Prueba a fondo

Mazda 3 Zenith: ¿cómo ha cambiado su tecnología?

La nueva generación del Mazda 3 acaba de llegar al mercado con la intención de hacerse un hueco entre los modelos premium de la categoría. ¿Ofrecerá una tecnología suficiente para ayudarle en su objetivo?

Mazda 3 visto de tres cuartos delanteros

Qué debes saber del Mazda 3

Que se trata de la última generación del compacto japonés. Tiene un tamaño grande para su categoría: cuando un VW Golf y un Peugeot 308 se quedan en 4,25 m de largo y lo habitual en el segmento es estar en torno a los 4,30 m, el Mazda 3 se desmarca y crece hasta los 4,46 m. Su anchura es de 1,79 m y la altura de 1,43 m. Su maletero tiene 354 litros si lleva el equipo de sonido BOSE -como es el caso de nuestra unidad de pruebas- o cuatro litros más sin él.

Que su motor es el 2.0 Skyactiv-G atmosférico con 122 CV y tecnología de micro hibridación. Su gama de motores se completa, de momento, con un diésel 1.8 de 116 CV. Más adelante, se espera la llegada de un gasolina más, el Skyactiv-X, dos litros de cilindrada y 181 CV.

Que cuenta con el acabado más completo de sus 3 niveles, el Zenith. Su equipamiento es muy rico en ayudas a la conducción y tecnología de conectividad. Destacan elementos como la pantalla central de 8,8’’, el sistema de audio BOSE con 12 altavoces, conectividad con móviles Android y Apple y faros FULL LED adaptativos, En cuanto ayudas a la conducción, este Mazda cuenta con sistema de aviso y prevención de cambio de carril involuntario, control de ángulo muerto avanzado y detector de tráfico trasero, sistema de frena de emergencia preimpacto, control de crucero adaptativo por radar, detector de fatiga, sistema de llamada de emergencia E-Call o reconocimiento de señales de tráfico. Todo ello, de serie en la versión Zenith.

En opción quedan otros elementos como el Pack Black que, por 1.800€, incluye asientos y paneles de las puertas en cuero negro, asientos delanteros calefactables, asiento del conductor con ajuste eléctrico de 4 funciones y apoyo lumbar, memoria de la posición de conducción -del asiento, retrovisores exteriores y HUD-. Para tener una unidad igual que la de nuestra prueba, tendrás que añadir, además del Pack Black, el Pack Safety -con cámaras de visión 360º como elemento más destacado- por 1.000€, el cargador inalámbrico para smartphone por 154,28€, el color Soul Red Cristal por 800€ y los umbrales de puerta iluminados por 362,42 €. En total, tener un Mazda 3 configurado como el que ves en las fotos cuesta 30.231,70€.

En su acabado Zenith, el Mazda 3 ofrece numerosas ayudas a la conducción y las tecnologías de conectividad.

Salto cualitativo

Mazda quiere subir de categoría con su nuevo 3. Ahora, este compacto pretende jugar en la categoría premium y pasar a ser uno de los modelos con más pedigrí de su segmento. Para eso, se necesita ofrecer, por un lado, un diseño diferenciador y personal, y por otro, un interior con acabados de calidad.

Sobre el diseño exterior, salta a la vista que está bastante cuidado. Destaca su perspectiva de tres cuartos trasera, con un pilar C de líneas muy limpias, que parece estar formado por una sola pieza.

Si pasamos a su interior -algo que podemos hacer sin sacar el mando del bolsillo, gracias a que equipa un sistema keyless de serie- lo primero que sorprende es la calidad de los materiales que recubren el salpicadero y los paneles de las puertas. Presentan un mullido muy agradable y, como parte del Pack Black antes mencionado, están forrados en cuero negro. 

Este Mazda también equipa una pantalla central, lo habitual en la mayoría de los coches recién llegados al mercado. En este caso, tiene un tamaño de 8,8’’ y puedes controlar todos los sistemas del vehículo: conectividad, navegación, equipo de sonido y ayudas a la conducción. Pero no intentes hacerlo tocando la pantalla, porque queda algo lejos del alcance de la mano…y aunque llegases, no lograrías nada, pues no es táctil.

Un mando para gobernarlas a todas (las funciones)

Eso no es una desventaja. De hecho, todo lo contrario, la solución alternativa que plantea Mazda nos gusta más. El 3 cede todo el manejo de la pantalla a un único mando situado entre los asientos delanteros.

La marca lo llama HMI Commander y se trata de una rueda con la que puedes navegar y seleccionar los diferentes menús. De forma muy intuitiva y en una posición muy cómoda y natural para la mano y el brazo, este mando posibilita navegar por todas las pantallas y regular todo lo que permite el sistema de infoentretenimiento del coche.

Para facilitar más las cosas, en torno a este mando hay botones físicos para acceder directamente a la navegación, el audio, el menú principal o para regular el volumen.

Sumado a la elevada posición de la pantalla central, que queda bastante cerca del campo de visión del conductor al circular, y a que los colores de sus menús están diseñados en su mayoría usando una escala de grises, el resultado es un sistema de infoentretenimiento muy manejable y que distrae poco la atención del conductor, que no tiene excusa para perder la vista de la carretera.

Tu móvil se fusiona con el coche

Como buen coche recién llegado al mercado, este compacto ofrece un buen número de posibilidades para conectar diferentes dispositivos. Puedes conectar tu smartphone mediante Bluetooth, Android Auto o Apple CarPlay para controlar diferentes funciones del teléfono desde la pantalla central. Y si vas justo de batería, por 154,28€ puedes equipar un cargador inalámbrico.

También incluye tomas USB para que, por ejemplo, puedas conectar un pen drive para escuchar música en su sistema de sonido BOSE con 12 altavoces, también de serie en el acabado Zenith.

Quizá lo único que se echa en falta es que no incluya ni en opción un punto de acceso wifi que genere una red de internet para que los ocupantes del coche puedan conectar sus dispositivos.

El conductor no está solo

Llega la hora de ponerse en marcha, algo que también se puede hacer sin necesidad de sacar la llave del bolsillo, simplemente presionando un botón. Por cierto, para el poco uso que se le va a dar a la llave gracias al sistema keyless, encontramos un poco exagerado su tamaño, ya que abulta bastante en el bolsillo.

En marcha, el conductor de este Mazda está asistido por numerosas ayudas a la conducción de serie que facilitan los viajes y aportan un extra de seguridad. El 3 cuenta con una completa dotación en este sentido, que incluye sistema de aviso y prevención de cambio de carril involuntario, control de tráfico en ángulo muerto, detector de tráfico trasero, sistema de frenada de emergencia preimpacto, sistema de asistencia a la frenada en ciudad delantero con detección de peatones, control de crucero adaptativo, detector de fatiga y reconocimiento de señales de tráfico.

Pero debes de tener en cuenta que tantas ayudas son solo eso, ayudas, y en ningún momento debes relajar la atención. Por ejemplo, el control de crucero adaptativo te podría llegar a dar la falsa impresión de que puede hacer avanzar y detener el coche por sí solo, como si fuese un coche autónomo. Pero la realidad es que, si la velocidad del vehículo baja de 30 km/h, el sistema se desactiva, cediéndote a ti toda la capacidad de acelerar o frenar del coche. Si en una autovía a 120 km/h te encuentras con una retención y hay que frenar de golpe, este sistema reducirá hasta 30 km/h, pero en ese punto, se desactiva y te deja a ti a los mandos. Si no estás rápido para reaccionar en ese instante, podrías tener un pequeño susto.

El Head-Up Display es muy completo y puede mostrar mucha información, personalizable al gusto del conductor.

Por cierto, si ese susto se convierte, por desgracia, en un accidente, el Mazda cuenta con sistema de llamada de emergencia E-Call, que avisa de forma autónoma a los servicios de emergencia en caso de accidente.

Una vez que llegas al destino, la maniobra de aparcar te la facilitarán sensores de párking delanteros y traseros. Y para apurar la maniobra más aún, el Mazda te ofrece una cámara de 360º que cuenta con una muy buena resolución y te permite controlar perfectamente los alrededores del vehículo al estacionar.

Con respecto a la vida a bordo en el asiento del conductor, encontramos una postura muy agradable y cómoda, con un toque de deportividad al estar situado el asiento en posición baja.

Una pequeña decepción en el cuadro de instrumentos detrás de volante. Está formado por tres relojes: dos analógicos, a izquierda y derecha, y otro central digital. Siendo ya varios los modelos del segmento que ofrecen un cuadro totalmente digital y personalizable, habría sido interesante que incluyese una opción de este tipo, o al menos que el reloj central digital ofreciese más opciones de configuración. En cambio, solo están disponibles tres vistas diferentes con una capacidad de personalización de los datos mostrados un tanto escasa. Aun así, la información que ofrece es bastante completa.

La batería del sistema de microhibridación es de ion litio de 24 voltios y solo entra en acción cuando el coche arranca, acelera o se detiene, no pudiendo funcionar en modo 100% eléctrico.

Pero esta falta de personalización del cuadro de instrumentos se suple con la que ofrece el Head-Up Display -HUD-. Este sistema proyecta información en el parabrisas para que el conductor tenga en a la vista los datos que considere más relevantes y es muy completo. Puede ofrecer una gran cantidad de información a gusto de quien conduzca: velocidad, lector de señales, información sobre el sensor del ángulo muerto, indicaciones del GPS… Además, se puede regular su posición para que el conductor siempre lo tenga en el lugar deseado de su campo de visión. Entre el HUD, la posición elevada de la pantalla central y el HMI Commander, el conductor del Mazda 3 tiene muy pocas excusas para dejar de prestar atención a la carretera.

Otro detalle de equipamiento interesante son los faros Full LED adaptativos e inteligentes, que pasan de cambian de forma automática de luces cortas a largas y viceversa. El haz de luz que proporcionan es realmente bueno y otorga una buena visibilidad de lo que hay por delante.

Una pequeña ayuda para lograr la etiqueta ECO

En cuanto al motor, este 3 cuenta con un 2.0 Skyactiv-G. Se trata de un motor de gasolina atmosférico que logra 122 caballos, una potencia más que suficiente para este tipo de coche. Pero este motor no está solo en su empuje. Al menos, parcialmente. Cuenta con una pequeña batería que se suma al propulsor principal para lograr que aumente su eficiencia. La pila de este sistema de microhibridación es de ion litio de 24 voltios y solo entra en acción cuando el coche arranca, acelera o se detiene, no pudiendo funcionar en modo 100% eléctrico. Cuando la batería entra en funcionamiento, no se nota, siendo imperceptible tanto su entrada como actuación.

Mazda anuncia un consumo de 6,3 l/100 km con la llanta de 18 pulgadas que monta el acabado Zenith que hemos probado -0,1 l/100 km menos en la llanta de acabados inferiores-. En los días que estuvo en nuestras manos, el consumo de este compacto se situó en torno a los 7 l/100 km.

Aunque la ventaja más notable de esta tecnología es que consigue para el Mazda la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico, lo cual le asegura encontrarse siempre abiertas las puertas de las ciudades.

VALORACIONES
Conectividad
7.5
Asistentes a la conducción
8.5
Tecnologías de confort
8
Tecnologías de entretenimiento
7
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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