Es difícil fundar una compañía más especializada que Oxbotica. Sí, es cierto que se dedica a los vehículos autónomos, como tantas otras. Pero su campo es el software con el que el resto de empresas programan sus unidades para funcionar en entornos reales.
Los ingenieros de Oxbotica son los creadores del software Universal Autonomy, concebido para resultar efectivo tanto en ciudades como en otro tipo de entornos: Minas, aeropuertos, etc. En estos momentos, Oxbotica lo perfecciona mediante las pruebas en Londres de cinco vehículos autónomos -en concreto, en el municipio de Hounslow-.
Para marcarse unos objetivos, los expertos de Oxbotica calcularon que cualquier vehículo que circule por la capital británica necesita detectar 150 vehículos por segundo. Pero eso no es todo: Tienen que darse cuenta de la presencia de un semáforo en sólo media milésima. Dicho de otra manera: Oxbotica tiene que crear software mucho más rápido que nuestro ojo.
Las palabras del jefe
Londres es el escenario ideal, según dicen ellos: La sexta ciudad con más tráfico del mundo, con un mapa repleto de calles tortuosas. Por eso, están convencidos de que lo que los algoritmos de aprendizaje para máquinas -“machine learning”- que los coches autónomos consigan en Londres, se podrán aplicar a cualquier lugar del mundo. El objetivo último es que los vehículos autónomos compartan lo que cada uno de ellos aprende individualmente, según el fundador de Oxbotica, Paul Newman.
“Como humanos, nos volvemos mejores como conductores cuanta más experiencia tenemos”, explica Newman, “pero no compartimos nuestra experiencia con los demás. Esto es imprescindible para los vehículos autónomos. Ellos aprenden como comunidad de una manera que nosotros no hacemos.

Si nosotros, los humanos, metemos la pata, o vemos algo extraordinario, nada nos garantiza que vayamos a hacer de nuestro vecino o de nuestro compañero un mejor conductor”. Eso es exactamente lo que Newman cuenta que hace su software de inteligencia artificial: Conseguir que cualquiera de sus vehículos autónomos comparta lo que ha aprendido en el último contratiempo; que lo haga con el resto de unidades de todo el mundo que tengan software de Oxbotica.
¿Qué son Selenium y Caesium?
¿Todo esto te parece un rendimiento de otro mundo? En realidad, Oxbotica asegura que su software puede funcionar en cualquier portátil moderno. Su software se divide en dos sistemas. Por un lado, el sistema Selenium es una solución de punto a punto, equivalente al sistema operativo de un ordenador. Recoge los datos de los sensores de cada vehículo. Por su parte, el sistema Caesium es el software de gestión de esos datos, el cual posibilita que los diferentes vehículos lo puedan compartir. Lo hacen de forma automática, sin que ningún ser humano tenga que intervenir.
¿Pensabas que el único desafío de los vehículos autónomos era lograr que circularan solos? Oxbotica lidera el consorcio “DRIVEN”, un proyecto de investigación de 13,6 millones de libras -15,3 millones de euros- que va mucho más allá de crear un coche que pueda circular sin conductor. El consorcio DRIVEN se ocupa de otros muchos retos de los vehículos autónomos de nivel 4, como son los legales, los de ciberseguridad, privacidad… Tras un proyecto de investigación de 30 meses, que empezó en julio de 2017, el consorcio empezó a finales de 2019 a realizar una demostración ante los ojos de los londinenses.















