La firma alemana mostró por primera vez a concesionarios y profesionales del sector la nueva generación de sus SUV más estratégicos: los renovados Mercedes GLC y GLB. Una presentación que, más allá del carácter corporativo, nos permitió tener un primer contacto directo con dos modelos que llegan completamente actualizados y en los que la electrificación pasa a ser el eje central de su propuesta.
Primeras impresiones: dos SUV que marcan el rumbo eléctrico de Mercedes
Tanto el GLC como el GLB representan la nueva hoja de ruta de Mercedes en Europa: más eficiencia, más digitalización y más electrificación. La marca alemana ha decidido reforzar su gama SUV con una actualización profunda que afecta al diseño, a la tecnología y, sobre todo, a las motorizaciones, donde las versiones híbridas y eléctricas ganan un protagonismo absoluto.
Durante el evento, varias unidades pre‑serie estuvieron expuestas para que los asistentes pudieran examinar de cerca los cambios. Aunque no se trataba de una presentación dinámica, el contacto directo permitió apreciar la evolución en aspectos como la estética, la calidad del interior y, sobre todo, en lo relacionado con la tecnología y su parte más digital -conectividad, sistema multimedia…-. Y estas fueron nuestras impresiones.
Mercedes GLC: más refinado, más digital y más eficiente
El renovado GLC fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. Su diseño evoluciona hacia una imagen más deportiva y aerodinámica, con líneas más limpias y una apariencia más elegante. En realidad, pese a ser completamente nuevo, mantiene ese aire familiar que siempre ha definido a la gama. La marca lo resume en una frase del dossier: «Completamente nuevo, pero familiar y fiel a sus orígenes» . Y es exactamente la sensación que transmite al verlo en persona.

Siguiendo con el exterior, el protagonismo absoluto se lo lleva la nueva parrilla cromada iluminada y animada, la primera de este tipo en un Mercedes. En directo, el efecto visual es mucho más llamativo de lo que sugieren las fotos: no es solo un adorno, sino una declaración de identidad para la nueva etapa eléctrica de la marca.
Pero donde realmente se nota el salto generacional es en el interior. Lo que más nos llamó la atención fue la digitalización del salpicadero, dominado por una pantalla multimedia de 14 pulgadas, un cuadro de instrumentos de 10,3 pulgadas y otra pantalla digital adicional de 14 pulgadas que crea un efecto envolvente. La calidad percibida es alta, con iluminación ambiental avanzada, techo panorámico según versiones y el cada vez mejor, más rápido e intuitivo sistema operativo MBUX.



La electrificación es clave en esta nueva etapa. De hecho, el modelo desdobla su oferta de manera que conserva las variantes ya conocidas de combustión -gasolina, diésel, híbrida enchufable y versiones de altas prestaciones firmadas por AMG- y suma esta versión 100% eléctrica, que se posiciona como rival directo de modelos como el BMW iX3 y el Audi Q6 e-Tron, en lo que va a ser uno de los enfrentamientos más importantes del año.
El GLC 400 4MATIC eléctrico llega a España con un precio de 77.125 euros, un motor de 360 kW y una autonomía de hasta 707 kilómetros -según el ciclo de homologación WLTP-. La cifra que más llamó la atención durante la presentación fue su capacidad de carga: puede recuperar 303 kilómetros en solo diez minutos gracias a su arquitectura de 800 voltios, una tecnología que empieza a extenderse cada vez más.
Mercedes GLB: SUV de siete plazas, mejor electrificado y sin demasiada competencia real
El GLB, por su parte, tras estrenar nueva generación, mantiene sus señas de identidad… al menos en cuanto al diseño y la parte más visual, pues sigue siendo un SUV compacto de enfoque familiar, con un diseño robusto y ‘cuadrado’ que sigue siendo uno de sus principales atractivos -con una trasera que recuerda a la de los Smart #5-.

Al igual que en su hermano mayor, el coche ahora incorpora una parrilla iluminada con 94 leds, una firma visual que en directo le da un carácter muy marcado. El techo panorámico de serie amplifica la sensación de espacio y, en persona, aporta una luminosidad que cambia por completo el ambiente del habitáculo.
En el interior, lo que más nos llamó la atención fue la nueva Superscreen, un panel de cristal que integra tres pantallas: cuadro de 10,25”, display central de 14” y otra pantalla de 14” para el acompañante. Todo funciona sobre MB.OS, el nuevo sistema operativo de Mercedes, capaz de recibir actualizaciones OTA y con un asistente virtual basado en IA generativa que entiende conversaciones complejas. La interfaz es fluida, muy rápida y con gráficos en tiempo real gracias al motor Unity. La calidad percibida también sube un escalón, con una consola central flotante, nuevos materiales y hasta 11 estilos de iluminación ambiental -que es un aspecto que el fabricante cuida mucho en sus modelos-.
En cuanto a espacio, el GLB eléctrico -que es el que se encontraba expuesto- sorprende por su habitabilidad. Puede configurarse con cinco o siete plazas, ofrece más altura y más espacio para las piernas que su predecesor, y suma un frunk o maletero delantero de 127 litros, el mayor de la gama compacta eléctrica de Mercedes. El maletero principal alcanza los 540 litros -480 en siete plazas- y llega hasta 1.715 litros con los asientos abatidos.
Las versiones eléctricas GLB 250+ y GLB 350 4MATIC -que son las primeras que se dieron a conocer- montan una batería de 85 kWh útiles, con autonomías de hasta 631 km WLTP. Gracias a la arquitectura de 800 voltios, puede recuperar 260 km en solo 10 minutos en carga ultrarrápida. Además, la variante 4MATIC añade un motor delantero instantáneo y un modo TERRAIN con ‘Transparent Bonnet’, ideal para pistas o maniobras complicadas -con la ayuda de la informática se crea la ilusión’ de que el capó es transparente y se puede ve lo que pasa por debajo de él. La capacidad de remolque, de hasta dos toneladas, es de las mejores del segmento.
Un paso más hacia la movilidad premium electrificada
Durante la presentación, los responsables de Mercedes‑Benz subrayaron el compromiso de la compañía con la movilidad sostenible y la electrificación progresiva de toda su gama. Tanto el GLC como el GLB forman parte de una estrategia global que busca reducir emisiones, mejorar la eficiencia y ofrecer vehículos más conectados y seguros.
El acto -en este caso, celebrado en la capital alavesa pero de forma simultánea en otros concesionarios de España- también dejó claro el creciente interés del mercado por los SUV electrificados de gama alta. La afluencia de clientes, profesionales y aficionados evidenció que la transición hacia modelos eléctricos ya no es una tendencia, sino una realidad consolidada.
Conclusión: dos SUV que llegan para reforzar el liderazgo de Mercedes
El primer contacto con los nuevos Mercedes GLC y GLB confirma que la marca alemana ha apostado fuerte por esta actualización. Más tecnología, más electrificación y un diseño más refinado sitúan a ambos modelos en una posición privilegiada dentro de uno de los segmentos más competitivos del mercado europeo.
Adrián González Romero / Área Técnica de EUROCYBCAR















