Unos investigadores del Southwest Research Institute -SwRI- han demostrado que se puede atacar el proceso de carga de los coches eléctricos para interrumpirlo por completo.
¿Qué es lo que puede suceder?
El equipo de SwRI realizó su experimento sobre un coche eléctrico equipado con un cargador del tipo J1772 -también conocido como Tipo 1-. La marca y el modelo del vehículo no ha sido revelada.
En su investigación llevaron a cabo tres manipulaciones: limitar la velocidad de carga, bloquearla y sobrecargar el sistema. Lo lograron mediante un ataque de intermediario -o «man-in-the-middle», MITM- Este ciberataque manipula el flujo de datos entre un emisor y su receptor para manipular el proceso. Otro ejemplo de un ataque MITM es el robo de vehículos a través de los sistemas de apertura ‘keyless’ -es el ciberataque a vehículos más habitual-.
En este caso, los hackers falsificaron las señales entre el cargador y el vehículo. Según el comunicado que ha publicado SwRI, el hardware y el software que utilizaron era de bajo coste.
Cuando sobrecargaron el sistema, el software de gestión de la batería del coche eléctrico detectó un nivel de potencia demasiado alto y desconectó automáticamente la carga. En segundo lugar, para limitar la carga, el dispositivo atacante solicitó la carga más pequeña permitida -6 amperios- para reducir drásticamente la tasa de carga. Por último, cuando bloquearon la carga de la batería, una señal de detección de proximidad impidió el proceso y mostró la advertencia: «No se puede cargar».

La nota de prensa sintetiza que «se engañó al vehículo de prueba haciéndole creer que estaba completamente cargado y también impidió que se cargara completamente». Además, añade que estos ataques podrían causar más interrupciones a gran escala.
¿A qué coches eléctricos afectaría este ciberataque?
El cargador tipo J1772 es el más común en los vehículos electrificados de América del Norte, y también es el estándar en Japón. Sin embargo, en Europa no es muy común. No obstante, su uso sí que está aceptado por la Unión Europea, por lo que en nuestro continente se puede encontrar en algunos modelos que lo equipen como el Opel Ampera, Nissan Leaf, Nissan e-NV200, Mitsubishi Outlander PHEV, Mitsubishi iMiev, Peugeot iON, Citröen C-Zero, Renault Kangoo ZE -tipo 1-, Ford Focus electric, Toyota Prius Plug in o el Kia Soul EV, según la web especializada emove365.
¿Podrían repetirse estos ataques en otros coches eléctricos que también usen un cargador tipo J1772? Austin Dodson el investigador que ha liderado este estudio, ha confirmado a HackerCar que «en teoría, podrían extrapolarse a otros vehículos con el conector J1772″. A pesar de ello, matiza que «depende de la implementación por parte del fabricante», por lo que habría que comprobarlo caso por caso.
Y preguntado acerca de qué posible solución tendría este ataque, Dodson opina que sería necesario implementar «sistemas de verificación que establezcan confianza entre cargadores y vehículos a nivel físico».















