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Museo Maranello: tecnología para revivir 70 años de victorias

Uno de los 'templos' del automovilismo está de celebración: el 'cavallino' comparte con sus entusiastas la experiencia de siete décadas en La Sarthe.

Imagen exterior del Museo Maranello

¿Cuál dirías que es la marca de coches que más carreras ha ganado? Es una pregunta sencilla, casi podríamos decir que infantil. Sin embargo, la respuesta es complicada. A lo largo de la historia del automovilismo deportivo, no han dejado nunca de surgir nuevas especialidades. Y prácticamente todos los fabricantes han probado suerte en competición, al menos una vez. Por tanto, es difícil reunir los números suficientes -y asegurar que éstos sean fiables- para contestarla.

Luego, también entra en juego el hecho de que dicha historia siempre está escrita por los vencedores. De no ser así, firmas como Ferrari no podrían organizar muestras conmemorativas como la que acaba de abrir al público en su museo de Maranello.

En esta ocasión, los del ‘cavallino’ recuerdan una de sus tradiciones más añejas: la de formar parte del selecto club de multicampeones en las 24 Horas de Le Mans. Nada menos que 9 victorias absolutas ostenta la ‘Scuderia’, sólo por detrás de Porsche y Audi. Y a ellas hay que unir incontables triunfos en las categorías secundarias, fruto del esfuerzo de sus escuadras privadas.

Simulador en el Museo Maranello

La exposición reúne a varios de sus coches ganadores en La Sarthe, los cuales de por sí son ya joyas que merecen más de una hora -y de dos- de contemplación. Pero, además, incluye una sorpresa para los ‘tifossi’ amantes de lo virtual: en un rincón destacado, puedes subirte a un simulador y disfrutar dando vueltas a una recreación digital del trazado francés.

Fuego en la sangre

Tal vez, uno de los secretos mejor guardados en el palmarés de los italianos sea el primer pensamiento que tuvo Luigi Chinetti cuando, en 1949, cruzó la meta triunfante a lomos del 166 MM.

Detalle del Ferrari 166 MM

A buen seguro, debió ser una explosión de júbilo tras 24 horas de pelea constante. Cuando -a diferencia de hoy- sólo unas balas de paja separaban a espectadores y pilotos de una desgracia. En una época en la cual, durante la noche, la noria de La Sarthe iluminaba mejor que los faros de entonces. Asumiendo la total responsabilidad del pilotaje, pues su ‘compañero’ -Lord Selson de Escocia- sólo quiso pasar al volante los 20 minutos mínimos para ser reconocido como miembro del equipo. Y sin olvidar la lluvia, que en esta carrera es tan fiel con su presencia como el público mismo.

Poco después, la década de los sesenta se convertiría en la ‘era dorada’ de Ferrari en este trazado. En este periodo, el pequeño 250 P logró forjar un imperio entre los Sport Prototipos. Más parecido a un deportivo ‘de paseo’ -y con apenas 300 CV-, la lógica le condenaba a sufrir en la gigantesca recta de Les Hunaudières.

Imagen del Ferrari 275 P

Pero fue capaz de sobreponerse a los pronósticos y arrasar a sus rivales, mucho más grandes y aparatosos. Y conseguir un honor que sólo comparte con otros cinco campeones: el de ganar dos ediciones consecutivas, en 1963 y 1964. En esta última -ya renombrado como 275 PNino Vaccarella rubricó la última gran cabalgada del ‘cavallino’, que pronto vería su racha truncada ante el empuje -y la sed de venganza- de Ford.

Así, desde su palco ‘VIP’ del circuito Enzo Ferrari tuvo que soportar cómo sus 330 P4 caían derrotados bajo la abundante armada de los GT40. Y en 1970 -cuando parecía que la tempestad americana había pasado-, los 512 corrieron idéntica suerte… aunque con distinto verdugo: el Porsche 917. Finalmente, ‘Il Comendatore’ se dio por vencido y -tal vez, sintiendo que la fortuna le había abandonado- retiró oficialmente a la ‘Scuderia’ de los Sport-Prototipos al año siguiente.

Exposición del 488 GTE ganador en el Museo Maranello

Pero aquello no supuso la desaparición completa de la marca en la mítica prueba, ya que decenas de escuderías privadas recurrirían a sus deportivos en los años siguientes. Modelos como el F40 LM -a mediados de los noventa- o los 360 y 430 GT -ya en este milenio- mantuvieron viva la llama hasta nuestros días. La muestra cuenta también con representación de estos ‘abanderados’, como el 488 GTE que obtuvo la victoria en GT Pro en la última edición.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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