Ataques

Guerra Irán-Israel: ¿Podría volver a repetirse el ciberataque que paralizó las gasolineras?

Estamos viviendo una escalada bélica en la zona de Oriente Próximo cuyas consecuencias nos encontramos lejos de averiguar. Lo que sí es probable es que las partes implicadas recurran a los ciberataques como forma de debilitar al enemigo.

Imagen de un ciberataque contra una gasolinera

El clima de tensión que se está viviendo estos días demuestra dos cosas: Que la ausencia de conflictos en el mundo parece algo cada vez más improbable… y que dichos conflictos poco o nada tienen que ver con los que se producían hace apenas 25 ó 30 años. Estamos viendo cómo en la actualidad, más que de incursiones terrestres y envío de tropas se habla de bombardeos con misiles, pero también de alcanzar objetivos mediante drones.

Y no solo eso: Una forma de hacer daño al enemigo también está relacionada con los ciberataques. No solo se trata de atacar los sistemas de armas u otros aspectos relacionados con la defensa de un país, sino también redes e infraestructuras críticas que pueden quedar inutilizadas, con el fin de generar el caos y el descontento entre la población del país enemigo -que es otra táctica para ganar guerras-.

Por eso, a raíz de lo que ha sucedido durante el último fin de semana, con el ataque de Irán contra Israel, cabe recordar algo que pasó hace muy pocos meses y que quizá podría volver a repetirse. La cuestión es que el 18 de diciembre, los coches se agolpaban en largas colas junto a las estaciones de servicio de Irán. Según el viceministro del Petróleo, Jalil Salari, un ciberataque acababa de afectar a las operaciones del 60% de las gasolineras del país.

Al cabo de unas horas, en otra entrevista, elevó dicha proporción al 90%. Salari cifró además en “seis o siete horas” el tiempo que llevaría a las estaciones de servicio la vuelta a la normalidad. En ese momento, tenían que proceder a la activación manual del suministro.

Nada más ocurrir, un portavoz de esta industria tranquilizó a la población, afirmando que no se estaba sufriendo escasez de combustibles y que no afectaría a los precios. De hecho, se refirió al ataque como “un problema técnico”. Eso sí… “Emplazamos a la gente, si no está en una necesidad inmediata de gasolina, a abstenerse de visitar gasolineras mientras se termina de resolver el problema”, insistió este portavoz.

En aquel momento se dijo sobre la autoría…

Las autoridades iraníes estaban convencidas de que los enemigos del país se encuentran detrás de este ataque. Es más, apuntaron directamente a EE.UU. e Israel y ya hacían referencia al conflicto en la Franja de Gaza. “Como el enemigo sionista y América han recibido un jarro de agua fría en otros frentes, quieren retar a Irán así, pero vamos a frustrar esta conspiración”, declaró el ministro del Petróleo, Javad Owji.

Un grupo que se autodenominaba “Predatory Sparrow” -en castellano, “Gorrión Depredador”– se atribuyó el ciberataque a través de la red social X (antigua Twitter). La agencia de noticias iraní Tasnim insistió en que este grupo tenía vínculos con Israel. Y es que estos crackers indicaron que había sido una “respuesta a la agresión de la República Islámica de Irán y sus representantes en la región”. De hecho, el diario The Times of Israel se hizo eco de esta reivindicación. Tasnim añadía que “el Ministerio del Petróleo debería explicar por qué no han sido capaces de establecer las necesarias medidas disuasorias”.

¿Por qué se cuelan los ciberdelincuentes en Irán?

Por su parte, algunos expertos en ciberseguridad entrevistados por medios iraníes achacaron a unas infraestructuras desfasadas la causa de los ataques: contraseñas demasiado sencillas sistemas anticuados… Así lo expuso el especialista Mahdi Moslehi en la web Entekhab. También influyen las propias restricciones del régimen iraní en el acceso a Internet y redes sociales. Indirectamente, estas limitaciones incrementan las vulnerabilidades, porque acaban invitando a los expertos informáticos a abandonar el país y desarrollar sus carreras en otros lugares. Por eso, a los especialistas en ciberseguridad que resisten dentro de Irán, les gustaría ver una renovación en los responsables informáticos nombrados para los diferentes departamentos gubernamentales.

En total, Irán cuenta con más de 33.000 estaciones de servicio repartidas por todo su territorio.

Los ciberataques contra gasolineras o, más recientemente, contra puntos de recarga empiezan a ser cada vez más habituales; y no tienen, necesariamente, una finalidad política. Para poder comprobar todos los que se han producido, la mejor base de datos con la totalidad de estos ‘Casos Reales’ relacionados con la automoción, el sector del transporte, la movilidad o las infraestructuras, los encontrarás en la web de EUROCYBCAR, la empresa tecnológica con sede en Vitoria-Gasteiz que ofrece un completísimo histórico con cientos de casos que se han producido en los últimos 14 años. Allí también podrás encontrar información adicional sobre este caso.

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