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Tres ‘road movies’ para viajar… sin salir de casa

Tanto si has aprovechado el verano para viajar como si no, te proponemos algunas películas llenas de acción, risas... y, sobre todo, mucha carretera.

Imagen de un Viaje en Furgoneta
Imagen de Free-Photos en Pixabay

Poco a poco, el verano de 2020 nos va abandonando. Ha sido atípico donde los haya -por esa obvia razón llamada coronavirus– pero, aun con todo, no ha frenado las ganas que muchos tenían de cambiar de aires por unos días.

Posiblemente, hayas sido uno de esos afortunados veraneantes. O igual, por el contrario, has debido conformarte este año con la piscina del barrio o el ‘solarium’ improvisado en tu terraza. Sea como sea, si el corazón todavía te pide ‘carretera y manta’, tienes muy cerca una alternativa para concedérselo: tan cerca como estés del mando de tu televisor.

Las conocidas como ‘road movies’ son todo un género cinematográfico en sí mismo. Básicamente, se trata de películas cuya trama gira en torno a un viaje por carretera. El motivo de éste no es siempre fijo, pudiendo cambiar a mitad de trayecto. Pero lo que sí se mantiene inamovible son los pasajeros, que son los protagonistas.

Este tipo de filmes son igualmente apreciados por los amantes de la fotografía -por los impresionantes parajes que sirven como fondo- y por los locos de los coches. No en vano, el vehículo -o vehículos- de los ‘protas’ terminan por convertirse en un personaje más, con sus momentos mágicos… y sus miserias.

Por desgracia, el género no posee demasiados exponentes modernos. Así pues, hemos decidido rescatar dos de ellos, y añadir una tercera cinta veterana como ‘sugerencia de culto’. Disfrutadlas.

Bandits (2001)

Con un título que apenas necesita traducción, ‘Bandits’ muestra la historia clásica americana de la pareja de bandoleros… pero inserta en pleno siglo XXI. Joe Blake y Terry Collins son dos convictos que, por casualidad, consiguen fugarse de su pequeña cárcel en Oregón.

A partir de entonces, ante ellos se abre un viaje de oportunidad hacia la vida de sus sueños. Sueños -de Margaritas y puestas de sol- que financiarán a base de atracar los bancos de todos los pueblos que se cruzan en su camino. Eso sí, con un método ‘de guante blanco’: todo empieza por secuestrar al director de la sucursal en su propia casa.

El éxito inicial -que les granjea el apodo de ‘Bandidos Invitados’- se verá en serios aprietos tras su encuentro fortuito con Kate Wheeler, una mujer desesperada con su propio ‘mundo interior’… y nula experiencia en el hampa.

La acción y el enredo se entremezclan mientras el trío recorre la Costa Oeste en busca -como buenos bandidos- de la libertad mejicana. En los primeros minutos, la cinta es una secuencia de saltos de un coche robado a otro, para después asentarse sobre dos preciosos clásicos: el Pontiac Tempest GTO de 1967 de Joe y el Citroën DS 23 Pallas de Terry. Ambos modelos -al igual que las interpretaciones de Bruce Willis y Billy-Bob Thornton- casan a la perfección con el espíritu salvaje del primero y la refinada inteligencia del segundo.

Pequeña Miss Sunshine (2006)

Ésta es la película más familiar de las tres. Olive es una niña que procede de una humilde -y desestructurada- familia de Albuquerque. Un buen día, recibe una invitación para participar en el concurso de belleza infantil ‘Little Miss Sunshine’, que se celebra en California. ¡Y sólo tiene dos días para recorrer los 1287 kilómetros que la separan del jurado!

Tras una concatenación de circunstancias, la familia al completo -padre, madre, tío, hermano mayor y abuelo- parte junto a ella en el vehículo familiar. Por supuesto, la combinación de una distancia tan larga y las prisas asegura mil y una vicisitudes.

A pesar de su vocación comediante, la película no está exenta de tintes dramáticos. Para cada miembro del clan, el viaje tiene sus propias consecuencias: destructivo para unos, liberador para otros. Y, sufriendo junto a todos ellos, la inefable Volkswagen T2 amarilla comparte -como otro pariente más- sus propios achaques y depresiones.

Vanishing Point (1971)

Vamos ahora con un film que rompió moldes en su época. ‘Vanishing Point’ -o ‘Punto Límite: Cero’, como se llamó en España- nos muestra al misterioso Kowalski, un veterano de Vietnam que se gana la vida moviendo coches de una ciudad a otra para una compañía de alquiler. Cuando cae en sus manos el traslado exprés de un deportivo entre Denver y San Francisco, se apuesta con sus compañeros que podrá realizar el trabajo en menos de 15 horas. Algo imposible a velocidades legales…

Como puedes imaginar, la policía no tarda en salir tras él. Y la habilidad endiablada de este conductor -que no se detiene por nada- provoca una colosal persecución interestatal que terminará por dividir a la opinión pública: ¿Es un loco que hay que apresar… o es, quizá, el último héroe americano?

Para los amantes de los viejos ‘Mopar’ esta película es todo un mito, incluso por encima de la archiconocida ‘Bullitt’. Y por una buena razón: el brutal Dodge Challenger ‘Rapid Transit’ de 1970 que acompaña -y protege- a Kowalski en su ‘cabalgada’ hacia ese punto del horizonte donde la razón se pierde…

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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