Para comprobarlo, hemos recurrido a un modelo que, aunque a punto de renovarse, ha sido uno de los vehículos eléctricos con mayor éxito tanto en España como en el mundo: el Renault Zoe. Y lo que te darás cuenta, desde el principio, es que todo en él resulta sencillo.
Por ejemplo, al ser un coche eléctrico no tiene caja de cambios, de tal manera que se conduce como el mejor de los coches automáticos. Incluso el proceso de cargarlo es tan fácil como el que habitual llevas a cabo con tu teléfono móvil: una vez que veas que la batería se agota, tan sólo tendrás que buscar un enchufe.














