Aunque uno no se considere especialista en la cultura nipona, es muy probable que asocie Japón a una cultura de polos opuestos, excentricidades y mucho frikismo. Eso sucede en varios ámbitos de la vida en ese país, y los vehículos no iban a ser una excepción. Pero ¿qué sucede cuando mezclas la pasión por los coches con la afición por el manga y el anime?
Bonito y doloroso a la vez
Cabe decir que en mis viajes a Japón he visto todo tipo de vehículos modificados y ‘adaptados’ a los gustos de sus propietarios. Desde el tuning más conocido y que sufrimos vimos en España hace unos 15/20 años a casos casi exclusivos de esa parte del mundo. Estos son en los que vamos a centrarnos hoy.
Si alguna vez has tenido la oportunidad de pasear por el barrio tokiota de Akihabara, muy probablemente habrás visto coches de todo tipo decorados con motivos manga. Son los conocidos como Itasha, una combinación de palabras japonesas que vendría a significar algo así como ‘vehículo doloroso’ -de contemplar-.

Los propietarios de estos vehículos suelen ser aficionados al manga y anime. Además de comprar figuras de sus personajes favoritos y almohadas de waifus, también dedican tiempo y dinero a decorar sus vehículos con vinilos bastante peculiares. Como en todo, existen varios niveles, algunos más discretos y otros exageradamente llamativos. Lo que queda claro es que no suelen dejar indiferente al viajero occidental.
Además, en algunos casos no solamente se decoran los vehículos con estos vinilos, sino que se les añaden otros adornos como alerones, luces, cristales tintados… Aquí, tal y como sucede con los vinilos decorativos, el límite se encuentra en la imaginación del propietario y en su presupuesto. De hecho, lo normal es ver automóviles modificados con estos complementos pero sin los vinilos de temática manga, que se hacen notar por las calles, especialmente aquellos que nos hacen sentir agraciados con la dulce melodía de sus tubos de escape excediendo cualquier límite acústico establecido.

El tuning como negocio y reclamo publicitario
Conscientes de que existe una afición por este tipo de modificaciones, las empresas japonesas no se andan con miramientos y promocionan sus productos y servicios usando este tipo de tuning tan especial. Así pues, es frecuente ver por la zona de Akihabara numerosos vehículos altamente modificados y decorados con esta temática, que están aparcados en puntos clave de ese barrio, sobre todo los fines de semana.

Como pasa con el tuning más barroco -el que vivimos en España-, estas modificaciones no se centran únicamente en el aspecto exterior. Por eso no son pocos los usuarios que personalizan también el interior de sus vehículos con todo tipo de complementos. Desde fundas para los asientos a todo tipo de luces RGB, pantallas, peluches, equipos de sonido. Incluso una máquina recreativa completa en la parte trasera de la furgoneta, como vemos en la fotografía a continuación.

Pero no solo los vehículos de cuatro ruedas se ven afectados por esta tendencia. También las motos y las bicicletas son modificadas estéticamente para llamar la atención. En movimiento apenas se aprecia, pero, cuando estas motocicletas están expuestas en parado, se dejan ver en todo su esplendor.

Tampoco debemos olvidar que existen competiciones de carreras como la Super GT en las que participan equipos de empresas. Una de ellas es GOODSMILE, una compañía especializada en realizar merchandising de temática manga y anime. Cada año presentan su nuevo vehículo para esta competición y, conociendo a qué se dedica esta compañía, el Mercedes-AMG GT3 usado en la edición 2020 no podía estar decorado de otra manera.

Si eres un apasionado del motor y paseas por las zonas turísticas de las grandes ciudades japonesas, es muy probable que veas alguno de estos vehículos. Pero si tu pasión por el tuning es realmente fuerte, tal vez te compense acercarte a alguna de las reuniones, llamémoslas espontáneas, que se suelen realizar en sitios como las áreas de servicio de algunas conocidas autopistas.















