Una enorme ‘nube’ que recorre toda Europa, desde Palmela -en Portugal- hasta Mlada Boleslav, en el corazón de Chequia. No puede verse en el cielo, pero su existencia es estratégica para el primer grupo automovilístico del continente: Volkswagen.
El gigante teutón, además, se apunta otro tanto al emplear esta tecnología en sus fábricas europeas: ha precisado poco más de un año para operarla a pleno rendimiento. No en vano, inició la tarea en 2019 con sus plantas de Wolfsburgo, Chemnitz y Polkowice -Polonia-.
Bajo el nombre de ‘Industrial Cloud’, esta nube -que cuenta con el respaldo de Amazon Web Services– actúa como centralizadora de todo el ‘big data’ que generan las fábricas. El objetivo no es otro que el de localizar -y atajar- cuanto antes cualquier posible ineficiencia o derroche en cualquiera de sus procesos cotidianos. A largo plazo, la marca añade un objetivo más: invitar a sus proveedores a integrarse en ella, participando así de los beneficios en el intercambio de información.
En continua expansión
Ahora que la digitalización está completa en el Viejo Continente, el plan de expansión para 2021 implicará ‘llevar’ esta nube a otras 24 factorías más, entre las cuales se encuentran las presentes en el Norte y el Sur del continente americano. Por supuesto, al tratarse de una ‘revolución digital’, el coronavirus no supone un impedimento.

¿Qué puede hacer esta nube por las plantas y sus operarios? Todo dependerá de sus necesidades concretas. Así, por ejemplo, los operarios de soldadura de Emden disponen de un control de calidad de su trabajo en tiempo real. Por su parte, en Hannover -donde se fabrica la furgoneta Transporter- sirve como soporte a una ‘red de alerta temprana’ que evita parones en la producción.
Toda ayuda es poca en la consecución de una gran meta: la de aumentar la productividad en un 30% para 2025. Volkswagen asegura que, en el camino hacia ella, su Industrial Cloud estará vinculada a un compendio de 30 aplicaciones -ya desarrolladas- pensadas para funcionar como las ‘stores’ de Google o Apple. Esto es, que cada responsable de planta pueda elegir el software que mejor se adapte a sus necesidades.















