Y si hay un país que se ha convertido en el epicentro europeo de esta tendencia es Italia, pero el fenómeno se extiende por todo el continente -en Reino Unido también se producen multitud de casos- y empieza a preocupar a fabricantes, aseguradoras y usuarios. Los datos del informe Recovery Pulse H1 2026 de LoJack muestran que el país transalpino registró en 2023 unos 132.000 vehículos robados, una cifra muy superior a la de Francia, Reino Unido, España o Alemania. El problema ya no es solo la cantidad, sino la forma: los ladrones recurren cada vez más a técnicas electrónicas que explotan vulnerabilidades de los sistemas digitales del coche.
El modus operandi, como indicábamos de inicio, ha cambiado radicalmente. En lugares concurridos como centros comerciales, estaciones o áreas de servicio, los delincuentes utilizan dispositivos capaces de interferir con el cierre remoto del vehículo. El conductor pulsa el mando, escucha el ‘clic’ habitual de los seguros de las puertas, pero el coche queda abierto. En otros casos, amplifican la señal de las llaves keyless para engañar al sistema y arrancar el motor sin necesidad de tener la llave física. Son ataques silenciosos, rápidos y sin producir daños en lo que se roba, lo cual dificulta la detección y retrasa la denuncia.
La digitalización del automóvil -que, como hemos comentado en multitud de ocasiones, aporta comodidad, conectividad y funciones avanzadas- ha ampliado también la superficie de ataque. Las centralitas, los sistemas de acceso sin llave, las comunicaciones inalámbricas y los servicios conectados se han convertido en objetivos prioritarios.
LoJack señala que la rapidez es clave para que aquellos que han visto robados sus coches, los puedan recuperar: el 83% de los vehículos equipados con sus dispositivos se recuperan en menos de 24 horas, pero una vez que el coche es desmontado o trasladado fuera del país, las posibilidades caen en picado. El tráfico de piezas y el envío de vehículos completos a otros mercados sigue siendo una parte importante del negocio criminal.
Los SUV son los más afectados, representando el 60% de los vehículos recuperados por LoJack en el primer semestre de 2026. Toyota, Peugeot y BMW encabezan la lista en esta categoría, mientras que entre los turismos destacan Toyota, Fiat y Mercedes-Benz. Las regiones italianas con mayor incidencia -Campania, Puglia, Lazio, Lombardía y Piamonte- concentran casi nueve de cada diez recuperaciones, lo que evidencia que el fenómeno se agrupa en zonas donde las redes criminales están más asentadas.
La prevención, por tanto, ya no depende solo de cerrar bien el coche. Los expertos recomiendan combinar medidas físicas -como colocar un bloqueador de volante o pedales- con soluciones electrónicas de localización y recuperación instaladas por profesionales. También aconsejan revisar manualmente el cierre, evitar dejar las llaves cerca de puertas o ventanas cuand estemos en nuestra casa, oficina o en algún restaurante y conocer las funciones del vehículo para desactivar temporalmente el sistema keyless cuando no se necesite. Ninguna medida aislada es suficiente: la protección eficaz surge cuando se combinan varias.














