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¿Tiene tu coche una ‘caja negra’? EE.UU. quiere mejorarlas

En los automóviles, los dispositivos de grabación de datos EDR funcionan como la caja negra de un avión: registran lo que ha ocurrido en los instantes previos a un accidente. Ahora, la administración del tráfico de EE.UU. busca que cualquier coche nuevo proporcione aún más información.

EDR caja negra

Se llama EDR -“Event Data Recorder”, por sus siglas en inglés-, pero es más conocida como “caja negra”, dado que cumple el mismo cometido que las de los aviones. En EE.UU., la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Autovías –NHTSA– quiere aumentar las prestaciones de estos dispositivos. Básicamente, exigirá que registren todavía más información.

Con la nueva caja negra, la NHTSA podrá revisar los datos de los 20 segundos previos al accidente, y no sólo los de los cinco primeros, como ocurre actualmente. Además, deberán hacerlo con una frecuencia superior a la actual. Hoy en día, sólo realizan registros dos veces por segundo; ahora la NHTSA quiere que sean 10 veces (es decir, que se pasaría de una frecuencia de 2 Hz a una de 10 Hz).

Con esta información adicional, confían en poder obtener una comprensión más completa de las causas que llevan a un choque o atropello. Es más, creen que así podrán explicar el 90% de los accidentes. La NHTSA describe la información proporcionada por la caja negra como “una instantánea detallada” de las acciones del conductor. Asimismo, añade que puede ayudar a “mejorar los futuros diseños de vehículos y unas regulaciones de seguridad más efectivas”.

Hacia el 100% de vehículos con EDR

Entre los datos que, desde 2006, la NHTSA exige que estas cajas negras recojan, se encuentran la velocidad y el posible uso de los frenos. También refleja el despliegue de los airbags, y si los ocupantes se habían puesto el cinturón. Las EDR también registran las fuerzas durante el impacto. Estas cajas negras han resultado especialmente útiles para investigar accidentes en los que se sospecha de los sistemas de asistencia a la conducción.

El mejor ejemplo es el uso de los datos extraídos de las EDR en el caso de las aceleraciones repentinas de algunos vehículos de Toyota, en el año 2010. En aquella ocasión, Toyota rechazó la validez científica de los informes que salían de sus propias EDR, admitiendo que podían proporcionar información incorrecta. De hecho, una de las cajas negras reportaba que un Toyota había chocado contra un árbol a 280 km/h…

El plan de la NHTSA es imponer esta norma a partir de septiembre del 2023, tras haber trabajado en esta nueva regulación durante los tres últimos años. Hoy en día, los dispositivos EDR están plenamente extendidos en la industria de la automoción.

En estos momentos, el 99,5% de los vehículos nuevos que se venden en EE.UU. equipan un dispositivo EDR. Por lo tanto, a las autoridades estadounidenses les resultaría sencillo hacerlo obligatorio.

La primera petición en este sentido tuvo lugar en el 2004. Ese año, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte recomendó que se hicieran obligatorios, tras un accidente con nueve víctimas mortales en California. En el 2012, la NHTSA propuso por primera vez que todos los vehículos equiparan su caja negra; y, en el 2014, el 90% de las unidades nuevas ya la tenía. En Europa, desde mayo de 2022 ya es obligatoria en todos los coches nuevos.

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