Movilidad

Renault ya ofrece un coche autónomo… pero en Francia

Durante unas semanas, el campus urbano de Paris-Saclay ha llevado a cabo una experiencia piloto con un par de Renault Zoe eléctricos y autónomos. ¿Con qué objetivo? ¿Se convertirá en realidad?

IMagen de un Renault Zoe autónomo circulando por una carretera
2019 - PARIS-SACLAY AUTONOMOUS LAB

Los pasados meses de octubre y noviembre, cerca de un centenar de personas pudieron experimentar la sensación de subirse a un coche sin conductor… para que les lleve en su trayecto del día a día. El servicio lo ofrecieron dos unidades del Renault Zoe –de la anterior generación, no del nuevo modelo– que cumplen las siguientes características: son eléctricos, compartidos… y, por supuesto, autónomos.

Con el doble objetivo de testar la tecnología embarcada a bordo como de conocer la respuesta de los usuarios, el servicio se prestaba en el campus urbano de Paris-Saclay los días de diario -lunes a viernes- de 11 de la mañana a 18 h de la tarde. La idea era que el centenar de usuarios que debían utilizarlos pudieran subirse en los Zoe para hacer desplazamientos cortos que les llevasen a las diferentes escuelas, laboratorios, restaurantes o centros deportivos del campus.

Curiosamente, las dos unidades del Zoe no eran exactamente iguales; una disponía de una gran puerta lateral de apertura en élitro -en vertical, como los Lamborghini- y de un tamaño tan grande que permitía acceder, sin problemas, tanto a las plazas delanteras como traseras. Asimismo, este Zoe mantenía un puesto para el operario de seguridad, que iba aislado del resto del habitáculo. Por último, cada plaza era un asiento individual con su propia pantalla, altavoces y toma USB.

El segundo de los Zoe contaba con una puerta trasera lateral derecha más grande que las demás, con el fin de poder acceder de forma fácil y segura únicamente por el lado de la acera. Por otro lado, esta unidad tenía una cabina rediseñada, con el asiento del copiloto de espaldas a la carretera, es decir, sentado mirando a quienes iban en las plazas traseras. Este modelo estaba más pensado para viajes ‘en grupo’: de hecho, contaba con pantallas ‘compartidas’ para los ocupantes que fueran a bordo.

¿Cómo ‘llamabas la atención’ de estos coches autónomos?

Para recurrir a sus servicios, se creó una aplicación para móviles conocida como Marcel Saclay, que permitía llamar al vehículo en tiempo real así como reservarlo. El usuario, lo único que tenía que hacer era marcarle el punto de salida, el de destino y el número de pasajeros que iban a subir a bordo. Incluso, en el caso de que se tratase de la primera de las dos unidades del Zoe, el coche podía hacer paradas intermedias para ir recogiendo a diferentes pasajeros durante el trayecto.

En todo caso, la app le decía al usuario hacia donde debía caminar para que el coche le recoja -en el campus había un total de 12 puntos de recogida y destino- y le mostrará el tiempo estimado que queda hasta que llegue.

Una vez a bordo, la app informaba a los usuarios, en todo momento, del tiempo que quedaba para llegar al destino y del trayecto que está siguiendo. Esta información se complementaba con otra adicional que se mostraba en las pantallas con las que contaba el Zoe en su habitáculo: posibles paradas para recoger a otros pasajeros, música que quieres escuchar a bordo -que, según el Zoe elegido, sonaba por todos los altavoces del coche o sólo por los instalados en los reposacabezas-, regulación de la temperatura ambiente, modificación de la propia luminosidad de las pantallas táctiles…

Imagen de un Renault Zoe autónomo con su puerta abierta en vertical

Como curiosidad tecnológica, estos Zoe pueden ofrecer diferentes ‘ambientes sonoros’, basados en lo que se conoce como neuroestimulación auditiva. Se trata de una técnica que se basa en las características de la audición del ser humano y que, por lo tanto, resulta la más parecida a la escucha natural… consiguiendo en los pasajeros una inmersión total.

De este modo, los coches contaban con tres programas diferentes: uno de ellos, el ‘Activation’, buscaba despertar a los pasajeros que vayan adormecidos. El ‘Power Nap’ lo que pretende es que los pasajeros se recuperen profundamente con unos minutos de siesta. Por último, el modo ‘Relaxation‘ busca ofrecer unos instantes de relax a quienes viajen a bordo.

 ZOE Cab ofrece ambientes sonoros basados en la técnica de la neuroestimulación auditiva. Esta técnica se basa en las características de la audición humana para localizar el origen de los sonidos, y por lo tanto, es la más parecida a la escucha natural. El cerebro procesa la imagen sonora percibida en tres dimensiones y genera una representación fiel de la realidad sonora para lograr una inmersión total.

Con todo, la idea es que las soluciones de movilidad autónoma de Renault estén disponibles en 2022 para el gran público.

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