Movilidad

Simuladores: ¿autoescuela de los coches autónomos?

¿Cómo asegurarse de que un coche autónomo está preparado para el mundo real? Pues probando su funcionamiento en el virtual... ¿En qué consiste este nuevo entorno de test? ¿Qué es lo que lo hace tan especial?

Imagen del entorno virtual Ground Truth

Si hay algo en la conducción autónoma que está «en mantillas» es, precisamente, los marcos legales y administrativos a los cuales deberá acogerse en un futuro.

Desde el poder público aplauden los avances en este campo -no hay más que prestar atención a las noticias- pero, al mismo tiempo, están preocupados por las consecuencias que puedan surgir ante cualquier incidente en carretera abierta.

Por ello, es necesario que los sistemas responsables de esta autonomía estén lo mejor desarrollados posible. Y hace falta ponerlos a prueba, además, en todos los supuestos de circulación posibles, por raros que sean.

¿Cómo alcanzar lo anterior? Una buena solución puede ser recurrir a simuladores como el que ha desarrollado rFpro. Este especialista británico ha creado un modelado del mundo real, bautizado como ‘Ground Truth’.

Un mundo de píxeles

A juzgar por las imágenes, podrías caer en el error de confundirlo con un videojuego hiperrealista. Pero lo que hace especial a este software es su capacidad de simular las leyes de la física… y tomarlas en cuenta en sus operaciones. Algo similar a BeamNG Drive, un producto comercial para PC famoso por sus recreaciones de choques.

Esto se aplica especialmente en la emulación del funcionamiento de los sensores, indispensables para que el coche autónomo sepa qué lo rodea. En la realidad la noche -o una superficie muy reflectante, como un espejo- pueden «confundir» a estos dispositivos, lo cual es peligroso. Por fortuna, el Grand Truth es capaz de introducir estas variables y averiguar qué podría ocurrir… sin que nadie salga herido.

Para Chris Hoyle, director técnico de rFpro, «el modelado de físicas supone simular los materiales y propiedades de cada objeto que el vehículo -y sus sensores- encuentran, en lugar de la simple representación abstracta utilizada por otros sistemas».

Imagen de una simulación de vehículo autónomo en Ground Truth

Otro punto importante de la simulación es el propio vehículo protagonista, modelado con absoluta precisión para reaccionar, por ejemplo, a un cambio de superficie en la carretera.

Sobre esto, Hoyle declara que «la percepción es crítica, no sólo desde el punto de vista de la seguridad […] Con nuestro sistema, las mínimas variaciones en la superficie de la carretera están precisamente modeladas, lo que permite hacerse una idea del confort de marcha [del vehículo] Podemos explorar la capacidad del vehículo para identificar y evitar socavones, como lo haría un humano».

El fin último de estas tecnologías es obtener la validación de los sistemas de autonomía. Ello permitirá a los legisladores -en el futuro- establecer los requisitos que han de cumplir los Lidar, las cámaras y sensores -y su software- para ser equipados en un coche autónomo.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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