Tras una catástrofe, la diferencia entre unos leves desperfectos y una pérdida irreparable depende, en buena medida, de la rapidez en la actuación de los equipos de socorro.
Una vez que los expertos evalúan los daños, la prioridad es restablecer los servicios afectados. Esto es sumamente importante en entornos urbanos, los cuales se sostienen gracias a sus redes de suministro: alcantarillas, conducciones de gas… y, por supuesto, tendido eléctrico.
Precisamente, este último suele ser la infraestructura más frágil en estos casos. No en vano, basta con una ráfaga fuerte de viento para romper un cable suspendido en el aire. Y, si una leve interrupción del suministro ya provoca inconvenientes entre la población, una avería masiva puede poner en juego, incluso, su supervivencia.
Una curiosa alianza… para salvar vidas
Japón es un país acostumbrado a los caprichos de la naturaleza. No en vano, cuentan con protocolos y tecnologías frente a las constantes amenazas de los tifones, los terremotos y los ‘tsunamis’. Aunque, de cuando en cuando, estos fenómenos golpean más fuerte de lo esperado…
Para estos casos, numerosas empresas de aquel país diseñan y crean sistemas de respuesta rápida. Curiosamente, el último de ellos ha surgido de la alianza entre dos competidores habituales: Honda y Toyota.
Ambas marcas acaban de presentar en sociedad el ‘Moving e’. Se trata de un proyecto de sistema móvil de generación de energía, que utiliza como base un autobús movido por ‘pilas de hidrógeno‘. La energía producida por estas células es tan capaz de desplazar el vehículo… como de suministrar electricidad -por toma directa- a instalaciones domésticas o desmontables, como por ejemplo las utilizadas en eventos.

Como refuerzo, la colaboración con Honda permitirá equipar el ‘Moving e’ con sus dispositivos de carga portátil. Así, el autobús podrá desplegar dos grupos electrógenos de la gama ‘Power Exporter 9000’, o distribuir sus 36 ‘Mobile Power Packs’ para alimentar aparatos y maquinaria de menor tamaño.















