Nos guste o no, la actividad política termina por afectar a todos los ámbitos. Como bien sabrás, los resultados de las recientes elecciones han empujado a Pedro Sánchez y al Partido Socialista a entenderse con Pablo Iglesias y Unidas Podemos.
Tras la firma del preacuerdo de gobierno -acontecimiento del cual han dado buena cuenta los medios generalistas-, la reacción de los empresarios no se hizo esperar. Y, entre ellos, también la industria española del motor aprovechó la coyuntura para reclamar un marco que permita un desarrollo sostenible y estable del sector.
Un Pacto de Estado
En el marco del Foro de la Nueva Economía, Luca de Meo -presidente de Seat– expuso a los asistentes su visión acerca de la situación en que se encuentra el sector automotriz en nuestro país, así como -en su opinión- los retos a los cuales se enfrenta.
Durante su ponencia en el evento -celebrado en Madrid- el dirigente de la marca española puso sobre la mesa la necesidad de un Pacto de Estado que consolide un proyecto a largo plazo y valore la industria automovilística.
En relación con ello, recordó a los presentes que “nuestra industria supone un 10% del PIB de España, casi 2 millones de familias españolas están directa e indirectamente relacionadas con la automoción y somos un 85% más innovadores que la media de la industria nacional. Pero nuestro sector es mucho más que eso, somos progreso y prosperidad para la sociedad”.
Durante su intervención, repasó también los logros de su compañía en algunas de las áreas más importantes de la actualidad. En el capítulo de la sostenibilidad, Seat ha adoptado ésta como una de sus principales prioridades de negocio. Según de Meo, “las empresas no podemos desligarnos de la responsabilidad que tenemos de abordar el cambio climático y trabajar para alcanzar el objetivo de cero emisiones”.
Para lograr este objetivo es clave una adecuada estrategia de electrificación, la cual se ve reflejada en modelos como el recién lanzado Mii Electric. Pero, como bien apostilla el presidente, “los fabricantes podemos producir cientos de miles de vehículos eléctricos, pero necesitamos aproximadamente 800.000 puntos de carga en España de aquí a 2040 para poder alcanzar los objetivos”.















