Prueba a fondo

Nissan Leaf: E-Pedal

El Nissan Leaf es el coche eléctrico más popular y vendido del mundo. Ahora, acaba de estrenar una versión más potente y de mayor autonomía... que conserva una interesante tecnología: el e-Pedal. ¿Qué se siente conduciendo un coche con un solo pedal?

Imagen de un Nissan Leaf con lámparas de fondo

Seguro que recuerdas, durante tu infancia o juventud, haberte subido en los famosos coches de choque; unos vehículos eléctricos de manejo muy sencillo en los que para ganar velocidad debías pisar un pedal o interruptor situado en el suelo… mientras que si dejabas de presionarlo, el coche se frenaba bruscamente.

Se podría decir que, salvando las distancias, ese es el principio de funcionamiento del e-Pedal que propone Nissan para la segunda generación de su Leaf, un compacto eléctrico completamente renovado, que inició su comercialización en 2018.

Conducir cualquier coche eléctrico es un proceso tan placentero como sencillo; de hecho, todos ellos son ‘automáticos’, en el sentido de que cuentan con dos pedales para la conducción: el acelerador y el freno.

Una de las peculiaridades de la gran mayoría de estos modelos es que cuando se deja de acelerar, el coche tiene un elevado poder de retención, algo que tiene por objeto aprovechar la deceleración con el fin de recargar las baterías de las que toman su energía el motor o motores eléctricos que impulsan el vehículo.

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Pues bien, Nissan ha ido un paso más allá con su e-Pedal, que tiene como fin que durante la mayor parte del tiempo, el conductor pueda circular utilizando tan sólo el pedal derecho, el del acelerador.

Comienza la cuenta atrás: 3,2,1….

Esto pasa así porque, en cuanto se deja de acelerar, entra en acción de manera automática la frenada regenerativa, cuyo efecto es equivalente a una deceleración de 0,4 g, lo cual es bastante -nada brusco en cualquier caso-, pudiendo llegar a detenerse el coche por completo y mantenerse parado, incluso en una pendiente ascendente -en esa situación, aunque no pisemos el pedal del freno, el Leaf deja encendidas las luces de freno-; como es lógico, si durante la conducción fuera necesario realizar una frenada contundente, de emergencia, basta con pisar el pedal del freno, como haríamos habitualmente.

Acostumbrarnos a esta forma de conducir, incluso aunque también la presión que hay que hacer para acelerar varía respecto a cómo lo haríamos en un coche sin este dispositivo, apenas lleva unos segundos; tal y como asegura la firma japonesa, no sólo es divertido “sino que te ofrece mayor control y comodidad al circular por ciudad -no hay que ir cambiando el pie de un pedal a otro-, en subidas, bajadas y carreteras reviradas”. Estiman que durante el 90% de la conducción, la persona al volante se apañará utilizando este único pedal.

nissan epedal

Y para aquellos que no se terminen de acostumbrar decirles que este dispositivo sólo se conecta si pulsamos el botón correspondiente, ubicado en la zona de la consola central junto a los mandos del cambio.

¿En qué casos no entra en funcionamiento este dispositivo? Según Nissan, no lo hace si tenemos el cambio en posición ‘P’ -parking- o ‘N’ -punto muerto’-, tampoco si está funcionando el control de velocidad convencional, el control de crucero inteligente o la frenada automática inteligente.

¿Qué saber de la segunda generación del Nissan Leaf?

Este modelo sería el equivalente por tamaño a compactos como el VW Golf, Renault Mégane, Ford Focus… con la diferencia de que el Nissan es un modelo desarrollado desde cero, es decir no es un derivado de otro modelo que se ha adaptado para ser eléctrico, sino que ‘nació eléctrico’.

Vio la luz en 2010, y el modelo actual ya es la segunda generación; de su predecesor se han vendido cerca de 277.000 unidades, de tal manera que se ha convertido en el eléctrico más vendido para el mercado generalista -una apreciación que hace la marca para diferenciarse de las ventas de Tesla-.

Imagen del botón que activa el ePedal

Además, estas semanas ha comenzado a venderse una nueva variante más potente y con mayor autonomía, denominada Leaf e +. ¿Qué diferencias hay con la ya existente? Son varias; por ejemplo, el modelo básico tiene un motor de 150 CV, con una autonomía de 270 km en uso combinado -es decir, utilización normal en entornos urbanos y extraurbanos- y de 389 km en ciudad. Por su parte, la nueva versión tiene nada menos que 217 CV y su batería de mayor capacidad le permiten alcanzar 385 km de autonomía combinada y 528 en ciudad.

Por supuesto, también hay diferencias en el precio; el Leaf ‘convencional’ se vende desde 32.600 euros con el acabado Acenta, que es el más básico. Sin embargo, el LEaf E+ está disponible con las terminaciones más lujosas y eso hace que el precio de partida escale hasta los 40.750 euros. Si igualásemos equipamiento, la diferencia entre el Leaf con baterías de 40 kWh y el que lleva las de 62 kWh sería de unos 7.250 euros.

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Estas son sus principales características técnicas:

Dimensiones exteriores: 4,48 m de largo, 1,79 m de ancho y 1,54 m de alto.
Distancia entre ejes: 2,70 m
Ancho de vía delantera/trasera: 1,53-1,54 m.
Distancia mínima hasta el suelo: 150 mm
Coeficiente aerodinámico Cx de 0,28.
Neumáticos, según versión: 205/55R16 ó 215/50R17
Capacidad de maletero: 435 litros.
Peso: 1.490 kg
Batería de iones de litio, capacidad de 40 ó 62 kWh
Potencia máxima: 150 CV ó 217 CV.
Tiempos de recarga: Según asegura Nissan, en un cargador rápido, la versión de menos potencia necesitaría 21 horas en cargarse al máximo en un enchufe convencional; en una toma de pared de 7 kW se rebaja a 7 horas y media, mientras que en un cargador rápido que pueda suministrar 50 kW, necesitaría una hora para que sus baterías pasases del 20 al 80% de su capacidad.

En cuanto al Nissan Leaf E+, al ser sus baterías más grandes y de mayor capacidad, los tiempos se incrementan a 32 horas, 11 horas y media, y 90 minutos, respectivamente.

Nissan tiene en su web un enlace para consultar puntos de recarga que nos resulten útiles para llevar a cabo un viaje largo por carretera.

Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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