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AtomicSense: los radares que ven por detrás de cada curva

¿Se puede acabar de un plumazo con casi todos los accidentes de tráfico? El conjunto de radares que integran la plataforma AtomicSense, combinados con el procesamiento de sus datos mediante computación cuántica, son “los ojos que todo lo ven”... hasta en la curva más ciega.

Radares AtomicSense Platform

Para evitar la mayoría de los accidentes, uno de los mayores obstáculos que tenemos los conductores es que nuestra visión de lejos tiene un límite. Debido a ello, no somos capaces de procesar toda la información visual que, a veces, nos haría falta. Con la intención de paliar esta deficiencia, la empresa canadiense NPS -siglas de “Neural Propulsion Systems”- ha presentado un sistema de chips bautizado como “AtomicSense Platform”.

NPS calcula que, para acabar con todos los accidentes causados por la falta de visión del entorno, necesitamos una capacidad de adquisición y procesamiento de datos de 100 terabits por segundo. En el mejor de los casos, esta cifra equivale a unos 10 millones de veces la que usamos para que la información pase de los ojos al cerebro.

Cámaras, radares… y lo último en informática

El sistema AtomicSense se compone de una serie de cámaras, combinadas con un radar multibanda; un radar LiDAR MIMO -llamado así por las siglas de «múltiples entradas, múltiples salidas»- de estado sólido, y el recurso a la computación cuántica. En total, opera en cuatro frecuencias de radar. En el caso del MIMO, comprende gran cantidad de emisores y receptores láser, cada uno iluminando brevemente una pequeña área.

Lo hacen a un rimo de entre 20 y 100 veces por segundo. Al hacerlo con esta intermitencia, resulta seguro para el ojo humano a pesar de su elevada potencia. El resultado son unos 490 metros de visión clara de la carretera, aproximadamente el doble de lo que ofrecen los mejores sistemas actuales.

Las frecuencias de dos de las ondas de radar empleadas se difractan fácilmente. Hablamos de las frecuencias de 900 MHz –UHF– y 5 GHz. Esta última puede penetrar objetos sólidos, por lo que podríamos ver incluso a través de paredes u otros coches…

Gracias a ello, rebotan en objetos ocultos al otro lado de una curva, y comunican al receptor del radar las imágenes “fantasma” resultantes. Para integrar todos estos reflejos, el sistema utiliza algoritmos mediante inteligencia artificial.

La secreto está en el «vóxel»

La computación cuántica es fundamental para poder fusionar los datos de todos los radares y extraer un sentido de ellos. Gracias a la compresión de la información que posibilita, son necesarias muchas menos mediciones para el mismo rendimiento de percepción. ¿Cómo lo hace?

El sistema divide por vóxeles píxeles en tres dimensiones- las imágenes escaneadas, eliminando los que estén vacíos. Generalmente, el 99% sobran, lo que permite reducir la cantidad de información procesada de 6,8 petabits por segundo, a 100 terabits.

Pero, además, AtomicSense se centra en los vóxeles que proporcionan más información, o que se sitúan en la dirección de la marcha. Revisa los vóxeles ocupados unas 100 veces por segundo, frente a las 20 veces por segundo que dedica a los vacíos.

El resultado es que, con una potencia de transmisión 50 veces inferior a la de los sensores convencionales, AtomicSense proporciona mucha más resolución y precisión. Sin ir más lejos, es capaz de detectar peatones que se encuentran a más de 600 metros del vehículo.

Los planes de NPS pasan por producir este sistema a partir de 2023. Así, los fabricantes tendrán el AtomicSense disponible para incorporarlo a sus vehículos de conducción autónoma. En ellos resultará particularmente útil para los mapas digitalizados por los que se guían mediante aprendizaje de máquinas; y para las comunicaciones entre vehículos o con las infraestructuras.

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