Dresde es una ciudad situada en el corazón de la Alemania oriental que, según las guías turísticas, puedes visitar en un solo día. Claro que, a renglón seguido, te animan a pasar más de uno visitando sus lugares más emblemáticos: su ópera, sus palacios… y, también, una fábrica.
Pero no una cualquiera. Apodada ‘la Fábrica de Cristal‘, es una de las posesiones más preciadas de Volkswagen. Construida a principios de la década de los 2000 para la producción del VW Phaeton, no posee ni una sola pared de ladrillo: todo es transparente.
A nivel interno, también destaca por ser la línea de producción más ‘artesanal’ de la marca. Muchos componentes que suelen ensamblarse con robots, aquí se montan a mano con un ritmo de trabajo mucho más pausado.
Y en la última fase -para comprobar que está todo perfecto- cada coche recorre un pasillo lleno de luz, mientras una decena de observadores lo revisan hasta el último detalle.
Tras finalizar la producción de su lujoso sedán, la planta se ha dedicado a otros modelos ‘alta gama’ del grupo como el Bentley Flying Spur. Sin embargo, en los últimos años VW ha querido convertirla en su instalación más tecnológica. Y para ello, su recién creado centro de desarrollo de software ha decidido colocar allí un enclave destinado a desarrollar sus futuras tecnologías de información -o TIC-.
El poder de la nube
El primer producto de este nuevo departamento será la Volkswagen Industrial Cloud. Se trata de una nube que contiene los datos de todas las fábricas del grupo VAG, actualizándolos en tiempo real.
De este modo, es posible detectar al instante cualquier problema tanto en la línea de producción como en la cadena de suministro de las piezas. Y permite a los responsables tomar las decisiones oportunas en el menor espacio de tiempo posible.
Para Martin Hofmann, el director de IT en VW, «con el nuevo Centro de Desarrollo TI en la Fábrica de Cristal, nuestro conocimiento experto seguirá creciendo. Las capacidades en áreas tecnológicas importantes nos garantizan el futuro».
Por su parte, el canciller de Sajonia Thomas Popp manifestó estar «encantado de que se hayan creado 80 nuevos empleos informáticos en Dresde […] Y el nuevo desarrollo en la Fábrica de Cristal demuestra, una vez más, que la Industria 4.0 en Dresde ya no es un sueño de futuro».















