
De hecho, la salvación de este tipo de modelos históricos, y en la que ya están trabajando desde las propias marcas hasta preparadores y simples entusiastas, pasa por su conversión de vehículos con motor térmico a motor eléctrico. De utilizar gasolina… a moverse con vatios.
Hemos reunido algunos ejemplos reales de lo que ya está pasando. Hay casos, como el de Jaguar, cuyo resultado palpable podremos ver este mismo año 2020 y tendrá una apariencia bellísima. Otros iconos que podrán sobrevivir son los Aston Martin DB6 Volante y el Mini.














