Aunque la electrificación va llegando poco a poco a todos los segmentos del mercado, todavía hay alguno que parece resistirse y, por ello, la oferta de modelos aún es limitada. Eso sucede en la categoría de los ‘auténticos TT’, donde apenas si existen coches como el Mercedes Clase G con tecnología EQ… o tal vez el próximo Range Rover eléctrico.
Pues bien, ahora Jeep, firma mítica donde las haya entre los 4×4 ‘de pura cepa’ acaba de hacer oficial el aspecto y primera información del Recon; habrá que ver si ha llegado en un momento oportuno, pues en los últimos meses hemos visto todo tipo de noticias hablando de las discretas ventas del Clase G 580 eléctrico. O quizá el Jeep pueda ser el modelo que ayude a revitalizar y dar un impulso a este segmento tan acostumbrado a los propulsores de combustión interna.
Debía ser eléctrico… pero sin dejar de ser un Jeep
De hecho, Jeep lo presenta como el primer y único modelo totalmente eléctrico con certificación Trail Rated, lo cual quiere decir que ha superado las pruebas más exigentes de la marca en tracción, maniobrabilidad, altura libre al suelo y resistencia al agua. En otras palabras: está preparado para enfrentarse a terrenos complicados, igual que cualquier Jeep de combustión, pero con la ventaja -en teoría- del par instantáneo de la propulsión eléctrica.
Su sistema de tracción 4×4 eléctrica de serie se apoya en el conocido Selec-Terrain de la marca que ofrece cinco modos de conducción -Auto, Sport, Snow, Sand y Rock en la versión Moab más ‘extrema’. Según la posición que elija el conductor, el vehículo ajustará parámetros como la respuesta del acelerador y la gestión de la energía para adaptarse a las condiciones del terreno por el que se desplace en ese momento.
Como buen eléctrico, las cifras de potencia, rendimiento, autonomía… son las que van a determinar el lugar que puede ocupar en comparación con otros TT -sean de combustión o ‘tan eléctricos’ como él-. En este caso, el coche ofrece 650 CV de potencia y 840 Nm de par motor es decir, las cifras más altas de la actual gama del fabricante estadounidense.
No solo eso, sino que como buen eléctrico, la potencia está disponibles de forma inmediata, gracias a sus dos módulos de tracción eléctrica -EDM- situados en cada eje. Con semejante fuerza, este TT acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,7 segundos, una cifra más propia de un deportivo que de un todo terreno.
La batería de 100 kWh le otorga una autonomía estimada de hasta 450 km; no es mucho, pero sí más que suficiente para afrontar viajes de media distancia o jornadas completas de aventura sin preocuparse por la recarga. Además, está protegida por placas de acero de alta resistencia en los bajos, un detalle clave para quienes se adentran en caminos pedregosos o senderos exigentes.
Por fuera, el Recon combina elementos icónicos de Jeep con un aire más futurista que en otros productos de la marca. De hecho, la parrilla con sus icónicas siete ranuras aparece ahora iluminada, acompañada de luces diurnas en forma de U para los faros principales, que también cuentan con un completo sistema de iluminación LED.
Es un vehículo ‘cuadrado’, poco preocupado por la aerodinámica, como demuestra su CX superior a 0,40, con grandes neumáticos -de hasta 33″ en la versión Moab- y con una altura libre al suelo de casi 24 cm, lo que le permite superar obstáculos con facilidad.

Fiel al espíritu de la marca, el Recon ofrece puertas desmontables -curiosamente, al hacerlo se siguen conservando todas las funcionalidades del equipo de sonido del especialista Alpine-, portón trasero abatible y ventanillas laterales extraíbles sin necesidad de herramientas, lo que convierte cualquier ruta en algo… diferente. Además, cuenta con techo panorámico de serie o la opción del Sky One-Touch eléctrico, para que sea practicable. En cuanto a dimensiones, este Jeep mide 4,9 metros de largo -incluyendo la rueda de repuesto colgada del portón posterior-, y llega a los 1,88 m de altura -sin contar posibles accesorios-.
El interior es funcional… pero no puede olvidar la tecnología
Dentro, el Recon apuesta por un diseño horizontal y robusto, con materiales resistentes y detalles -una vez más- pensados para la aventura. Destaca un riel modular sobre el salpicadero donde se pueden montar accesorios como cámaras de acción o dispositivos de navegación, además de ofrecer superficies resistentes a arañazos.
El espacio es generoso, como es lógico: hasta 1.865 litros de capacidad de carga con los asientos traseros abatidos, a lo que hay sumar un maletero adicional delantero de 85 litros -perfecto para llevar lo cables de recarga-. Los paneles de las puertas son modulares y ofrecen soluciones de almacenamiento flexibles, mientras que la consola central de dos niveles permite organizar desde pequeños objetos hasta mochilas.
En la época actual también hay que hablar siempre de la sostenibilidad; por eso, en este modelo gran parte de los materiales son reciclados, desde los revestimientos de los asientos hasta el techo y el suelo. Lo mismo ocurre con la conectividad: este coche incorpora las dos habituales pantallas que presiden el salpicadero de cualquier vehículo moderno que se precie.

Una, para el cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas y otra pantalla táctil central de 14,5 pulgadas, la más grande jamás ofrecida en un Jeep. El sistema Uconnect 5 ofrece gráficos modernos, menús personalizables y compatibilidad con Alexa, además de funciones específicas para eléctricos como el mapeo dinámico de autonomía. Los amantes del todo terreno encontrarán útil la aplicación Trails Offroad, que incluye rutas detalladas -eso sí, de momento por Estados Unidos y Canadá-, con mapas de inclinación y balanceo para aprovechar al máximo las capacidades del vehículo.
La gran incógnita era si un Jeep eléctrico -que, por cierto, se produce en Toluca, en México… algo que quizá no sea del agrado de Trump- podría mantener la esencia de la marca… a la hora de abandonar el asfalto. Las primeras pruebas apuntan a que sí: el par instantáneo facilita superar obstáculos, el diferencial trasero bloqueable garantiza tracción en condiciones extremas y la suspensión de doble horquilla delante y multibrazo detrás asegura tanto confort en carretera como capacidad fuera de ella.















