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Actualización: Mazda CX-30, ¿sufre del mal de altura?

Ya se conocen los precios del nuevo Mazda, algo así como la versión 'crossover' del compacto Mazda 3. ¿Es más caro que el '3' por su aspecto o por ser un coche más alto?

Imagen exterior del nuevo Mazda CX.30 de color rojo en carretera

En su conferencia de prensa del último Salón del Automóvil de Ginebra, Mazda presentó un nuevo modelo destinado a reforzar su gama de SUVs -la cual ya está compuesta por los CX-3 y CX-5.

Denominado CX-30, en realidad se trata de un crossover, el primero de la marca. Eso significa que está aún más cercano a un turismo -en este caso, incluso su apariencia general tiene muchos de los rasgos estéticos del recientemente presentado Mazda 3-, pero que no faltan detalles más propios del formato todo camino -mayor altura libre al suelo que un turismo, protecciones de plástico negro para la carrocería…-.

Con una longitud de 4,39 m, una anchura de 1,79 m y una distancia entre ejes de 2,65 m el CX-30 encaja ‘por los pelos’ entre sus hermanos de la gama CX -entre sus distintas longitudes, apenas hay 30 cm de diferencia-. Ello no le impide ofrecer un amplio espacio interior, con cifras interesantes como su maletero de 430 litros de capacidad.

El coche que te mira a la cara

Dentro de su equipamiento tecnológico destacan los sistemas de seguridad activa incluidos en el paquete ‘I-Activsense’, como es el caso del detector de fatiga.

Contrariamente a los sistemas similares que existen hasta ahora -que suelen utilizar una estimación del tiempo que lleva el coche rodando sin parar-, este invento de Mazda dispone de una cámara con infrarrojos y software de reconocimiento facial. Con ella, es posible percibir estados de cansancio en el rostro del conductor, pudiendo además alertarle si considera que hay probabilidades de somnolencia.

Interior del nuevo Mazda CX 30

Otra función interesante -y poco habitual- es el control de tráfico frontal. Cuando el CX-30 está en marcha, un radar en la parte delantera capta cualquier vehículo que se aproxime por los ángulos muertos, y envía una advertencia al conductor.

Es una ayuda muy útil en situaciones como cruces sin visibilidad, los cuales suelen estar presentes en un gran número de poblaciones pequeñas.

Por último, para superar el tedio de los atascos el asistente de tráfico y crucero realiza pequeñas actuaciones en el volante y los pedales, con el fin de aliviar las tensiones musculares que suelen darse en estas situaciones de circulación.

Un apoyo eléctrico para los Skyactiv

La gama de motores introduce una importante novedad: los conocidos Skyactiv de gasolina y diesel -con potencias de 121 y 116 CV, respectivamente- recibirán un novedoso sistema de microhibridación.

Bautizado por Mazda como M Hybrid, el mecanismo se compone de un pequeño motor eléctrico -instalado entre el bloque del propulsor tradicional y la transmisión- y una batería de litio situada entre las ruedas.

Imagen exterior tres cuartos trasero del nuevo Mazda CX.30 de color rojo en carretera

De una forma similar al sistema IMA de su rival Honda, el cometido de esta solución híbrida es optimizar el funcionamiento interno del motor para reducir el consumo y las emisiones, permitiendo además una conducción más cómoda y suave.

La comercialización del nuevo CX-30 acaba de arrancar en nuestro país. Para comprobar el nivel de precios en el que nos movemos, nada mejor que comparar datos con otro Mazda, siendo el mejor ejemplo el compacto ‘3’-

Así, el Mazda 3 de acceso a la gama es el cinco puertas con el motor 2.0 gasolina de 122 CV y acabado Origin por 23.765 euros; el equivalente en la gama CX-30 tiene un coste de 27.575 euros, de tal manera que hablaríamos de un incremento que rondaría los 3.810 euros en el caso de la variante crossover.

Si centramos la comparativa en el motor diésel 1.8 de 116 CV, el Mazda 3 arranca en los 25.765 euros, mientras que el CX-30 equivalente supone 29.575 euros, es decir, se mantienen esos 3.810 euros de más que cuesta la nueva variante.

En cuanto a versiones tope, la brecha de precio se reduce ligeramente; un Mazda 3 con el motor 2.0 de 180 CV, el cambio automático y el completo acabado Evolution supone 31.265 euros, mientras que el CX-30 equivalente tiene un precio de 34.425 euros. De esta forma, el incremento de precio sería de 3.160 euros.

Desde el nivel de equipamiento más asequible -Origin-, el Mazda CX-30 ya viene de serie con un sistema multimedia dotado de pantalla central de 8,8″ -compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play-, sistema de navegación, volante multifunción, control de velocidad adaptativo, reconocimiento de señales de tráfico, sistema de asistencia a la frenada con detector de peatones…

Asimismo, cuenta con detector de fatiga, sistema de llamada de emergencia E-Call, sensor de aparcamiento trasero, luces delanteras y traseras de led, cambio automático entre luces cortas y largas, climatizador bizona o el sistema que proyecta información en el parabrisas -HUD-.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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