Dormir puede ser uno de los placeres más gratificantes de la vida… salvo en un sitio: al volante de nuestro coche. No en vano, la somnolencia es una causa de siniestralidad que -si atendemos a las estadísticas- figura siempre entre las más frecuentes. De hecho, en el Reino Unido diversos estudios la responsabilizan de hasta el 25% de los accidentes mortales.
Ante este problema, muchos vehículos actuales cuentan ya con los llamados detectores de fatiga. Estos dispositivos suelen funcionar en base a un cálculo de las horas que lleve el motor en marcha, o de los kilómetros que recorra el coche sin pararse.
Se basan, por tanto, en estimaciones de tiempo y distancia que no consiguen abarcar todos los supuestos posibles de un conductor cansado. Por ejemplo, alguien que trabaje muchas horas es probable que caiga rendido a los quince minutos de iniciar su vuelta a casa.
Un ángel de la guarda
Jaguar cree que este problema debe abordarse de una manera más profunda y, para ello, se sirve de la última tecnología. Su sistema ‘Driver Condition Monitor’ recibe -constantemente y en tiempo real- indicaciones de la dirección, los pedales y otros elementos que responden al comportamiento del conductor.
Este volumen de datos es analizado por un conjunto de algoritmos, los cuales determinarán si aquél está dormido… o a punto de ello. En caso afirmativo, se dispara una señal acústica con fuerza suficiente para desperezarlo, acompañada de un testigo en el cuadro de instrumentos.
¿Lo mejor de todo? Este asistente -a diferencia de lo que ocurre con otras marcas- no es un caro extra opcional, sino que se ofrece de serie en toda la gama del felino.















