Título: ‘Creating a Service-Oriented Architecture (SOA) for Connected & Autonomous Vehicles’
Organismo: GuardKnox
Año: 2021
Páginas: 15
Idioma: Inglés
Progresivamente, la ciberseguridad está ascendiendo peldaños en la escala de los desafíos de la industria automotriz. Sin embargo, este fenómeno no es sino un primer -y relativamente tímido- paso.
Y es que, no en vano, hasta el momento presente los fabricantes sólo se han preocupado de que sus tecnologías funcionen adecuadamente de cara al cliente final. Sin dar, en ocasiones, el adecuado abrigo al resto de la cadena de valor que engloban a los componentes electrónicos y su software.
Estos últimos, habitualmente suministrados por terceras compañías, deberán cumplir -al igual que los vehículos en su conjunto- con las normativas que ya están entrando en vigor, como por ejemplo la UNECE R155. De ahí que las marcas con mayores recursos ya hayan comenzado -como manera de asegurarse una mayor integridad para los mismos- a ‘tomar el control’ de la proyección y el diseño de sus dispositivos y aplicaciones.
Ciberseguros desde los planos
Pero aún queda el paso más importante: adoptar una filosofía completamente nueva en lo referente a esa planificación de los sistemas. Una filosofía que, al igual que ocurre en el sector de la informática, implica comenzar a diseñar los productos y servicios con la seguridad como ‘centro’.
Para la ‘startup’ israelí GuardKnox, la mejor solución para los fabricantes sería optar por una arquitectura orientada al servicio -también denominada ‘SOA’-. Es decir, una estandarización a todos los niveles -código, protocolos…- que permita crear software igualmente personalizado para cada marca… pero, al mismo tiempo, optimizado al máximo con el menor número de líneas de código posibles.
De este modo, un software optimizado es un software ciberseguro, ya que ofrece menos posibilidades a los crackers de encontrar vulnerabilidades. Al mismo tiempo, también puede contribuir a las comunicaciones entre vehículos pues, aunque pertenezcan a marcas distintas, utilizarían un ‘lenguaje’ común.















