Hoy en día, el coche eléctrico es una solución indiscutible frente a los problemas de tráfico y emisiones en las grandes ciudades. No obstante, este vehículo no sirve de nada sin una infraestructura de puntos de recarga capaz de abastecer, sin interrupciones, a todos los usuarios.
En lugares como Londres, la falta de sitios para recargar las baterías está, incluso, disuadiendo a aquellos que valoran adquirir un vehículo ‘cero emisiones’. ¿Dónde están, entonces, esos puntos? En la opinión de Ford, no donde deben.
Bajo el título ‘City Data Solutions’, la firma norteamericana ha presentado un exhaustivo informe que recoge la experiencia de 160 furgonetas eléctricas durante más de ocho meses de uso en la capital británica.
Con este experimento, los analistas de la marca han logrado determinar los sitios ideales para instalar puntos de carga. En su opinión unos pocos postes, repartidos estratégicamente por la ciudad, serían más que suficientes para abastecer una flota de transporte ligero sin problemas.
Para el director del proyecto John Scott, «comprender y analizar las enormes cantidades de datos que obtenemos con el uso de los vehículos puede marcar la diferencia en nuestra manera de movernos por las ciudades del futuro».
Un río de cifras
Para la realización del informe, Ford ha recurrido al ‘big data’. Gracias a estas técnicas, la firma del óvalo ha recogido más de 500 millones de puntos de datos, como resultado de más de 15.000 días de uso de los vehículos participantes. Este volumen de información se almacenó en una nube virtual para su análisis.
Entre otros, los expertos de la marca han prestado especial atención a los destinos más comunes de los conductores, sus espacios de aparcamiento habituales, y el tiempo que permanecían estacionados.
De este modo, pudieron establecer los patrones de desplazamiento más óptimos para los profesionales que realizan rutas urbanas con muchas paradas, como es el caso de los repartidores.















