El Director de Comunicación de Buick, Sean Poppitt, ha declarado al medio Automotive News -especializado en noticias sobre la industria de la automoción- que modificar un concesionario de la marca para las necesidades de los vehículos eléctricos costará entre 300.000 y 400.000 dólares -de 280.000 a 375.000 euros- por término medio. Este presupuesto incluye la adquisición de herramientas y equipamiento para trabajar con eléctricos, así como la formación necesaria para las plantillas.
De los 1.963 concesionarios de Buick en todo EE.UU., sólo 13 son exclusivos de esta marca. El resto se comparten con GMC, otra firma de General Motors. Esto significa que la inmensa mayoría de los puntos de venta ya tuvieron que adaptar la infraestructura en su día para trabajar con el GMC Hummer EV. Ahora les corresponde a los 13 concesionarios restantes decidir si la inversión les merece la pena.
Renovarse o vender
Pero, ¿qué les pasará si no lo hacen? En esos casos, la propia GM los comprará. «La aceptación de la oferta es voluntaria, pero todos los concesionarios Buick que queden tendrán que estar adecuadamente preparados para vender y prestar servicio a los modelos eléctricos«, ha advertido Poppitt. No obstante, la marca invita a ponerse en contacto con ella a cualquier concesionario que quiera discutir detalles del programa.
General Motors ya planteó esta disyuntiva a los concesionarios Cadillac en el año 2020, ofreciéndoles hasta 500.000 dólares -470.000 euros- a aquellos que no quisieran invertir en la venta del eléctrico Lyriq. Al final, la mayoría -aproximadamente, dos tercios de la red- prefirieron reformarse para vender eléctricos, antes que ser absorbidos. Con Buick, las primeras informaciones apuntan a que no está tan claro que la mayor parte de los distribuidores se suban al carro de los eléctricos.
La respuesta de los distribuidores
Según el diario local “Detroit Free Press”, por una parte, todos los concesionarios del área metropolitana de la ciudad están realizando las inversiones requeridas. Pero, por otra, hay constancia de numerosos puntos de venta que han sido transferidos a GM.
De hecho, uno de los vendedores entrevistado por el citado periódico reveló que la empresa le había ofrecido inventario de franquicias que ya había comprado. Entre los motivos esgrimidos para rechazar la adaptación a la venta de eléctricos, se encuentra la inmadurez que muchos vendedores perciben todavía en ese mercado. En consecuencia, creen que todavía la inversión requerida no compensa.
En estos momentos, Buick no tiene ningún modelo eléctrico en su gama. La marca se dispone a introducir los dos primeros a finales de 2023, con una estética inspirada en el prototipo Wildcat EV. En China, Buick ya vende el Electra E5, basado en la plataforma Ultium de GM para trenes de potencia eléctricos.
A partir del 2024, Buick dejará de lanzar nuevos modelos de combustión al mercado estadounidense, con la vista puesta a una gama 100% eléctrica en el 2030. Estos planes están en línea con lo que ha estipulado GM para el resto de sus marcas, que también tendrán que volverse totalmente eléctricas.















