándar seleccionado es el 802.11p y los protocolos asociados 1609. Para la capa de transporte se utiliza IPv6 por la disponibilidad de un número muy extenso de direcciones disponibles.

Ahora bien, toda esta tecnología que promete ofrecer unas características de protección al transporte y a sus usuarios, debe de estar correctamente diseñada y auditada desde su desarrollo para evitar que pueda ser hackeada en un futuro. No imagino (o sí) las consecuencias de utilizar las posibles vulnerabilidades de seguridad en sus protocolos.

De hecho, podrían, incluso, significar un riesgo para la vida de los usuarios. Toda infraestructura crítica, como puede considerarse la red de transporte y comunicaciones viales, debe de ser diseñada desde el inicio, auditada de forma periódica y actualizado su software y protocolos de forma automática en cuanto aparezca el mínimo riesgo de seguridad.

Soy un hacker ético, experto en ingeniería de sistemas y redes, con amplia experiencia en infraestructuras de red de todos los tamaños. A lo largo de mi carrera, he realizado proyectos de ámbito internacional para grandes corporaciones en los sectores banca, aseguradoras, operadoras de telecomunicaciones, departamentos de seguridad del Estado, etc. En las últimas décadas, me he especializado ampliamente en tecnologías inalámbricas, dirigiendo con éxito numerosos proyectos para la planificación, implementación y auditoria de seguridad. Mi compañía WiFense ha creado un sistema de interceptación para una de las mayores corporaciones multinacionales de Inteligencia en con sede en Israel. También es habitual que intervenga en medios de comunicación y en ponencias para tratar sobre el campo de la ciberseguridad. Co-fundador de Mundo Hacker, grupo con el que ha organizado programas en radio, streaming, podcast, conferencias, así como programas en la TV pública (Telecinco, DiscoveryMax, TVE La Dos y Trece en Colombia). Cuenta con numerosas publicaciones y artículos en revistas especializadas, además de colaborar con la editorial Ra-Ma, a través de la cual ha escrito y publicado varios libros sobre seguridad informática. Desde hace algunos años, es formador habitual en materia de seguridad para servicios de inteligencia, Defensa y Seguridad Nacional para muchos gobiernos internacionales.

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