General Motors -GM- quiere poner en circulación coches totalmente autónomos. Tan autónomos que le parece innecesario incluir ningún tipo de control para los humanos.
Y parece que GM va en serio. Esta semana, Reuters ha publicado que el fabricante estadounidense está hablando con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras -NHTSA- para que la agencia le autorice a desplegar una pequeña flota de vehículos sin volante, pedales ni palanca de cambios.
La petición oficial de GM a la NHTSA busca la aprobación de este organismo para fabricar -y poder circular en entorno real- un «vehículo autónomo de cero emisiones sin conductor» -ZEAV por sus siglas en inglés-. El fabricante habla de sacar una pequeña tirada de este coche igual o inferior a 2.500 unidades cada año.
Según el proyecto de GM, el ZEAV estaría diseñado para ser «totalmente autónomo para todos los viajes, sin conductor humano y sin controles de conductor humano».
Adiós al puesto de conducción
Eso quiere decir que en el interior del coche ya no serían necesarios mecanismos que permitan a un humano manejar parámetros implicados en el movimiento del coche. O sea, el ZEAV prescindiría del volante, el pedal del acelerador, el pedal del freno, la palanca de cambios de la transmisión, los intermitentes, el control del freno de estacionamiento, los limpiaparabrisas y los controles de los faros delanteros.
De controlar todas esas funciones se encargaría un sistema de conducción automatizado. Por tanto, ya no habría puesto de conducción y el salpicadero sería simétrico al del copiloto.
«Al eliminar el aporte humano de la fórmula, estos cambios brindan las ventajas de seguridad del transporte autónomo al tiempo que garantizan que los pasajeros no puedan interferir, a propósito o sin darse cuenta, con la operación segura del vehículo» explica GM en su proyecto.
Esta idea del coche sin volante ya fue adelantada parcialmente por General Motors hace un año. Entonces, la compañía anunció que estaba desarrollando un vehículo autónomo de cuarta generación denominado Cruise AV.
En esa información, GM mostraba su deseo de que su coche recibiera el permiso de las autoridades competentes -la NHTSA- para poder circular por las calles durante 2019. Parece que no ha sido posible cumplir el plazo, pero el administrador interino de la NHTSA, James Owens, ha dicho que esperan tomar una decisión pronto. «Será un gran acuerdo porque será la primera acción de este tipo que se tome» explica Owens a Reuters.
Objetivo: recabar datos para mejorar
El ZEAV serviría a GM para poner en marcha un programa de coche compartido. Con él, el fabricante espera fomentar el uso de los vehículos de cero emisiones, avanzar en el despliegue de la infraestructura necesaria para los coches eléctricos y generar datos en base a la experiencia.
¿Qué uso se le dará a esos datos? Con ellos, GM busca «avanzar en la seguridad en futuros vehículos y validar casos de uso para vehículos de cero emisiones en programas de movilidad urbana» y que sean de interés para crear un futuro reglamento para vehículos sin conductor.
¿Más coches ‘sin manos’?
El de GM no es el primer proyecto de vehículo totalmente autónomo que quiere transformar al conductor en un ocioso pasajero. Londres, París, California, Dubai, Shanghái… hasta Cataluña ha visto circular por sus calles vehículos totalmente autónomos. Eso sí, en fase de pruebas.
Sin embargo, en la mayoría de esos casos, la idea toma como base vehículos ya existentes a los que añaden sensores y radares. Por tanto, mantienen su puesto de conducción y todo lo necesario para que lo conduzca una persona si fuese preciso. Hasta ahora, no se ha desarrollado un proyecto que elimine la posibilidad de que intervenga un humano desde el interior del vehículo, como propone GM.















