Como cada año por estas fechas, las carreteras ‘tiemblan’. Y es que falta ya muy poco para que legiones de vehículos las recorran, buscando -cada uno de ellos- el lugar de vacaciones soñado por las familias que en ellos viajan.
Por lo general, esta marabunta se inicia algo antes… a la puerta de los talleres. «Nos acordamos de la Iglesia cuando truena» -dice el dicho-, y no hay nada como visualizar la amenaza de un verano frustrado por una avería para efectuar esa revisión ‘de última hora’.
Sin embargo, dicha revisión -que puede variar, y mucho, de taller a taller- puede variar sensiblemente este año. Los tres meses de confinamiento han ‘hecho mella’ en millones de vehículos debido al parón prolongado. Y, en esta ocasión, ese silencioso -pero ladino- desgaste ha afectado a muchos más componentes que de costumbre.
¡Vigila sus tecnologías!
Como medio especializado en la tecnología de los automóviles, en HACKERCAR te recomendamos que prestes atención al correcto funcionamiento de los sistemas que equipe tu vehículo.
Para ello, es tan sencillo como invertir un par de horas en salir a carretera abierta. Busca una ruta que contenga todos los tipos de vía posibles -calle, carretera y autopista-, y comprueba que sistemas como el control de crucero, los sensores de maniobra o el detector de ángulo muerto funcionan correctamente.
Revisa el estado de la carrocería y el parabrisas: cualquier desperfecto cerca de las cámaras y sensores que incorporan puede generar ‘errores’ o -directamente- impedirte utilizar las ayudas. Presta atención también a cualquier retardo o imprecisión que percibas en su funcionamiento.
Para resolver estas últimas, puedes recurrir puntualmente a la opción ‘restaurar ajustes de fábrica’. Sin embargo, si persiste el problema deberás echar un vistazo a la batería. Según CETRAA -la patronal de los talleres-, un fallo aquí puede afectar a las centralitas, pues éstas no reciben el voltaje adecuado para realizar su tarea.















