Sin embargo, aún quedan unos meses para que veamos el aspecto definitivo de este modelo. Pero para abrir boca y también como una pista interesante, lo que ha presentado Audi es la variante de carreras… que deja entrever algunos aspectos, sobre todo estéticos, del coche de calle.
Se denomina RS3 LMS y está destinado a competir en los diferentes campeonatos de turismos que se disputan en todo el mundo. La marca, igual que vende cualquiera de sus turismos, también ofrece este modelo para que lo adquieran sus clientes interesados en competir.
Su llamativo aspecto tiene que ver con un profundo trabajo de la aerodinámica y con cumplir con la normativa, como el hecho de que según las normativas de los campeonatos de coches de turismo -TCR- mida nada menos que 1,95 metros de ancho. Luego están el frontal repleto de entradas de aire -eso ayuda a que se refrigere mejor tanto el motor como los frenos- o el enorme alerón trasero.
Un aspecto curioso es que para comprobar el rendimiento aerodinámico de este llamativo kit, la marca alemana no recurre al clásico túnel de viento, sino que se ha recurrido al ordenador, desde el primer momento, y a la tecnología conocida como ‘dinámica funcional de fluidos’. Todo ello se aplica a una carrocería que toma forma en Ingolstadt, pero que se envía para ensamblar el resto del vehículo en Martorell.
¿Y si miras entre líneas -o alerones-?
Aunque no lo creas, todo ese traje deportivo también es un camuflaje de cómo será la versión de calle, que llegará este 2021. Y que, por suerte, parece que mantendrá la posibilidad de escogerse con cuatro o cinco puertas.

¿Y qué pasa con el motor? Estos coches llevan un propulsor 2.0 turbo gasolina de cuatro cilindros, denominación interna EA888, con una potencia de nada menos que 340 CV. Eso signfican 30 CV más que el motor que lleva de serie un Audi S3, repecto al que mantiene múltiples elementos del propulsor de calle, como el turbo, al bloque motor, la admisión o el sistema de inyección.
Lo que cambia es la toma del filtro del aire y el sistema de escape. El sistema de gestión es el del coche de serie, pero luego entra en juego Magneti Marelli, que se encarga de suministrar el software de gestión del motor. Eso sí, lo que son los mapas de motor son programados por fabricantes específicos y almacenados por los comisarios organizadores. Se supone que con el fin de garantizar «igualdad de oportunidades» para todos los fabricantes que tomen parte.
Resulta curioso que, cuando llegue al mercado el que será el RS3 ‘de calle’, muy probablemente disponga del aclamado y premiado motor 2.5 turbo de cinco cilindros, con una potencia que, de cara a estar al menos a la altura de un Mercedes-AMG A45 S, debería superar los 400 CV.
Por lo demás, el cambio de seis marchas tiene accionamiento neumático, es obra del especialista Hewland y gracias a su robustez permise un uso bastante ‘despreocupado’ desde unas levas situadas en el volante. Un volante que, como el resto del habitáculo, es el de un auténtico coche de carreras.
Ni un solo lujo, nada de elementos de confort, pero sí una robusta jaula de seguridad -la formas tubos que, en conjunto, miden 25,8 m de largo; su labor es garantizar la integridad del vehículo en caso de accidente o vuelco-, un asiento de competición con cinturón dotado de seis puntos de anclaje y que se ha desplazado hacia el centro del habitáculo; y una consola central con botones y funciones optimizadas.

Sus mandos, para manejar hasta 12 funciones, sirven desde para arrancar el vehículo hasta para variar el reparto de frenada, activar la iluminación, la ventilación, el sistema anti-incendios… También es muy ‘de coche de carreras’ la posibilidad de que cada propietario pueda hacer su propia puesta a punto del chasis; no es sólo cuestión de cotas, también de tamaño de las barras estabilizadoras a utilizar, diferentes muelles y amortiguadores…
Parece que, con todas estas novedades y mejoras, la segunda generación del RS3 de carreras va a conseguir algo importante: superar el éxito de su antecesor. Por un lado, en cuanto a ventas, para lo cual tendría que comercializar más de 183 unidades y eso parece que será sencillo.
Por otro, en cuanto a éxitos deportivos, ahí tendrá que esforzarse más. Y es que su predecesor, en cuatro años, ha logrado nada menos que 764 podios en 1.054 carreras, de las cuales ganó 279, para un total de 16 títulos de pilotos y 39 campeonatos en diferentes categorías.















