Si tienes ya una edad, seguro que en tu infancia has tenido un ‘Scalextric’. Este juguete utiliza una pista con un raíl de cobre para conducir la electricidad que impulsará el cochecito.
¿Y si pudiéramos llevarlo a escala real? ¿Qué distancia podría recorrer un vehículo eléctrico con este sistema? Muy posiblemente estas preguntas han pasado por la cabeza de los responsables de eRoadArlanda, quienes han sido capaces de llevar esta idea a cabo en Suecia.
En una carretera a las afueras de Estocolmo, los técnicos de la empresa han instalado un raíl electrificado. Mediante un brazo mecánico instalado en los bajos del coche, el vehículo permanece en contacto con la fuente de energía. Esto le permite ampliar su autonomía hasta el infinito… mientras permanezca enganchado a la red.
¿Un plan razonable?
Aunque pueda parecer peligroso, la compañía asegura que el raíl puede tocarse sin miedo, ya que la parte visible en la superficie no está electrificada. El brazo de contacto penetra entre las guías a una profundidad de 6 cm.

También, si deseas adelantar al vehículo que te precede el sistema desacoplará el brazo de las guías y lo volverá a conectar cuando regreses al carril.
Por el momento, el proyecto sólo ha conseguido tender una línea de 2 km, pero cuenta con la opinión favorable del gobierno sueco. En un futuro a largo plazo, es posible que eRoadArlanda termine por electrificar los más de 20.000 km de autopistas y autovías del país.















