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Del dicho al hecho: BMW limpia de ‘humos’ su casa

El mejor ejemplo es aquel que surge del núcleo central de una colectividad. BMW lo sabe bien y, por eso, lo deja patente en su principal fábrica.

Inauguración de la producción del BMW i4 en la planta de BMW Múnich

A pesar de la ‘resaca’ de la crisis provocada por la pandemia -y el apogeo de la actual, con la escasez de componentes electrónicos-, en BMW tienen ciertas razones para la felicidad. La más destacada es el ‘renacimiento’ de su gama ‘i’ de eléctricos, con un i4 -a la sazón, su ‘piedra angular’- que ya ha comenzado su producción.

Así lo declaró Milan Nedeljkovic, miembro del consejo de producción de BMW: «Para la fábrica y el equipo, el lanzamiento del BMW i4 es un hito en el camino de la movilidad eléctrica». Eso sí, no se detuvo ahí, sino que dejó además una interesante anotación: «Para 2023, más de la mitad de todos los vehículos de nuestras instalaciones de Múnich serán electrificados, y la mayoría serán completamente eléctricos. Por esto podemos decir que Múnich se está electrificando».

Y es que, con una historia ya centenaria, era sencillo opinar que, a su factoría de Múnich -su ‘gran central’- le hacía falta una renovación. Lo difícil para la marca bávara ha sido, sin duda, planificar esa reforma tan concienzudamente como la ingeniería de sus vehículos.

Digitalización ‘en cadena’

En este proceso, la digitalización ha sido la clave. Comenzando por las propias instalaciones -de las cuales, la marca guarda en una nube un escaneado completo en 3D-, lo cual permite evaluar no sólo la operativa presente, sino también lo que será necesario modificar en su planteamiento para la introducción de nuevos modelos o tecnologías.

Incluso, algunas partes de la cadena productiva ya se han diseñado empleando únicamente herramientas digitales. Volviendo sobre el i4, así ocurre en la fase de premontaje de ambos ejes, la cual fue simulada mediante tecnología de NVIDIA antes siquiera de montar la primera máquina.

Técnico de la planta de BMW Múnich

Asimismo, lo digital es la guía de toda la logística interna de la planta. Mediante etiquetas RFID, las piezas se localizan y asignan de inmediato, sin necesidad de ‘tocarlas’ físicamente. Ello garantiza, al final, que cada coche reciba las ‘suyas’ de manera acorde a lo estipulado en el pedido del cliente.

Éstas y otras soluciones -como, por ejemplo, el empleo de agua ‘reciclada’ mediante ósmosis- han posibilitado a BMW ahorrar -entre 2006 y 2020- hasta un 78% de emisiones de CO2 por coche fabricado.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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