Por encima de todo, parece que el 2020 es el año perfecto para los ‘predicadores del Apocalipsis’. O, cuanto menos, para todos aquellos ‘futurólogos’ que llevaban un largo tiempo prediciendo grandes cambios en el mundo.
Uno de los que siempre ha ‘sonado’ con mayor fuerza es el del fin del petróleo. Más allá de lamentaciones por el incierto momento en que los surtidores no den para más, el debate se mueve también por la reflexión acerca de qué ‘commodity’ sustituirá al oro negro en relevancia dentro del mercado mundial. Y aquí, los economistas y teóricos no lo tienen nada claro.
Dentro de las posibles alternativas, la mejor posicionada es el tráfico de datos. El -ya comúnmente- llamado ‘big data’ preconiza un discurrir de información a volúmenes masivos, que bien se asemejan a cascadas de agua. Además, el precio de cada bit de información -mucha de ella, de carácter personal– no deja de subir.
Es -entonces- lógico el interés que esta disciplina ha despertado en multinacionales de todo tipo. Desde las propias petroleras hasta -obviamente- las grandes consultoras tecnológicas, todas ellas pelean por explotar las fuentes de datos más grandes y tener en su plantilla a los mejores expertos.
En paralelo, otras compañías ofrecen a las demás su fuerza para ayudarles a manejar los datos que producen. Como -por ejemplo- Amazon, por cuyos servidores ya pasan las ‘sangres’ de muchas otras empresas.
Los dígitos de la movilidad
Ahora, sus Web Services cuentan con un cliente de lujo como Toyota. La firma japonesa mantiene con el gigante americano una colaboración de carácter global, encaminada a potenciar su plataforma de servicios de movilidad en todo el mundo.
Mediante la tecnología de Amazon, la marca podrá recopilar todos los datos que arrojen sus vehículos conectados -hábitos y patrones de utilización, perfiles de usuario…- para aplicarlos en el diseño de las siguientes generaciones.
Así lo refrenda Shigeki Tomoyama, CIO y CPO de Toyota: «La conectividad dirige todos los procesos de desarrollo, producción ventas y servicio en la industria del automóvil. Ampliar nuestro acuerdo con AWS para mejorar nuestra plataforma de datos será una gran ventaja para las actividades de la tecnología de movilidad conectada, autónoma, compartida y eléctrica».















