El ser humano tiende, por su naturaleza, a pensar primero en sí mismo. Especialmente en sociedades como la nuestra, donde las necesidades básicas están más que cubiertas. Y donde la publicidad y el márketing más salvajes no dejan de intentar que compremos todo aquello que -en realidad- no hace falta.
Sin embargo, en nuestro día a día tampoco acostumbramos a tomar conciencia de lo frágil que es este modo de vida. Para nuestra desgracia, el coronavirus vino a demostrar esta afirmación, obligándonos a confinarnos en nuestras casas… Y obligándonos, también, a cambiar -o desterrar- un buen número de actitudes y comportamientos.
Todo ello -especialmente, el parón de la actividad- ha conducido a una profunda ruptura del ‘statu quo’ económico. Sobre todo, a nivel doméstico: miles de hogares han perdido -por extinción de la empresa o puesto de trabajo de sus ocupantes- su vía principal de ingresos. Ello ha arrastrado a muchas familias a un horrible escenario en el cual llenar la despensa es una proeza… Y, cada factura, un duro golpe que agrava sus problemas.
Pucheros a contrarreloj
Como respuesta a esta situación, Porsche Ibérica -en un gran gesto solidario- decidió improvisar un plan de ayuda. Durante los dos últimos meses, la cantina de su sede social -sita en el madrileño distrito de Fuencarral- ha preparado y entregado 6.000 comidas en los domicilios de sus vecinos más vulnerables.

Con la misma rapidez y entrega de sus equipos de competición, los cocineros de Porsche -encargados habitualmente de alimentar a los trabajadores de la filial española- han contado con el apoyo de voluntarios, quienes utilizaron el comedor para empaquetar cada día una media de 100 servicios.
Así lo explica Tomás Villén -Director General de Porsche Ibérica-: «Desde el primer momento, en cuanto se decretó el estado de alarma y fuimos conscientes de la gravedad de la situación, decidimos que había que hacer algo de forma inmediata para ayudar a los más necesitados. […] Barajamos distintos proyectos, pero rápidamente nos inclinamos por apoyar a uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad ante una crisis sanitaria de magnitud mundial: el de los mayores. A ellos les debemos todo lo que somos y no podíamos abandonarles cuando más lo necesitan».
Tras el éxito de la iniciativa, la firma ha anunciado que pondrá en marcha una nueva división denominada ‘Porsche Compromiso Social’. Dicha rama identificará futuros movimientos solidarios, y desarrollará estrategias de colaboración directa con los mismos.















