Marzo de 2009, Salón de Ginebra: Nissan muestra al mundo un concept de SUV urbano denominado Qazana; la idea era anticipar cómo podría ser un modelo que replicase la fórmula del ya por entonces exitoso Qashqai… pero a un tamaño y precio inferiores. Muchos pensaron, al ver aquel modelo ‘de salón’, que era poco más que un ejercicio de estilo, más llamativo que otra cosa, y que cuando llegase a los mercados en su versión definitiva no tendría mucho que ver.
Sin embargo, cuando a finales de ese mismo año la marca japonesa desvelaba el modelo con su aspecto final y nombre comercial, lo cierto es que prensa y público se quedaron bastante asombrados del grado de atrevimiento de aquel coche de poco más de 4,1 metros de largo bautizado como Juke. El factor impacto lo logró desde el primer día y lo mantuvo durante toda esa primera generación, en la que se mantuvo joven y original, además de ofrecer versiones de todo tipo, incluidas las de tracción total, motores diésel, variantes deportivas firmadas por Nismo e, incluso, una locura llamada Juke‑R que consistió en embutir un Nissan GT‑R dentro del cuerpo de este modelo tan menudo -y del que se vendieron un puñado de unidades-.
Pasaron los años y el Juke tuvo una segunda generación, presentada en septiembre de 2019 y a la que en HackerCar calificamos como un Juke ‘que había sentado la cabeza’, con un diseño atractivo, pero ya no tan rompedor, con mecánicas mucho más convencionales, incluida una variante híbrida… pero carente del factor sorpresa de su predecesor. Quizá por todo ello, este coche ya no se ha vendido igual de bien -ojo, tampoco mal- como el modelo anterior, pero es evidente que perdió ‘la chispa’ conseguida por Nissan diez años atrás.
Quizá para recuperar lo que fue aquel Juke de la pasada década, la firma nipona ha mostrado el diseño y algunos datos -no muchos- de la que será la tercera generación de este modelo para competir en una categoría muy poblada con modelos como el Renault Captur -con el que, hasta ahora, compartía plataforma y algunos motores-, Peugeot 2008, Renault 4, Toyota Yaris Cross, DS3 Crossback, BYD Atto2…

Y es precisamente aquí donde empieza la parte más interesante: Nissan ha confirmado oficialmente que el próximo Juke será 100% eléctrico, que se asentará sobre la plataforma CMF‑EV y que llegará al mercado en primavera de 2027, fabricado en Sunderland -Reino Unido, al igual que las anteriores generaciones- como parte del macroproyecto EV36Zero. La marca lo define como ‘una evolución audaz’ de su icono urbano -estamos basante de acuerdo en eso-, y aunque aún no ha revelado cifras técnicas, sí ha dejado claro que este Juke eléctrico no será un simple derivado del actual, sino un producto completamente nuevo–
La elección de la plataforma CMF‑EV no es casual: es la misma arquitectura que sustenta al Renault Mégane E‑Tech, al Nissan Ariya y, en su variante más compacta, a los actuales Renault 4 y Renault 5, que será a la que recurra el Nissan. Eso permite anticipar con bastante precisión el tipo de mecánicas que podría montar. Los medios británicos ya apuntan a que el Juke podría ofrecer dos niveles de potencia, probablemente en el entorno de los 150 CV para la versión de acceso y alrededor de 218 CV para una variante más prestacional, heredando configuraciones vistas en los Alpine A290.
También es razonable esperar baterías entre 40 y 60 kWh, con autonomías reales que deberían situarse entre 320 y 420 km, dependiendo de la versión. Nissan, además, ha confirmado que el modelo contará con tecnología Vehicle‑to‑Grid, algo que hasta ahora solo ofrecían en el Leaf y que permite ‘volcar’ electricidad desde el coche a la red, para destinarla, por ejemplo, al uso en el hogar y ayudar a reducir la factura mensual de la luz.
El diseño, aunque aún no se ha mostrado en detalle, sí se ha descrito como “ágil, compacto e inconfundiblemente Nissan”. Eso, traducido al lenguaje Juke, significa que volverá a tener personalidad propia, probablemente con una reinterpretación moderna de los faros divididos, pasos de rueda muy marcados y un volumen general más anguloso que el del modelo actual. Lo cierto es que, según el ángulo mostrado, parece que la idea es replicar también al Toyota C-HR que se ha convertido en un éxito de ventas.















