Quienes hemos seguido -durante las últimas décadas- la evolución de los sistemas de seguridad caemos en el error de pensar que «todo ya está inventado». Bien es cierto que, en un automóvil, el progreso de su seguridad pasiva -todo lo que debe impedir daños graves en la colisión- depende de lo que avance la investigación de nuevos materiales.
Sin embargo, el campo de la seguridad activa -todo aquello que puede intervenir para evitar el golpe- parece una fuente de ideas sin fin. No en vano, la electrónica lleva tiempo figurando como un componente esencial en los coches. Y la optimización de sus unidades de control permite ejecutar funciones cada vez más complejas con dispositivos cada vez más pequeños.
De ello han surgido las actuales ayudas a la conducción, entre las cuales toman un lugar destacado aquellas que se destinan a ‘vigilar’ la atención del conductor. Ahora, una empresa cree que también puede ser beneficioso extender esa vigilancia al resto del pasaje.
Nada de alboroto
La ‘startup’ israelí Vayyar está desarrollando una tecnología de radar 4D que cabe en una pequeña placa electrónica. Su chip principal actúa como pantalla detectora, rastreando primero la superficie de los asientos -y el volumen de los huecos para los pies- en cada plaza. De este modo, es capaz de determinar cuántas personas ocupan el habitáculo.
Este detector -que, según la firma, puede instalarse en la zona central del techo, incluso en vehículos con apertura solar- se complementa con un software que, en el momento previo a abandonar el coche, recuerda al conductor la presencia de los pasajeros a su cargo. Asimismo, otras funciones -como, por ejemplo, detectar si llevan puesto el cinturón- podrán añadirse mediante actualizaciones ‘over the air’.
Para los responsables de Vayyar, una de sus principales motivaciones es el gran tamaño de los interiores en los vehículos más vendidos entre las familias -los SUV-. En su opinión, es fácil que un conductor distraído sufra descuidos que puedan poner en riesgo las vidas de los pasajeros más vulnerables -niños y mascotas-. Por el momento -y de cara a las futuras exigencias normativas-, la compañía ya está dispuesta para ofrecer su sistema a los fabricantes.















