El lunes 1 de agosto fue un mal día para Stellantis. Un tribunal de Detroit -EE.UU.- condenó a FCA US, su división en dicho país, a pagar casi 300 millones de dólares -unos 312 millones de euros- por una infracción que empieza a resultar familiar en la industria de la automoción. Stellantis habría manipulado las cifras oficiales de emisiones de sus motores diésel, violando la “Clean Air Act” -la “Ley de Aire Limpio”-.
Los vehículos afectados por el fraude se fabricaron entre los años 2014 y 2016. Los modelos afectados son las versiones del Jeep Grand Cherokee y del Ram 1500 de aquellos años, con motor turbodiesel 3.0 V6. Éstos se comercializaban bajo la denominación EcoDiesel.
Esto es todo lo que ha pagado… y pagará
Los 300 millones de dólares se dividen entre 96,1 millones de multa -prácticamente 100 millones de euros-, y 203,5 -211,4 millones de euros- por confiscaciones a la multinacional. Además, anteriormente, FCA -cuando todavía no era Stellantis, ya que aún no se había fusionado con PSA– ya había pagado 311 millones en concepto de castigo civil.
También abonó compensaciones por valor de 183 millones de dólares -190 millones de euros- a 63.000 propietarios. Esto supone unos 3.007 euros por usuario al cambio actual. Los afectados tuvieron hasta febrero de 2021 para reclamar este dinero.
Por supuesto, FCA se comprometió igualmente a actualizar el software de las unidades afectadas y a ampliar su garantía. En el 2019, se las llamó a revisión y se instalaron modificaciones en el software. Ahora se mantendrá a Stellantis bajo un periodo de vigilancia durante tres años, mientras que tres empleados de la empresa han quedado suspendidos de sus funciones.
Fue el propio Departamento de Justicia de EE.UU. el que pleiteó contra Fiat Chrysler Automobiles -FCA-. Como en el Dieselgate, un software lograba que los vehículos lanzaran menos emisiones durante las pruebas de ciclos oficiales; en concreto, menos emisiones de óxido de nitrógeno.
Stellantis continúa con su electrificación
Como se puede apreciar, el caso parece una reproducción a pequeña escala del escándalo Dieselgate de Volkswagen. Y es que, al estallar este caso, las autoridades estadounidenses empezaron a vigilar mucho más de cerca los posibles “trucos” de otros fabricantes. Un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts -MIT- calculó que la infracción de Volkswagen provocaría 1.200 muertes más en Europa por problemas respiratorios.
Mientras tanto, en España no todo son malas noticias para Stellantis. En julio de 2022, el grupo se ha erigido como líder del mercado de vehículos eléctricos en nuestro país. Ha vendido 12.020 unidades -el 25,9% de la cuota, y el 26,7% si se añaden los híbridos enchufables-, casi el doble que el siguiente constructor. Entre los modelos que han hecho posibles estos datos, sobresalen el Peugeot 3008 Plug-In Hybrid, el Citroën ë-C4, el Fiat 500e, el Jeep Renegade 4xe y el Jeep Compass 4xe.















